TEHERAN, 14 feb (Xinhuanet) -- Irán
reanudó el lunes sus actividades de enriquecimiento de uranio y retrasó
las conversaciones previstas respecto a un arreglo con Rusia, lo cual
provocó reacciones contradictorias.
Alaeddin Boroujerdi, jefe de la seguridad nacional
iraní y del Comité de Asuntos Exteriores en el Majlis (Parlamento),
declaró a la televisión estatal que Irán había reanudado el
enriquecimiento "pacífico" de uranio en la planta de Natanza y con la
presencia de inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica
( AIEA), con sede en Viena.
La reanudación de estas actividades ha sido el
último episodio de la reacción de Irán a la reciente decisión de la AIEA
de remitir su programa nuclear al Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas.
Este hecho provocó de inmediato la preocupación del
secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien se reunió el lunes con el
presidente estadounidense, George W. Bush, y urgió a no dar " ningún
paso" que pueda enardecer la disputa sobre el caso de Irán.
Los archienemigos de Irán, EEUU e Israel, tuvieron
respuestas duras para la República Islámica.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan,
acusó a Irán de estar burlándose de la comunidad internacional con su
programa nuclear, mientras Israel mostró su apoyo para que el asunto sea
llevado ante el Consejo de Seguridad.
Ambos países contemplan un ataque militar a Irán
como última opción.
Mientras tanto, Irán retrasó las negociaciones con
Moscú sobre un plan para enriquecer el uranio iraní en territorio ruso
para disipar el temor a que pueda producir armas atómicas.
"La fecha de las negociaciones programadas deben ser
fijadas de nuevo por los últimos acontecimientos", anunció el portavoz del
Gobierno iraní, Gholam Hossein Elham, quien agregó que su país está
decidido a enriquecer uranio para fines pacíficos en su territorio
nacional.
La cita para discutir la propuesta que hizo Rusia en
diciembre de 2005 estaba fijada para el jueves.
El Ministerio de Exteriores ruso indicó, no
obstante, que no había recibido notificación formal alguna del cambio y
que era " prematuro" decir que las conversaciones se vayan a retrasar o
cancelar.
"Nuestra propuesta de reunirnos el 16 de febrero
sigue vigente", dijo el vicecanciller, Sergei Kislyak.
Alemania, integrante del "Trío" europeo que ha
intentado en vano persuadir a Irán para que abandone su polémico programa
nuclear, expresó su decepción sobre la noticia de que los iraníes
habían retrasado su encuentro con los rusos.
"Si estas informaciones son ciertas, lo lamentamos",
comentó un portavoz del Ministerio de Exteriores teutón.
"Significaría que no se va a poder aprovechar el
tiempo que tenemos hasta la próxima reunión de la junta directiva de la
AIEA en marzo para... impulsar una solución diplomática", aseveró.
Alemania, Francia y Gran Bretaña remitieron el
programa nuclear iraní a la AIEA después de terminar las conversaciones con
Teherán. La agencia de vigilancia nuclear de la ONU dio su visto bueno el
4 de febrero a pasar el caso al Consejo de Seguridad, pero retrasó su
decisión final hasta la próxima reunión del 6 de marzo. Fin