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Problema nuclear iraní, una prueba de fuerza entre las potencias
  30.01.2006 Actualizado a las 10:35:43
 

     BEIJING, 30 ene (Xinhuanet) -- Tras la crisis nuclear iraní,  agravada después de que Teherán reanudara el pasado 10 de enero su investigación del combustible nuclear, se encuentra una lucha  entre potencias debida a diferentes motivos. 

     Se cree que Estados Unidos provocó originalmente el problema  nuclear iraní. So pretexto de proteger sus intereses estratégicos  en Oriente Medio y de que el desarrollo de armas nucleares en Irán constituía una amenaza para la seguridad norteamericana, Estados  Unidos puso a Irán en la lista de "países del eje del mal",  amenazando a menudo con destruir las instalaciones nucleares de  ese país. 

     Asimismo, las acciones hegemónicas de Estados Unidos suscitaron el sentimiento nacional y el odio antiestadounidense del pueblo  iraní. 

     El director general de la Agencia Internacional de la Energía  Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, señaló que la solución final  al problema nuclear de Irán está relacionada con las garantías de  seguridad que Estados Unidos prometa a Irán. 

     Irán, consciente de la severa situación de seguridad que lo  rodea tras la guerra su guerra particular con Irak, la Guerra del  Golfo y las operaciones militares contra Afganistán e Irak, está  convencido de que adquirir tecnología nuclear sería el medio más  adecuado para protegerse de la política hostil de Estados Unidos. 

     Por su parte, la Unión Europea (UE) teme que un posible  aprendizaje iraní del uso de tecnología nuclear pueda conllevar el riesgo de que las armas nucleares caigan en manos de  organizaciones terroristas, constituyendo una amenaza a la  seguridad de la UE y a sus intereses en Oriente Medio. 

     Sin embargo, a diferencia de Estados Unidos, la UE prefiere  recurrir a los medios diplomáticos y pacíficos para resolver las  disputas internacionales.  

     Además, la política del bloque hacia Irán refleja los intereses económicos de la organización, cuya economía se vería gravemente  afectada si Irán, importante miembro de la Organización de Países  Exportadores de Petróleo (OPEP), suspendiese la exportación del  crudo en caso del estallido de una guerra. 

     Por ello, la UE se ha mostrado favorable a sostener  negociaciones con Irán, e incluso después de instar al Consejo de  Seguridad de la ONU a intervenir en la crisis nuclear iraní, la  institución comunitaria no descarta la posibilidad de una solución negociada al problema. 

     Por su parte, Rusia ha venido desempeñando el papel de "único  amigo" y "protector" de Irán a lo largo de la cuestión nuclear. De hecho, con la ayuda de Rusia, Irán está desarrollando gradualmente su tecnología nuclear.  

     No obstante, Moscú manifestó hace poco que no "impedirá la  presentación del asunto a las deliberaciones del Consejo de  Seguridad de la ONU". 

     Los analistas creen que el consentimiento ruso de someter el  tema al Consejo de Seguridad se debe a la presión internacional,  pero también constituye una advertencia contra Irán para que  regrese a la pista de cooperación con la AIEA. 

     Sin embargo, resultaría muy probable que por consideración de  sus propios intereses económicos y estratégicos, Rusia "tendiese  su mano" a Irán en caso de que el Consejo de Seguridad discutiera  y votar acerca de las sanciones a imponer a Teherán. 

     El presidente ruso, Vladimir Putin, reiteró el pasado 16 de  enero que la comunidad internacional debe ser "prudente" respecto  al problema nuclear iraní, lo que demostró la verdadera posición  de Rusia hacia el problema, muy diferente respecto a la de Estados Unidos. Fin