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Violencia, caos y vandalismo en provincia amazónica ecuatoriana de El Napo
  23.02.2006 Actualizado a las 10:02:22
 

     QUITO, 22 feb (Xinhuanet) -- La huelga profesional iniciada el  lunes por los habitantes de la provincia amazónica ecuatoriana de  El Napo en demanda de las asignaciones económicas comprometidas  por el gobierno se transformó hoy en una jornada de violencia,  caos y vandalismo. 

     Tres manifestantes resultaron heridos de bala, dos policías  acabaron con las piernas destrozadas por el lanzamiento de  dinamita, y la extracción de crudo pesado se suspendió después de  que los protestantes tomaran las instalaciones petroleras. 

     Asimismo, 25 técnicos petroleros fueron retenidos en las  manifestaciones, diversas vías y carreteras fueron bloqueadas y se convirtieron en escenario de constantes enfrentamientos, tres  emisoras de radio recibieron amenazas de cierre, y otras 11  personas fueron detenidas, entre ellos dos alcaldes y una prefecta,  

     Debido a la gravedad de la protesta, el presidente del Ecuador, Alfredo Palacio, decretó el estado de emergencia en la provincia,  suspendiendo los derechos básicos ciudadanos e imponiendo un  régimen de guerra bajo la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. 

     Aunque hasta ayer ya se habían registrado actos violentos, la  situación se agravó hoy cuando los habitantes conocieron el  decreto de emergencia, ante lo que decidieron tomar las vías que  unen la provincia con sus territorios vecinos, medida impedida por efectivos de la Policía y el Ejército. 

     Los mayores incidentes se registraron en la población de Baeza, aproximadamente 180 kilómetros al noreste de Quito, y donde se  encuentran instalaciones petroleras. 

     En el desalojo impulsado por las fuerzas públicas con  abundantes gases lacrimógenos, se registraron fuertes  enfrentamientos, llegando a abrirse fuego desde ambos bandos. 

     La situación se complicó por la tarde, cuando aproximadamente a las 16:00 horas, dos policías del grupo de élite GEMA sufrieron el impacto de varios tacos de dinamita en sus piernas, que quedaron  totalmente destruidas. 

     Según el Servicio Informativo Policial, en una violenta carga,  los manifestantes lanzaron dos tacos de dinamita, que impactaron  en las piernas de dos miembros de la Policía, trasladados de  inmediato en un helicóptero del Ejército hasta el Hospital de la  Policía de Quito, donde llegaron pasadas las 17:30 horas para  recibir atención urgente. 

     A su vez, David Guzmán, un joven de 19 años de edad,  estudiante de sexto curso que proviene de una familia humilde de  la zona de Baeza, fue intervenido hoy quirúrgicamente en el  Hospital Internacional de Quito. 

     El joven, que participaba en las protestas la noche de ayer,  recibió un balazo en su pierna derecha que le causó una fractura  de la tibia y el peroné, infectados y con complicaciones, lo que  podría provocar la amputación del pie. 

     La familia, a través del padre Rodrigo Guzmán, ha solicitado  ayuda, pues son necesarias dos nuevas operaciones de limpieza para tratar a su hijo, que recibiría un injerto de hueso y necesitaría  para recuperarse una rehabilitación de al menos ocho meses. 

     En las jornadas que se iniciaron el lunes, más de un centenar  de manifestantes tomaron ayer la estación de Sardinas, impidiendo  que el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) pudiera bombear alrededor de 160 mil barriles de crudo procedentes de empresas privadas.  

     Además, los manifestantes mantienen retenidos a 25  trabajadores de esta empresa petrolera que transporta el crudo  desde Lago Agrio en la Amazonía ecuatoriana, hasta el puerto de  Esmeraldas. 

     La empresa OCP Ecuador anunció esta tarde en un comunicado que  teme por la seguridad de los técnicos retenidos. OCP Ecuador  lamenta la falta de seguridad para poder continuar operando  normalmente y exige a las autoridades y a la fuerza pública  aplicar la ley y reestablecer las condiciones que les permitan  reanudar la operación, según la declaración. 

     A su vez, uno de los técnicos retenidos en la estación de  Sardinas, ahora tomada por los manifestantes, explicó que "la  población del sector tomó la estación. Nosotros hemos acatado lo  que ellos han solicitado, el bombeo está parado desde ese momento  y seguimos retenidos aquí". 

     Los manifestantes afirmaron que no quieren afectar a la  estación ni causar daños, asegurando que darán un buen trato a los técnicos. 

     En aplicación del estado de emergencia, desde las 22:00 horas  de hoy, se declara el denominado toque de queda, lo que significa  que pasada esa hora nadie puede transitar por la provincia, y  aquel que lo haga será detenido, y si trata de huir, podría ser  hasta disparado.  

     Asimismo, el toque de queda prohíbe el funcionamiento de toda  actividad comercial o de diversión y cualquier tipo de reuniones. 

     Además, desde la mañana de hoy, la estación de agua potable de  Papallacta, que se encuentra ubicada en el límite de la provincia  del Napo con la de Pichincha, fue militarizada ante la amenaza de  que los manifestantes traten de tomarla para impedir el  abastecimiento del líquido elemento a Quito. 

     Al finalizar el día, las autoridades de la provincia amazónica  de Pastaza resolvieron no sumarse al paro de El Napo, sino más  bien ofrecer un apoyo solidario. Fin