NANCHANG, 3 mar (Xinhuanet) -- El nuevo
estatuto para la construcción de edificios en China, puesto en marcha este
año, establece por primera vez en la historia cláusulas sobre
estándares obligatorios de eficiencia energética.
Si se logran los objetivos establecidos, el ahorro
de recursos en el sector de construcción se aproximará a los niveles de
las naciones moderadamente desarrolladas en 2020, de acuerdo con la
Asociación de Construcción de China.
Los estándares de diseño para la conservación de
energía en la construcción civil entraron en vigor el pasado 1 de enero.
En ellos se demanda a los constructores el uso de materiales de
construcción eficientes y la adopción de tecnologías de bajo consumo
para los sistemas de calefacción, aire acondicionado, ventilación e
iluminación.
"Una vez puestas en marcha las medidas, la industria
de construcción podría ahorrar en los próximos 14 años la energía
equivalente a 335 millones de toneladas de carbón estándar. El
ahorro de electricidad, por su parte, podría elevarse hasta los
80 millones de kilovatios", afirma Tu Fengxiang, director del Comité
para la Eficiencia Energética, perteneciente al Ministerio de
Construcción.
Cada año se construyen una media de 2.000 millones
de metros cuadrados de viviendas en China, la mitad del total mundial, de
acuerdo con la información aportada por el Ministerio de
Construcción en una reciente rueda de prensa. En los próximos 15
años, China construirá de 20.000 a 30.000 millones de metros
cuadrados de viviendas.
"Estamos ante una gran oportunidad para introducir
los conceptos de ahorro energético en el sector de construcción, por
lo que es imperativo incrementar la concienciación ciudadana en este
sentido, así como establecer nuevas normativas", señala Qiu Baoxing,
viceministro de Construcción.
En la actualidad, el sector de construcción se
encuentra entre los sectores de mayor consumo energético del país, con un
37 por ciento del consumo total de energía del país.
Hasta el momento, sólo un 4 por ciento de los 40.000
millones de metros cuadrados de edificios construidos en China cuenta con
estrategias de ahorro energético, principalmente aplicados a los
sistemas de calefacción.
Según el viceministro, la capacidad de adaptación a
los requerimientos del nuevo estatuto será de gran importancia en la
lucha contra el déficit energético de China.
El llamamiento de las autoridades chinas al ahorro
energético en el sector de construcción no es ninguna novedad, ya que en
los años 80 se pusieron en marcha los primeros planes, pero, éstos se
vieron coartados por la falta de tecnología y financiación.
Impulsada por el crecimiento exponencial del sector
inmobiliario, nuevas inversiones han inundado la industria en los
últimos años. Sin embargo, aún existe una escasa difusión de los
conceptos de ahorro energético, tanto entre la industria como en la
ciudadanía.
Según las empresas inmobiliarias, el 70 por ciento
de sus clientes no tienen en cuenta la eficiencia energética a la hora
de adquirir una vivienda. Pesan mucho más en sus decisiones la
ubicación, el diseño exterior, el entorno y las zonas verdes.
De cualquier modo, el estatuto está en marcha y la
eficiencia energética forma parte del programa quinquenal de desarrollo
nacional 2006-2010, el cual aspira a una reducción del 50 por ciento
del uso de energía en el sector, cifra que se eleva al 65 por ciento en el
caso de las principales ciudades del país.
China albergará la segunda Conferencia Internacional
sobre Tecnologías para Construcciones Inteligentes, Verdes y de
Eficiencia Energética, junto con la Exposición Internacional de
Nuevos Productos y Tecnologías que se celebrará en Beijing entre el
28 y el 30 de este mes.
La conferencia, patrocinada por el Ministerio de
Construcción, reunirá a representantes de la industria procedentes del
Reino Unido, Estados Unidos y Francia para discutir las nuevas
tendencias de construcción y las perspectivas del mercado chino.
Fin