WASHINGTON, 2 abr (Xinhua) -- La
secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, concluyó el domingo
su gira por Alemania, Francia y Gran Bretaña, aunque persisten las
diferencias pese a sus esfuerzos por buscar un consenso sobre el problema
nuclear de Irán.
"Ahora no es el momento para tratar y llegar a la
conclusión sobre cuál es el próximo paso. Esta es una discusión abierta
sobre los próximos pasos. En este punto yo no podría intervenir en las
decisiones de nadie sobre cuáles podrían ser los próximos pasos",
dijo Rice cuando volaba el 29 de marzo hacia Berlín,que fue la
primera escala de su gira por Europa.
"También tendré la oportunidad para reunirse con la
canciller ( alemana)" (Angela) Merkel y con el presidente (francés)
(Jacques) Chirac", señaló Rice.
Rice asistió a las reuniones con los cancilleres de
los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas más Alemania celebradas en Berlin el 30 de marzo.
Instaron a Irán a que suspenda sus actividades
relacionadas con el enriquecimiento de uranio y retorne a la mesa de
negociación. La reunión tuvo lugar un día después que el Consejo de
Seguridad de la ONU aprobara una declaración que dio a Irán 30 días para
poner fin a su programa de enriquecimiento de uranio.
Rice recordó que la reunión de Berlín envió "una
señal muy clara a Irán de que la comunidad internacional está unida" y
ella también aludió el ascenso de la acción del Consejo de Seguridad
si Irán hace caso omiso de la demanda de congelar su enriquecimiento
de uranio.
Según una nota publicada en 'New York Times', Rice
también destacó la idea de imponer sanciones indeterminadas sobre Irán,
que incluirían prohibir viajar a los altos funcionarios irauníes, y
congelar sus cuentas en bancos extranjeros.
Por el contrario, parece que la Unión Europea
prefiere persuardir a Irán de que retorne a la mesa de negociación.
"Todos nosotros queremos que Irán se aproveche de la
oferta de reanudar las negociaciones y usamos esta oportunidad para
exhortar otra vez a Irán que suspenda todas las actividades relacionadas
con el enriquecimiento de uranio y explore de nuevo el camino
conducido a las negociaciones", señaló el ministro de Exteriores
alemán, Frank-Walter Steinmeier,
Según Rice, siguen existiendo todas las "diferencias
tácticas", pero la visita de la canciller de EEUU envió un mensaje claro a
todo el mundo que Estados Unidos quiere continuar las consultas, y se
une con Europa para tratar con Irán, aunque su visita no haya producido
muchos frutos.
El Gobierno norteamericano, que lanzó la guerra
contra Irak en 2003 desafiando la fuerte oposición de Chirac y del
entonces canciller alemán Gerhard Schroeder, ha venido tratando de
restaurar su alianza tradicional con Francia y Alemania en
particular y mejorar sus relaciones transatlánticas.
En cuanto al temor de Europa de que Estados Unidos
podría lanzar ataques militares contra Irán, Rice dijo el pasado viernes
en Gran Bretaña: "En cuanto a la fuerza militar, el presidente nunca
descarta ninguna opción que esté sobre la mesa, pero también reconocemos
que la (acción militar" no es lo que está en la agenda ahora".
"Estamos en un proceso en que creemos poder trabajar
diplomáticamente", dijo Rice, aunque admitió que la diplomacia
necesita tiempo y "alguna paciencia".
Llevó tres semanas que el Consejo de Seguridad de la
ONU aprobara una declaración sobre Irán, y podría tomar meses que el
apruebe una resolución más dura que imponga sanciones sobre el país.
El Gobierno norteamericano debe ejercercitar su paciencia, y tomar el
tiempo necesario para solucionar el problema nuclear de Irán mediante la
diplomácia. Fin