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Alto el fuego de ETA puede abrir oportunidad para paz en España
  23.03.2006 Actualizado a las 12:48:37
 

     BEIJING, 23 mar (Xinhua) -- El grupo militante separatista  vasco Euskadi Ta Askatasuna (ETA) anunció el miércoles un "alto el fuego permanente" en España a partir del próximo viernes, que fue  acogido con prudencia por el Gobierno y calificado por la  oposición conservadora del Partido Popular (PP) de "pausa" y no " renuncia a la actividad criminal". 

     ETA "ha decidido declarar un alto el fuego permanente a partir  del 24 de marzo de 2006", dijo la declaración, en la que el grupo  militante no renunció al derecho de autodeterminación de Euskadi,  un hipotético Estado situado en el norte de España que incluiría  al País Vasco, Navarra y una pequeña región de Francia. 

     El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez  Zapatero, fue autorizado por la mayoría del Parlamento en mayo del año pasado para establecer negociaciones con el grupo militante en caso de que éste renunciara a la violencia y que no se dieran  concesiones políticas, como una amnistía para los condenados por  delitos no de sangre o el reagrupamiento del resto de los presos,  que se encuentran distribuidos por toda la Península Ibérica y las islas de Baleares y Canarias. 

     En aquel entonces, el Ejecutivo logró el apoyo de todos los  partidos menos el del PP y de la Asociación de Víctimas del  Terrorismo. 

     El 'lehendakari' (presidente del Gobierno autónomo vasco), Juan José Ibarretxe, indicó que "es un día histórico" y avanzó que  contactará en breve con Arnaldo Otegi, jefe de Batasuna, partido  político ilegalizado en 2002 por negarse a condenar los atentados  de ETA y que es considerado brazo político de ETA. 

     Otegi es visto por muchos como un interlocutor válido del grupo militante, ya que podría desempeñar en la negociación un papel  similar al que tuvo en el proceso de paz de Irlanda del Norte el  líder del Sinn Fein, Gerry Adams. 

     ETA se encuentra actualmente en uno de los períodos más  delicados de su historia, pues las fuerzas de seguridad españolas  y francesas han arrestado desde 2000 a más de 750 militantes, y  esta situación de debilidad ha provocado que no haya sido capaz de llevar a cabo ningún ataque mortal desde la primavera de 2003. 

     El grupo separatista fue fundado en 1959 con el objetivo de  conseguir a través de la lucha armada la proclamación de un Estado socialista independiente en Euskadi, cuya autonomía y herencia  cultural fueron duramente reprimidas por el régimen dictatorial  del general Francisco Franco, que gobernó España entre 1939 y 1975. 

     Hasta la fecha y desde su primera víctima en 1968, ETA ha  matado a un total de 851 personas, y ha protagonizado ataques tan  sangrientos como el efectuado en Barcelona en 1987, en el que hubo 21 fallecidos. 

     Saltó a la fama el 20 de diciembre de 1973, cuando un comando  de militantes consiguió asesinar al entonces presidente del  Gobierno y que hubiera sido probable sucesor de Franco, almirante  Luis Carrero Blanco. 

     Cuando ocurrió la masacre terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que se cobró la vida de 191 personas, el Gobierno español  entonces presidido por José María Aznar -- quien sobrevivió a un  atentado en atentado de la banda en 1995 -- atribuyó inicialmente  la autoría de la matanza a ETA, aunque finalmente se demostró que  el ataque fue perpetrado por radicales islamistas. 

     Sin embargo y a pesar de que ETA ya no tiene la fuerza que  demostró sobre todo a finales de los años 70 y principios de los  80 -- cuando acumuló casi cien muertos al año --, muchos  desconfían de la auténtica veracidad de este anuncio de alto el  fuego, pues el grupo militante ya declaró muchas treguas en el  pasado e interrumpió todas, entre ellas la última y más larga, que duró desde septiembre de 1998 a diciembre de 1999. 

     La novedad del último anuncio es que se trata de un alto el  fuego "permanente". 

     Por otra parte, tampoco es la primera vez que el Ejecutivo  español decide negociar con ETA: tanto los gobiernos de UCD y PSOE como el del PP lo intentaron en los años 80 y 90 en emplazamientos secretos en Argelia y Suiza, pero ninguno logró acordar la paz con la banda. 

     No obsante, ETA probablemente ha estimado que es el momento de  rendirse ante la presión nacional, harta de más de 30 años de  muertos y atentados, y también ante el rechazo de la comunidad  internacional al terrorismo. Fin