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China apuesta por eficiencia energética en sector de construcción
  03.03.2006 Actualizado a las 13:54:17
 

     NANCHANG, 3 mar (Xinhuanet) -- El nuevo estatuto para la  construcción de edificios en China, puesto en marcha este año,  establece por primera vez en la historia cláusulas sobre  estándares obligatorios de eficiencia energética. 

     Si se logran los objetivos establecidos, el ahorro de recursos  en el sector de construcción se aproximará a los niveles de las  naciones moderadamente desarrolladas en 2020, de acuerdo con la  Asociación de Construcción de China. 

     Los estándares de diseño para la conservación de energía en la  construcción civil entraron en vigor el pasado 1 de enero. En  ellos se demanda a los constructores el uso de materiales de  construcción eficientes y la adopción de tecnologías de bajo  consumo para los sistemas de calefacción, aire acondicionado,  ventilación e iluminación. 

     "Una vez puestas en marcha las medidas, la industria de  construcción podría ahorrar en los próximos 14 años la energía  equivalente a 335 millones de toneladas de carbón estándar. El  ahorro de electricidad, por su parte, podría elevarse hasta los 80 millones de kilovatios", afirma Tu Fengxiang, director del Comité  para la Eficiencia Energética, perteneciente al Ministerio de  Construcción. 

     Cada año se construyen una media de 2.000 millones de metros  cuadrados de viviendas en China, la mitad del total mundial, de  acuerdo con la información aportada por el Ministerio de  Construcción en una reciente rueda de prensa. En los próximos 15  años, China construirá de 20.000 a 30.000 millones de metros  cuadrados de viviendas. 

     "Estamos ante una gran oportunidad para introducir los  conceptos de ahorro energético en el sector de construcción, por  lo que es imperativo incrementar la concienciación ciudadana en  este sentido, así como establecer nuevas normativas", señala Qiu  Baoxing, viceministro de Construcción. 

     En la actualidad, el sector de construcción se encuentra entre  los sectores de mayor consumo energético del país, con un 37 por  ciento del consumo total de energía del país. 

     Hasta el momento, sólo un 4 por ciento de los 40.000 millones  de metros cuadrados de edificios construidos en China cuenta con  estrategias de ahorro energético, principalmente aplicados a los  sistemas de calefacción. 

     Según el viceministro, la capacidad de adaptación a los  requerimientos del nuevo estatuto será de gran importancia en la  lucha contra el déficit energético de China. 

     El llamamiento de las autoridades chinas al ahorro energético  en el sector de construcción no es ninguna novedad, ya que en los  años 80 se pusieron en marcha los primeros planes, pero, éstos se  vieron coartados por la falta de tecnología y financiación. 

     Impulsada por el crecimiento exponencial del sector  inmobiliario, nuevas inversiones han inundado la industria en los  últimos años. Sin embargo, aún existe una escasa difusión de los  conceptos de ahorro energético, tanto entre la industria como en  la ciudadanía. 

     Según las empresas inmobiliarias, el 70 por ciento de sus  clientes no tienen en cuenta la eficiencia energética a la hora de adquirir una vivienda. Pesan mucho más en sus decisiones la  ubicación, el diseño exterior, el entorno y las zonas verdes. 

     De cualquier modo, el estatuto está en marcha y la eficiencia  energética forma parte del programa quinquenal de desarrollo  nacional 2006-2010, el cual aspira a una reducción del 50 por  ciento del uso de energía en el sector, cifra que se eleva al 65  por ciento en el caso de las principales ciudades del país. 

     China albergará la segunda Conferencia Internacional sobre  Tecnologías para Construcciones Inteligentes, Verdes y de  Eficiencia Energética, junto con la Exposición Internacional de  Nuevos Productos y Tecnologías que se celebrará en Beijing entre  el 28 y el 30 de este mes.  

     La conferencia, patrocinada por el Ministerio de Construcción,  reunirá a representantes de la industria procedentes del Reino  Unido, Estados Unidos y Francia para discutir las nuevas  tendencias de construcción y las perspectivas del mercado chino.  Fin