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Postergan 6 años rotulación de transgénicos
  19.03.2006 Actualizado a las 08:04:09
 

     RIO DE JANEIRO, 18 mar (Xinhuanet) -- La III Reunión de Partes (MOP- 3) del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad aprobó un acuerdo  que posterga seis años el uso de rótulos que avisen cuando un  producto contenga transgénicos. 

     Durante el foro, que concluyó la noche del viernes en la ciudad  de Curitiba, Brasil, los participantes efectuaron en el texto  concesiones de peso a la delegación mexicana, principal opositora a  la utilización del término "Contiene transgénicos". 

     Muchos de los países participantes en el encuentro organizado por  las Naciones Unidas esperaban de Brasil y Nueva Zelanda una posición  parecida a la que habían defendido en la reunión anterior (MOP-2),  realizada en junio de 2005 en Montreal. 

     En aquella oportunidad, los dos países se habían opuesto a la  rotulación en defensa de sus productores de vegetales transgénicos,  como soya o maíz. 

     Después de que Brasil adoptó una postura ambigua y fue acompañado  por Nueva Zelanda, otras delegaciones explicaron su oposición al  control de los embarques internacionales de transgénicos. 

     México, Paraguay y Perú asumieron ese papel, aunque de acuerdo  con integrantes del movimiento ambientalista Greenpeace,  representaron los intereses de las multinacionales y los grandes  exportadores de transgénicos como Estados Unidos, Argentina y Canadá.  

     Inicialmente, la discusión se planteaba entre dos opciones: los  rótulos podrían decir "Contiene transgénicos (u OGM, organismos  genéticamente modificados)", o "Puede contener transgénicos", mucho  más imprecisa y más adecuada a los intereses de los productores. 

     Tras un duro debate en el seno de su gobierno, dividido entre las  dos posiciones, Brasil propuso el apoyo a la primera fórmula, pero  con un periodo de transición de cuatro años. 

     Durante ese lapso, los agricultores que no separan los granos  transgénicos podrían usar el rótulo "Puede contener transgénicos". 

     México, Paraguay y Perú presentaron diferentes objeciones, que  fueron parcialmente neutralizadas por otra propuesta brasileña: que  los países más desarrollados transfieran tecnología a los más pobres  para que se preparen en esa transición. 

     Perú y Paraguay apoyaron la propuesta brasileña, que se  aproximaba a conseguir el necesario consenso, pero México mantuvo  sus objeciones hasta conseguir dos modificaciones importantes en el  texto de la resolución. 

     Por la primera, el plazo de transición de cuatro años se  extendería por lo menos a seis, oportunidad en que se hará una  "reevaluación" de la separación entre granos transgénicos y  convencionales. 

     Por la segunda, los países que no son signatarios del Protocolo  de Cartagena e importen granos transgénicos podrán prescindir de la  rotulación, según lo deseen. En esas condiciones, la rotulación fue  aprobada. 

     El resultado fue un texto muy tímido, que no establece un sistema  seguro de identificación para el comercio global de la producción  transgénica, como si fuese posible postergar la implantación de  normas de seguridad cuando se está corriendo peligro, dijo un  portavoz de Greenpeace. 

     El responsable brasileño por Políticas Públicas de la misma  organización, Sergio Leitao, fue más incisivo. 

     "Infelizmente, la presencia masiva de la industria agroquímica ha  transformado las conferencias internacionales de Naciones Unidas en  una oportunidad de negocios, impidiendo que el organismo  internacional cumpla su papel de ofrecer a los pueblos del mundo  garantías de defensa del medio ambiente", sostuvo Leitao. Fin