GUANGZHOU, 20 mar (Xinhuanet) --
¿Comprar, o no comprar? Zhang Dongsheng, editor de un periódico local en
la ciudad meridional china de Guangzhou, duda frente a un inodoro con
sistema de ahorro de agua que cuesta 200 yuanes (25 dólares USA) más que
uno tradicional.
Finalmente Zhang decide adquirirlo, "al menos me
sentiré mejor cuando el periódico demande a los lectores que ahorren
agua".
Zhang sabe que la crisis hídrica se ha convertido en
un asunto verdaderamente espinoso en todo el mundo. Más de 5.000 delegados
provenientes de todos los rincones del planeta se han reunido en la
Ciudad de México para el IV Foro Mundial del Agua con la intención de
diseñar una estrategia mundial destinada a preservar el precioso
elemento.
Wang Aizhong, agricultor con una hectárea de
propiedad en el norte de la provincia nororiental china de Gansu, puede
ser un defensor más decidido del agua que Zhang.
Wang logró ahorrar 500 yuanes (62,5 dólares)
mediante medidas de ahorro de agua, importante suma para cualquier
residente rural, habida cuenta que los ingresos medios de los agricultores
se situaron el pasado año en 400 dólares.
China, el país más poblado del planeta, cuenta con
un suministro de agua per cápita de 2.200 metros cúbicos, apenas un
31 por ciento de la media mundial. En la actualidad, 400 de las 660
ciudades repartidas por todo el país sufren problemas de abastecimiento,
especialmente graves en 136 de ellas.
"La demanda de agua es tremenda, debido a la
numerosísisma población, sin embargo, el potencial de ahorro de recursos
es también enorme", señala He Guoqing, subdirector del Buró
Hidrológico de Guangdong.
De hecho, Wang Aizhong no contaba con la más mínima
información acerca del ahorro de agua hace apenas cinco años y solía regar
por inundación sus tierras.
Modificó sus prácticas tras la implantación de un
programa piloto de gestíon del agua lanzado en Zhangye en 2000, el cual
estableció una cuota de 6.000 metros cúbicos para su familia.
Desde entonces ha intentado reducir a toda costa su
consumo, puesto que toda aquella agua que no consuma puede revenderla a
otros agricultores.
El programa, que ha supuesto que todos los
agricultores de Zhangye se rijan en la actualidad por el sistema de
cuotas, ha logrado que dos lagos prácticamente secos hayan logrado
recuperarse, junto con 1.000 hectáreas de bosque.
Las ciudades han tomado igualmente medidas contra la
escasez de agua, entre ellas el establecimiento de ayudas para la compra de
grifos e inodoros que reducen el consumo de agua y el lanzamiento de
programas de sensibilización.
La campaña de conservación de recursos de Beijing ha
logrado que la ciudad ahorre anualmente 100 millones de metros cúbicos,
cantidad suficiente para abastecer a 30.000 personas durante cuatro
años.
La ciudad de Suzhou, ubicada en la provincia
oriental china de Jiangsu, espera destinar 10 millones de yuanes (1,25
millones de dólares USA) este año para reemplazar los tradicionales grifos
e inodoros por nuevos modelos capaces de reducir el consumo de agua.
Sin embargo, la campaña en defensa de los recursos
hídricos de China, apenas acaba de empezar. De acuerdo con He Guoqing,
cerca de un 20 por ciento del suministro hídrico de Guangzhou es
desperdiciado debido a fugas en la red. Fin