SANTIAGO, 10 mar (Xinhuanet) -- El presidente y líder
cocalero de Bolivia, Evo Morales, está haciendo historia con su visita a
Chile, donde ha abogado por el derecho de su país a una salida al mar y
por mejorar las relaciones bilaterales.
Morales arribó este viernes a Santiago para asistir
mañana a la toma de posesión de Michelle Bachelet en el Congreso Nacional,
en Valparaíso, y permanecerá en Chile 36 horas.
Ambas naciones no tienen
relaciones diplomáticas, pero si consulares, desde que fueron
interrumpidas en el 1987, cuando Bolivia consideró que su histórica
demanda marítima no era atendida por Chile.
Reuniones con el presidente saliente, Ricardo Lagos,
y la nueva mandataria, Michelle Bachelet, y un masivo homenaje del pueblo
chileno han sido las actividades que ha cumplido en Santiago el
primer mandatario boliviano.
La futura presidenta, Michelle Bachelet, calificó
como hechos " históricos e inéditos" los ascensos de ambos al gobierno de
sus países y añadió que acordaron fortalecer las relaciones
bilaterales de ambos Estados.
Bachelet calificó su reunion con Morales como "muy
grata y en un muy buen clima" y agregó que en ella se acordó "la plena
voluntad de trabajar en una agenda bilateral que permita seguir
avanzando en los desafíos que tenemos ambos países, para que
nuestros pueblos puedan vivir en mejores condiciones".
Por su parte, Morales se mostró "muy contento de
estar en la hermana vecina República de Chile. Mi presencia obedece a esa
reciprocidad que practicamos los pueblos indígenas y contentos con la
visita del presidente Lagos a mi posesión y ahora muy contento de estar
con la nueva presidenta".
Además, el líder boliviano manifestó su "admiración
y respeto a una mujer que asume la conducción de un país latinoamericano
como Chile".
Durante su estancia en Chile, Morales tiene previsto
una entrevista con su homólogo peruano, Alejandro Toledo, y con la
secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice.
MORALES CALIFICO COMO "HISTORICA" SU
VISITA A CHILE
A su arribo a Santiago, el presidente boliviano
calificó de " histórica" la visita que inició a Chile para asistir a la
asunción de Michelle Bachelet a quien, dijo, expresará "todo nuestro apoyo
y admiración".
Morales, quien lució una casaca informal sin
corbata, fue recibido hoy con honores militares en el aeropuerto de
Santiago, hasta donde llegó cerca de las tres de la tarde.
"Traigo el saludo del pueblo boliviano y del
gobierno boliviano al pueblo chileno. Esta visita es histórica para
nosotros y esperamos que también sea histórica para el pueblo chileno",
afirmó.
Agregó que se trata de "una visita de reciprocidad
para agradecer al presidente Lagos haber participado en la transmisión
del mando en Bolivia".
"Hay una agenda llena que vamos a tratar de cumplir
para conversar los temas que conciernen a nuestros países", dijo. Poco
antes de salir de La Paz, Morales expresó su confianza en que su
viaje cambiará la historia de las relaciones bilaterales.
Esta es la primera vez que un mandatario boliviano
asiste a una ceremonia de transmisión del mando presidencial en Chile, y
también el primer viaje oficial de Morales al extranjero desde
que asumió el poder el pasado 22 de enero.
EMOTIVO HOMENAJE DE LOS
SANTIAGUINOS
Ante más de 7 mil personas, reunidas en el estadio
capitalino, Morales dijo estar sorprendido y contento con la solidaridad
demostrada por los santiaguinos, quienes lo recibieron cantando
la consigna "Mar para Bolivia".
Utilizando un lenguaje respetuoso, el líder
boliviano expresó su deseo de reparar el "daño histórico" a su pueblo, que
perdió 120 mil kilómetros cuadrados, incluido su litoral al Pacífico, en
la Guerra del Pacífico del 1879, cuando Chile venció a la alianza
peruano-boliviana.
"Quiero expresar, sobre todo con mucho respeto, con
mucha humildad ese sentimiento del pueblo boliviano de reparar ese daño
histórico, estoy seguro que vamos a reparar ese pasado para
Bolivia", comentó Morales, en medio de los aplausos.
"Este acto es para mí un sueño, seguramente mis
hermanos y hermanas en Bolivia, nuestros compañeros del campo y de la
ciudad, no van a creer que aquí ustedes, el pueblo chileno, está coreando
mar para Bolivia", añadió emocionado.
Este acto fue organizado por un comité de
solidaridad con Bolivia, integrado por unas 300 organizaciones,
encabezadas por los partidos Humanista y Comunista y la Federación de
Estudiantes de Chile.
En su discurso de una hora, Morales criticó el
neoliberalismo y la administración de Estados Unidos, manifestando que "la
lucha contra el narcotráfico es un pretexto para que ese gobierno
imponga y condicione a nuestros gobiernos".
Precisó que desea formar un pacto contra el
narcotráfico con el fin de que Estados Unidos "no siga controlando los
gobiernos" de Latinoamérica.
Dijo que durante las últimas cuatro décadas, los
sindicalistas fueron acusados de comunistas y de narcotraficantes y, a
partir del atentado a la Torres Gemelas de Nueva York, de terroristas,
mensaje que a su parecer proviene de Estados Unidos, al que calificó
como "Imperio".
Morales señaló que los pueblos indígenas de su país
han sido históricamente marginados, excluidos, humillados, despreciados, e
incluso condenados al exterminio.
En un encendido discurso, manifestó que aimaras,
quechuas y las demás etnias son los pueblos originarios, dueños del
territorio y de sus riquezas naturales, y que su proyecto político
socialista tratará de revertir esta situación de abandono.
La visita de Evo Morales representa un hito en las
relaciones con Chile y podría servir para avanzar en las relaciones
políticas, la cooperación económica y el intercambio comercial, así para
llegar a un entendimiento futuro en la búsqueda negociada de una
solución para poner fin a la mediterraneidad de Bolivia. Fin