MEXICO, 20 mar (Xinhuanert) -- Más de
160 legisladores de 28 países reunidos en México, paralelamente al IV Foro
Mundial del Agua, pidieron hoy que se retire de todos los acuerdos de
libre comercio mundiales, regionales o bilaterales el tema del recurso
hidráulico.
El agua es un bien común no negociable y no debe ser
parte de acuerdos comerciales, consideró hoy el presidente del Comité de
Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de Bolivia, Omar Fernández.
El funcionario dijo a periodistas que al término del
"Encuentro mundial de legisladores relacionados con el agua" los
participantes suscribirán un documento que contiene este llamado.
Los legisladores se reunieron para buscar mecanismos
para garantizar a la población mundial el acceso al recurso hídrico y
elevar las inversiones en el sector.
En el marco de la reunión, representantes de
Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Venezuela, anunciaron que formarán
un frente común para exigir que se retire el tema del agua de los tratados
y que cada país regule sus recursos hídricos.
Los legisladores pedirán en la declaración a los
mandatarios que suspendan cualquier negociación sobre servicios de agua
potable y saneamiento básico en el Acuerdo General sobre Comercio de
Servicios de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ya que el agua, en
todos sus usos y servicios, debe retirarse del alcance de los
Tratados Bilaterales de Inversiones.
En tanto, el gobierno mexicano, anfitrión de la
reunión que hoy cumplió su quinto día, consideró que el hecho de que dos
países, Bolivia y Venezuela, entre 140 naciones que asisten al IV Foro
Mundial del Agua se nieguen a firmar la declaración ministerial del
evento de ninguna manera pone en riesgo el encuentro internacional.
El portavoz presidencial, Rubén Aguilar Valenzuela,
dijo en rueda de prensa que la democracia implica la construcción de
mayorías, y "138 son más que dos en la democracia".
Precisó que la suscripción de la Declaración
Ministerial del IV Foro Mundial del Agua, que inició el jueves pasado y
concluirá el miércoles, representa una decisión democrática, que se trata
de un documento abierto, incluyente y no obligatorio, el cual se dará a
conocer al clausurarse el evento.
El ministro del Agua de Bolivia, Abel Mamani, dijo
el sábado que su delegación no firmará el documento final si no incluye el
derecho humano al recurso y el respeto a la vida.
Anunció que en las reuniones ministeriales que
tendrán lugar el martes y el miércoles buscará que otros gobiernos de
América Latina y otros continentes se sumen a la propuesta, la que ya fue
adoptada por la delegación venezolana.
Mamani dijo que "la posición boliviana es muy clara.
Nosotros creemos que al margen de lo que se diga en algunos discursos, el
agua es un derecho que tienen todos los seres humanos; creemos que
tiene que estar inserto en el acta que se va a firmar en este foro".
Por su parte, la ministra española de Medio
Ambiente, Cristina Narbona, dijo este lunes que luchará en la reunión
ministerial sobre el agua por un documento final más ambicioso del que
está ya circulando informalmente en México.
La funcionaria dijo que los participantes ya han
consensuado un documento de "mínimos", pero queda fuera el reconocimiento
del derecho humano de acceso al agua potable.
La ministra dijo a la prensa que "sé que Bolivia no
quiere firmar esa declaración porque no recoge, entre otras cosas, esa
exigencia".
Narbona recordó que se está trabajando en un
borrador de la declaración que "es un mínimo común denominador (...)
compatible con lo que otros países estemos dispuestos a llevar más allá en
la práctica, en el apoyo, por ejemplo, en las áreas más necesitadas de
América Latina".
En este marco, el empresario mexicano Carlos Slim,
considerado por la revista "Forbes" como el tercer hombre más rico del
mundo, propuso este lunes la creación de un organismo público que cuente
con autonomía de gestión administrativa para el manejo del agua en
el Valle de México.
Slim explicó en una conferencia que su plan busca
"una forma más eficiente de operar el recurso, y que no se restrinja la
inversión a los límites del presupuesto federal".
El multimillonario, cuya fortuna se calcula en
30,000 millones de dólares, dijo que el nuevo organismo debe ser capaz,
entre otras cosas, de captar más agua para el suministro -40 metros
cúbicos de agua por segundo adicionales a los 65 actuales-, y competir con
los mejores estándares internacionales.
El empresario dijo que las principales tareas del
organismo serían "eliminar la insostenible y exagerada sobreexplotación de
los acuíferos, optimizar las redes, disminuir fugas y aumentar recargas
con filtración de lluvia y con tratamiento para infiltrarla de nuevo
al acuífero de la Ciudad de México".
Sostuvo que los recursos para la operación del
organismo vendrían del sector público y privado, y ascenderían a unos
5.550 millones de dólares, que generarían ingresos cercanos a los 2.314
millones de dólares.
El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) informó en
este mismo evento que invertirá en los próximos cuatro años unos 10,000
millones de dólares en proyectos de servicios y saneamiento de agua
en Asia.
El vicepresidente del banco, Geert Van der Linden,
dijo en rueda de prensa que el BAD pretende, entre otros objetivos,
proporcionar agua segura a 200 millones de asiáticos y mejorar los
sistemas de irrigación y drenaje, lo que beneficiaría a 40 millones de
personas. Fin