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Irak afronta dificultades para ganar pleno apoyo árabe
  27.03.2006 Actualizado a las 11:00:37
 

     JARTUM, 27 mar (xinhua) -- Tres años después de la invasión  encabezada por Estados Unidos que condujo a la caída del ex  presidente Sadam Husein, el Gobierno iraquí aún está luchando por  ganar el pleno apoyo de otros países árabes. 

     "Queremos un claro mensaje de apoyo de los líderes árabes para  Irák", dijo a Xinhua Hoshyar Zebari, ministro de Relaciones  Exteriores iraquí, antes de una reunion de cancilleres árabes  celebrada en la capital de Sudán el sábado pasado. 

     Zebari estaba entre los primeros funcionarios árabes que se  encuentran en el Salón de Amistad de Jartum para asistir a una  sesión especial dedicada al problema de Irak sobre la base de una  propuesta hecha por el secretario general de la Liga Arabe, Amr  Moussa. 

     Zebari, junto con otros ministros de Jartum, los Emiratos  Arabes Unidos, Bahrain, Arabia Saudí, Sudán, Siria y Kuwait,  discutirán la situación de Irak en vísperas de la inauguración de  una reunión general del Consejo Ministerial de la Liga Arabe. 

     "Este es un momento crítico para Irak", dijo Zebari. " Necesitamos comentarios serios y claros de nuestros hermanos  árabes", agregó. 

     "Este parece ser una misión muy dura, dado el hecho de que la  sesión duró una hora más larga que su programa original debido a  las "enconadas discusiones", dijo un funcionario sudanés quien  prefiere mantenerse en el anonimato. 

     Después de la sesión especial se celebrará una reunión general  de dos días, como preludio de una cumbre árabe que está prevista  para el 28 y 29 de este mes en Jartum.  

     Zebari dijo a los periodistas que durante la reunión los  cancilleres árabes también acordaron el borrador de una resolución para reabrir las embajadas en Bagdad. 

     "Hemos demandado una aplicación inmediata de la resolución",  dijo Zebari, quien agregó que la resolución que será sometida a la próxima cumbre árabe representa la "máxima línea" de Irak. 

     Zebari también dijo que había pedido a otros países árabes,  principalmente las naciones del Golfo ricas en petróleo, que  condonen las deudas de Irak, que, según Zebari, llegan a varios  miles de millones de dólares. 

     Pese a la resolución sobre la reapertura de las embajadas y la  promesa de la exoneración de las deudas, un analista político  sudanés indicó que es difícil imaginar que los países árabes  podrían extender pleno e incondicional apoyo a Irak, país que aún  está sumergido en caos con una creciente insurgencia y una  violencia sectoria entre suníes y la mayoritaria de chiíes. 

     El analista de Jartum, quien rechazó dar su nombre, dijo que la mayoría de los árabes aún se niegan a aceptar la realidad que un  régimen árabe, no importa qué hubiera sido, fue derribado por una  superpotencia occidental, en referencia a Estados Unidos.  

     Otra razón fue que las conversaciones y negociaciones entre las diferentes facciones políticas iraquíes sobre la forma de un nuevo Gobierno no lograron avances significativos debido a que el  resultado de las elecciones parlamentarias del 15 de diciembre no  fue aceptado por todos los partidos, según el analista. 

     Zebari, no obstante, es optimista sobre el nacimiento de un  nuevo Gobierno. 

     El nuevo Ejecutivo iraquí deberá ser establecido a fines de  abril y será uno de unidad nacional, dijo. 

     Zebari, no obstante, negó las especulaciones de un inminente  estallido de guerra civil en su país. 

     "La voluntad unificada política y religiosa del pueblo iraquí  evita al país a deslizarse en esta dirección", señaló. 

     Zebari dijo que es el Gobierno iraquí que el que tomará la  decisión sobre la retirada de las fuerzas extranjeras después de  que el mandato de las éstas en Irak termine a fines de 2006 de  acuerdo a la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones  Unidas. 

     "La salida de esas tropas depende de la decisión de nosotros,  el pueblo iraquí", concluyó Zebari. Fin