SANTIAGO, 5 feb (Xinhuanet) -- Cinco
presidentes latinoamericanos han confirmado su presencia en la asunción de
la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, que se efectuará el 11
de marzo próximo en Valparaíso, ciudad portuaria donde ubica la sede del
Congreso Nacional.
Los mandatarios de Bolivia, Argentina, Brasil, Perú
y Uruguay ya confirmaron que estarán presentes, lo cual es una señal de
unidad de los países de Sudamérica en un momento histórico, cuando una
mujer chilena ocupará por primera vez el alto cargo.
La cancillería chilena y el comité organizador de la
ceremonia prevén que el número de jefes de Estado que asistirán al cambio
de mando sobrepase la quincena, además que estarán presentes otras
numerosas delegaciones y enviados especiales.
Se han cursado invitaciones a los 171 Estados y
organizaciones multinacionales con las que Chile mantiene relaciones
diplomáticas, y también han sido invitadas personalidades políticas, como
el ex presidente español Felipe González y la candidata socialista a la
presidencia de Francia, Segolene Royal.
Sin duda, la visita más simbólica e histórica será
la del presidente de Bolivia, Evo Morales, porque ese país no tiene
relaciones diplomáticas con Chile desde 1978, cuando fracasaron las
negociaciones para que los bolivianos obtuvieran una salida soberana
al mar.
Morales retribuirá así la visita efectuada a La Paz
por el actual presidente chileno Ricardo Lagos con motivo de su asunción
al poder el mes pasado.
Para Bachelet será una oportunidad única de poder
encontrarse, además, con Néstor Kirchner, Tabaré Vázquez, Alejandro
Toledo, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva y otros mandatarios, con lo
cual podría fortalecer los vínculos bilaterales y regionales en momentos
de cambios políticos importantes en América Latina.
SIMBOLISMO DEL TRASPASO DE MANDO
La transmisión del mando de Ricardo Lagos a Michelle
Bachelet se efectuará al mediodía del sábado 11 de marzo en la sede del
Congreso Nacional, en el puerto de Valparaíso, unos 120 kilómetros al
oeste de Santiago.
Esta ceremonia, que tiene una larga historia,
consiste en que el presidente saliente le entrega al entrante, ante el
Congreso Pleno, la banda presidencial y la piocha del prócer Bernardo
O'Higgins, padre de la patria chilena.
Precisamente, el Libertador fue el primero que
utilizó la banda tricolor (blanco, azul y rojo), los mismos de la bandera
nacional.
La piocha de O'Higgins es una estrella con cinco
puntas, fabricada en oro, de unos siete centímetros, esmaltada en color
rojo y tiene unas pequeñas esferas de oro en cada punta. Además, en una
de ellas tiene una argolla y un gancho, con el cual se prende en la
banda presidencial.
Según importantes historiadores chilenos, la banda
representa la investidura del presidente, pero el poder lo simboliza la
piocha.
Desde 1920, cada presidente electo ordena
confeccionar su banda, lo cual ya hizo Michelle Bachelet, pero ella no
recibirá la piocha original porque se perdió la que utilizaba Salvador
Allende durante el bombardeo al palacio de La Moneda el 11 de septiembre
de 1973, durante el golpe militar de Augusto Pinochet.
El propio ex jefe militar ordenó confeccionar una
piocha para él mismo, basada en fotografías de la original, la cual ha
sido traspasada desde 1990 a los tres presidentes de los gobiernos
democráticos (Patricio Alwyn, Eduardo Frei y el actual, Ricardo
Lagos) y ahora la recibirá la primera mandataria.
Hasta 1973, el presidente del Senado entregaba la
banda y la piocha al nuevo jefe de Estado, pero según la Constitución
promulgada por Pinochet en 1980, vigente aún con muchas
modificaciones, el presidente saliente las da al entrante tras el
juramento de rigor.
LA PRIMERA PRESIDENTA Y LA NUMERO 34 QUE OCUPA ESE
CARGO
Michelle Bachelet, elegida el pasado 15 de enero con
el 54 por ciento de los votos frente al empresario Sebastián Piñera, será
la primera mandataria y la número 34 de Chile en sus 185 años de vida
independiente, sin contar al ex dictador, quien se autoproclamó
presidente durante 17 años.
Bachelet gobernará durante cuatro años, sin derecho
a ser reelegida de inmediato.
El primer jefe de Estado chileno fue Manuel Blanco
Encalada, quien solamente gobernó durante dos meses, a partir del 8 de
julio de 1826, habiendo sido un destacado luchador por la
independencia.
En la Constitución de 1833, el mandato presidencial
era por cinco años, con la posibilidad de ser reelecto inmediatamente para
igual periodo, hasta su prohibición por la reforma de 1871.
En el periodo de vigencia de la Carta Magna de 1925,
el mandato era de seis años sin reelección inmediata.
La Constitución de 1980 establecía un periodo de
ocho años sin reelección inmediata, pero las reformas constitucionales de
1989, tras la derrota de Pinochet en un referéndum, establecieron un
primer periodo presidencial transicional de cuatro años (1990-1994).
En ese último año se aprobó la reducción del periodo
presidencial de ocho a seis años, sin posibilidad de reelección para el
periodo siguiente.
Posteriormente, con las reformas de agosto de 2005
quedó con una duración de cuatro años sin reelección inmediata. Fin