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Reajustes de estrategia de EEUU afrontan dificultades
  04.04.2006 Actualizado a las 12:42:12
 

     BEIJING, 4 abr (Xinhua) -- Estados Unidos siempre ha tenido la  idea de establecer un gigantesco sistema estratégico que abarca  desde Oriente Medio hasta Asia Central. No obstante tanto las " revoluciones de color" que ha promovido en las repúblicas de la  antigua Unión Soviética como las guerras en Irak y Afganistán no  han logrado resultados satisfactorios y su principal causa es que  Estados Unidos ha sobrestimado su propia fuerza. 

     Así lo expresa un artículo publicado últimamente en el diario  local Xin Jing. 

     El artículo señala que la última gira realizada por el  presidente norteamericano, George W. Bush, por tres países de Asia Meridional, no solamente demuestra que la estrategia  norteamericana con Asia Meridional ha registrado cambios  fundamentales, sino que también indica que Estados Unidos ha  cumplido los reajustes de su estrategia con Oriente Medio, Asia  Central y Transcaucasia. El objetivo de los reajustes estratégicos de Estados Unidos es ampliar su influencia en estas regiones, sin  embargo estos reajustes no han logrado sus resultados esperados. 

     Primero, intensificar las "revoluciones de color" en las  repúblicas de la antigua Unión Soviética, dice el artículo, que  señala que pese a que las "revoluciones de color" tenían como  objetivo reducir el espacio estratégico de Rusia, no podían  cambiar la posición geopolítica y geoeconómica de estas repúblicas con Rusia.  

     Segundo, acelerar los pasos para salir de la situación  embarazosa en Afganistán e Irak. Estados Unidos envió un total de  170.000 soldados a estos dos países para combatir a los talibán  de Afganistán y la fuerza antinorteamericana en Irak. No obstante, en los últimos tres años 2.134 soldados norteamericanos murieron  en Irak y 200 en Afganistán, cifra que es 17 veces de la  registrada en la I Guerra del Golfo, sañala el artículo. 

     Los 330.000 millones y 50.000 millones de dólares gastados por  Estados Unidos en Irak y Afganistán, respectivamente, no han  constituído la paz y tranquilidad en estos dos países, de lo  contrario los han convertido en otro "Vietnam" para Estados Undos. 

     Además, estas dos guerras han agudizado las contradicciones  entre Estados Unidos y el mundo islámico y el primero se ha  convertido en un "país no grato" en amplias regiones que abarcan  desde Indonesia hasta Mauritania. Mientras tanto, organizaciones  terroristas se unieron creando temor en todo el mundo. 

     Tercero, reforzar la "reforma democrática" en estas regiones.  Estados Unidos respaldó a Israel y ayudó a India a convertirse en  potencia nuclear con el objetivo de controlar el mundo islámico  desde los dos frentes. No obstante, la sorpresiva separación del  ex primer ministro israelí Ariel Sharon de su cargo y la toma del  poder de Hamás en Palestina trastornaron la estratégia de Estados  Unidos.  

     Muchos analistas consideraron como tácticas erroneas de la  diplomacia de Estados Unidos su tolerancia a la India, país que no ha firmado el Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear y los  obstáculos puestos contra Irán, que sí ha suscrito el TNP.  

     En los últimos años, Estados Unidos siempre ha intentado crear  un gigantesco sistema estratégico que abarca las regiones desde  Oriente Medio hasta Asia Central, promoviendo las "revoluciones de color" en Asia Central, acelerando sus pasos para salir de Irak y  Afganistán, realizando "reformas democráticas" en Pakistán y  Egipto, aislando a Irán, apoyando a la India, interviniendo en el  proceso de paz en Afganistán e Israel, debilitando la fuerza  radical religiosa de Arabia Saudí para garantizar la seguridad de  transporte de combustibles entre Estados Unidos y Occidente en el  Golfo y cumplir la occidentalización del sistema social del mundo  islámico. 

     No obstante, al realizar estos esfuerzos Estados Unidos olvidó  un hecho: el triunfo de una guerra no significa lograr sojuzgar a  ese pueblo. Fin