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Habitantes rurales y urbanos se esfuerzan en ahorrar agua
  20.03.2006 Actualizado a las 11:18:08
 

     GUANGZHOU, 20 mar (Xinhuanet) -- ¿Comprar, o no comprar? Zhang  Dongsheng, editor de un periódico local en la ciudad meridional  china de Guangzhou, duda frente a un inodoro con sistema de ahorro de agua que cuesta 200 yuanes (25 dólares USA) más que uno  tradicional. 

     Finalmente Zhang decide adquirirlo, "al menos me sentiré mejor  cuando el periódico demande a los lectores que ahorren agua". 

     Zhang sabe que la crisis hídrica se ha convertido en un asunto  verdaderamente espinoso en todo el mundo. Más de 5.000 delegados  provenientes de todos los rincones del planeta se han reunido en  la Ciudad de México para el IV Foro Mundial del Agua con la  intención de diseñar una estrategia mundial destinada a preservar  el precioso elemento. 

     Wang Aizhong, agricultor con una hectárea de propiedad en el  norte de la provincia nororiental china de Gansu, puede ser un  defensor más decidido del agua que Zhang. 

     Wang logró ahorrar 500 yuanes (62,5 dólares) mediante medidas  de ahorro de agua, importante suma para cualquier residente rural, habida cuenta que los ingresos medios de los agricultores se  situaron el pasado año en 400 dólares. 

     China, el país más poblado del planeta, cuenta con un  suministro de agua per cápita de 2.200 metros cúbicos, apenas un  31 por ciento de la media mundial. En la actualidad, 400 de las  660 ciudades repartidas por todo el país sufren problemas de  abastecimiento, especialmente graves en 136 de ellas. 

     "La demanda de agua es tremenda, debido a la numerosísisma  población, sin embargo, el potencial de ahorro de recursos es  también enorme", señala He Guoqing, subdirector del Buró  Hidrológico de Guangdong. 

     De hecho, Wang Aizhong no contaba con la más mínima información acerca del ahorro de agua hace apenas cinco años y solía regar por inundación sus tierras. 

     Modificó sus prácticas tras la implantación de un programa  piloto de gestíon del agua lanzado en Zhangye en 2000, el cual  estableció una cuota de 6.000 metros cúbicos para su familia. 

     Desde entonces ha intentado reducir a toda costa su consumo,  puesto que toda aquella agua que no consuma puede revenderla a  otros agricultores.  

     El programa, que ha supuesto que todos los agricultores de  Zhangye se rijan en la actualidad por el sistema de cuotas, ha  logrado que dos lagos prácticamente secos hayan logrado  recuperarse, junto con 1.000 hectáreas de bosque. 

     Las ciudades han tomado igualmente medidas contra la escasez de agua, entre ellas el establecimiento de ayudas para la compra de  grifos e inodoros que reducen el consumo de agua y el lanzamiento  de programas de sensibilización. 

     La campaña de conservación de recursos de Beijing ha logrado  que la ciudad ahorre anualmente 100 millones de metros cúbicos,  cantidad suficiente para abastecer a 30.000 personas durante  cuatro años. 

     La ciudad de Suzhou, ubicada en la provincia oriental china de  Jiangsu, espera destinar 10 millones de yuanes (1,25 millones de  dólares USA) este año para reemplazar los tradicionales grifos e  inodoros por nuevos modelos capaces de reducir el consumo de agua. 

     Sin embargo, la campaña en defensa de los recursos hídricos de  China, apenas acaba de empezar. De acuerdo con He Guoqing, cerca  de un 20 por ciento del suministro hídrico de Guangzhou es  desperdiciado debido a fugas en la red. Fin