QUITO, 22 feb (Xinhuanet) -- La huelga
profesional iniciada el lunes por los habitantes de la provincia amazónica
ecuatoriana de El Napo en demanda de las asignaciones económicas
comprometidas por el gobierno se transformó hoy en una jornada de
violencia, caos y vandalismo.
Tres manifestantes resultaron heridos de
bala, dos policías acabaron con las piernas destrozadas por el lanzamiento
de dinamita, y la extracción de crudo pesado se suspendió después de
que los protestantes tomaran las instalaciones petroleras.
Asimismo, 25 técnicos petroleros fueron retenidos en
las manifestaciones, diversas vías y carreteras fueron bloqueadas y
se convirtieron en escenario de constantes enfrentamientos, tres
emisoras de radio recibieron amenazas de cierre, y otras 11 personas
fueron detenidas, entre ellos dos alcaldes y una prefecta,
Debido a la gravedad de la protesta, el presidente
del Ecuador, Alfredo Palacio, decretó el estado de emergencia en la
provincia, suspendiendo los derechos básicos ciudadanos e imponiendo un
régimen de guerra bajo la responsabilidad de las Fuerzas Armadas.
Aunque hasta ayer ya se habían registrado actos
violentos, la situación se agravó hoy cuando los habitantes conocieron el
decreto de emergencia, ante lo que decidieron tomar las vías que
unen la provincia con sus territorios vecinos, medida impedida
por efectivos de la Policía y el Ejército.
Los mayores incidentes se registraron en la
población de Baeza, aproximadamente 180 kilómetros al noreste de Quito, y
donde se encuentran instalaciones petroleras.
En el desalojo impulsado por las fuerzas públicas
con abundantes gases lacrimógenos, se registraron fuertes
enfrentamientos, llegando a abrirse fuego desde ambos bandos.
La situación se complicó por la tarde, cuando
aproximadamente a las 16:00 horas, dos policías del grupo de élite GEMA
sufrieron el impacto de varios tacos de dinamita en sus piernas, que
quedaron totalmente destruidas.
Según el Servicio Informativo Policial, en una
violenta carga, los manifestantes lanzaron dos tacos de dinamita, que
impactaron en las piernas de dos miembros de la Policía, trasladados de
inmediato en un helicóptero del Ejército hasta el Hospital de la
Policía de Quito, donde llegaron pasadas las 17:30 horas para
recibir atención urgente.
A su vez, David Guzmán, un joven de 19 años de edad,
estudiante de sexto curso que proviene de una familia humilde de la
zona de Baeza, fue intervenido hoy quirúrgicamente en el Hospital
Internacional de Quito.
El joven, que participaba en las protestas la noche
de ayer, recibió un balazo en su pierna derecha que le causó una fractura
de la tibia y el peroné, infectados y con complicaciones, lo que
podría provocar la amputación del pie.
La familia, a través del padre Rodrigo Guzmán, ha
solicitado ayuda, pues son necesarias dos nuevas operaciones de limpieza
para tratar a su hijo, que recibiría un injerto de hueso y necesitaría
para recuperarse una rehabilitación de al menos ocho meses.
En las jornadas que se iniciaron el lunes, más de un
centenar de manifestantes tomaron ayer la estación de Sardinas, impidiendo
que el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) pudiera bombear alrededor de
160 mil barriles de crudo procedentes de empresas privadas.
Además, los manifestantes mantienen retenidos a 25
trabajadores de esta empresa petrolera que transporta el crudo desde
Lago Agrio en la Amazonía ecuatoriana, hasta el puerto de
Esmeraldas.
La empresa OCP Ecuador anunció esta tarde en un
comunicado que teme por la seguridad de los técnicos retenidos. OCP
Ecuador lamenta la falta de seguridad para poder continuar operando
normalmente y exige a las autoridades y a la fuerza pública aplicar
la ley y reestablecer las condiciones que les permitan reanudar la
operación, según la declaración.
A su vez, uno de los técnicos retenidos en la
estación de Sardinas, ahora tomada por los manifestantes, explicó que "la
población del sector tomó la estación. Nosotros hemos acatado lo que
ellos han solicitado, el bombeo está parado desde ese momento y seguimos
retenidos aquí".
Los manifestantes afirmaron que no quieren afectar a
la estación ni causar daños, asegurando que darán un buen trato a
los técnicos.
En aplicación del estado de emergencia, desde las
22:00 horas de hoy, se declara el denominado toque de queda, lo que
significa que pasada esa hora nadie puede transitar por la provincia, y
aquel que lo haga será detenido, y si trata de huir, podría ser
hasta disparado.
Asimismo, el toque de queda prohíbe el
funcionamiento de toda actividad comercial o de diversión y cualquier tipo
de reuniones.
Además, desde la mañana de hoy, la estación de agua
potable de Papallacta, que se encuentra ubicada en el límite de la
provincia del Napo con la de Pichincha, fue militarizada ante la amenaza
de que los manifestantes traten de tomarla para impedir el
abastecimiento del líquido elemento a Quito.
Al finalizar el día, las autoridades de la provincia
amazónica de Pastaza resolvieron no sumarse al paro de El Napo, sino más
bien ofrecer un apoyo solidario. Fin