RAMALA, 20 feb (Xinhuanet) -- El hecho
de que el gobierno y el Consejo Legislativo Palestino (CLP) hayan sido
controlados hasta el momento por el Movimiento de Resistencia Islámica
(Hamas) conlleva de forma inevitable un nuevo escenario para el ya
debilitado proceso de paz entre Israel y los palestinos, y la
agitada situación política de los segundos.
Los analistas hicieron estas observaciones después
de que el nuevo CLP, cuyo presidente Aziz Dweik pertenece a Hamas,
prestara juramento el pasado día 18, y de que el presidente palestino,
Mahmoud Abbas autorizara a Hamas a formar el gobierno.
TRAS LA DURA POSICIÓN DE HAMAS SE VISLUMBRA CIERTA
FLEXIBILIDAD
La respuesta a la pregunta de hasta dónde puede
llegar Hamas focaliza la atención internacional, ya que Hamas discrepa en
asuntos clave con Abbas y países como Estados Unidos e Israel, que le
piden que reconozca a Israel, abandone la violencia y acepte los acuerdos
de paz.
Pero el portavoz de Hamas Sami Abu Zuhri afirmó el
18 del presente mes en Gaza que el diálogo con Israel no es la elección
estratégica de Hamas, ya que todavía existe una ocupación en los
territorios palestinos, añadiendo que la resistencia armada es el
derecho legal del pueblo palestino.
La dura posición de Hamas preocupa a todos. No
obstante, con un detallado análisis de la política que promulgó el
movimiento durante la campaña electoral, se atisba la intención de evitar
aquellos temas sensibles y espinosos.
Además, el nuevo líder palestino Ismail Haneya está
visto como una persona pragmática que mantiene una buena relación
profesional con el movimiento Fatah, facción derrotada por Hamas en las
elecciones.
Los analistas palestinos destacan que la política de
Hamas tiene margen de maniobra, aunque a corto plazo no parezca muy
realista que vaya a emprender un nuevo camino. En la actualidad,
Hamas tiene como objetivos inmediatos erradicar la corrupción y
promover la reforma.
Abbas manifestó el 18 de este mes que la parte
palestina acatará el "acuerdo de paz de Oslo" y continuará el diálogo de
paz con Israel, promoviendo el proceso de paz. El líder de Hamas en
Gaza, Ismail Haneya, propuesto formalmente para el cargo de
primer ministro, señaló que Hamas resolverá las disputas con Abbas sólo
a través del diálogo y la coordinación.
Según la prensa local, Hamas podría hacer alguna
concesión a Abbas en el control de la seguridad, solicitando únicamente la
dirección de la fuerza de policía encargada de la seguridad social.
EEUU E ISRAEL PRESIONAN PARA LOGRAR CAMBIOS DE HAMAS
Estados Unidos e Israel no quieren aceptar que Hamas
haya asumido el poder del consejo legislativo ni del gobierno, por lo
que han establecido una serie de obstáculos para presionar a la
parte palestina.
Así, la secretaria de Estado norteamericana,
Condoleezza Rice, advirtió el 17 de febrero a los países de Oriente Medio
de la posibilidad de retirar la asistencia económica al gobierno de
Hamas, ya que eso no ayudaría al proceso de paz israelí-palestino.
Rice había anunciado el 15 de este mes en Washington
que la administración Bush no proporcionará ninguna asistencia a un
gobierno palestino encabezado por el Hamas.
Por su parte, Israel anunció el 19 de este mes la
suspensión de la transferencia mensual de ingresos fiscales de la Autoridad
Nacional Palestina que Israel cobra en su nombre, medida que el
presidente Abbas criticó, ya que puede hundir al gobierno palestino
en una grave crisis financiera.
Aunque los rasgos del nuevo gobierno palestino están
marcados por los "caracteres de Hamas", las políticas tanto nacional como
exterior palestinas se encuentran en la etapa de reajuste, y no son
definitivas. De acuerdo con las leyes concernientes, el nuevo gobierno se
formará en las próximas cinco semanas, cuando las elecciones legistivas
israelíes también alcen su telón.
Sin lugar a dudas, el barajar los naipes en las
fuerzas políticas tanto del interior de Israel como palestinas tendrá
impactos en el futuro proceso de paz. Fin