BEIJING, 29 ene (Xinhuanet) -- Irán
afronta en la actualidad una creciente presión internacional desde el
pasado 10 de enero, cuando decidió reanudar su investigación de
combustible nuclear, medida que parece acercar la amenaza de una guerra en
su contra. Todo el mundo se pregunta ahora si Irán puede convertirse en un
segundo Irak.
El pasado 16 de enero, los cinco miembros
permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas abordaron con
Alemania las vías necesarias para resolver la crisis nuclear iraní.
Al día siguiente, Reino Unido, Alemania y Francia
formularon un proyecto de resolución que entregarían a la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA), para que sometiera el tema al
Consejo de Seguridad.
EEUU AMENAZA CON IMPONER SANCIONES
El veterano senador republicano por Arizona, John
McCain, señaló en una reciente entrevista con la CBS que, además de la
lucha contra el terrorismo, el problema nuclear iraní "es el más
grave que Estados Unidos debe enfrentar desde la Guerra Fría".
"Tenemos que someter la cuestión a las Naciones
Unidas en busca de sanciones contra Irán", apuntó,
McCain advirtió de que en caso de agotar todas las
vías posibles, a Estados Unidos le quedaría una última opción: el
lanzamiento de una acción militar. "Aquel que defienda que EEUU
no adoptará de ninguna manera acciones militares contra Irán, delira
por completo", subrayó.
En cuanto a una posible drástica subida de los
precios del petróleo a causa de un ataque militar contra Irán, el senador
manifestó enérgicamente que "si los precios suben como resultado de
la operación, será algo que debamos de enfrentar".
De hecho, no sólo los republicanos mantienen una
actitud dura con respecto al problema nuclear iraní, sino que los
demócratas también aseguran no descartar la posibilidad de una operación
militar.
EL BARADEI, RESPONSABLE DE LA AIEA, DECEPCIONADO CON
IRAN
Cabe señalar que en estos críticos momentos de
empeoramiento de la crisis nuclear iraní, el director general de la AIEA,
Mohamed El Baradei, que hasta el momento había mantenido una posición
moderada al respecto, ha comenzado a admitir su decepción con la
postura iraní.
En este sentido, El Baradei señaló a la prensa que
no puede confirmar si Irán lleva a cabo pruebas nucleares para comprobar
el uso pacífico de la energía atómica, ni tampoco descartar si Irán
ha desarrollado o no otras instalaciones nucleares fuera de la
vigilancia de la AIEA.
"Si Teherán puede adquirir material nuclear por
otros conductos, además de su actual investigación nuclear, sólo en unos
meses sería capaz de producir bombas atómicas", enfatizó El Baradei.
¿QUE CONSECUENCIAS TRAERIA UNA GUERRA CONTRA
IRAN?
Irán mantiene una postura intransigente ante las
amenazas sobre el problema nuclear. El presidente iraní, Mahmoud
Ahmadinejad, señaló el 14 de enero que "incluso la intervención del
Consejo de Seguridad no ayudará a resolver la cuestión".
El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores,
Hamid-Reza Asefi, apuntó al día siguiente que "la presentación del tema al
Consejo de Seguridad carece de fundamento legal. Pero aún así, Irán
no teme tal medida".
El gobierno iraní advirtió, por otro lado, que
cualquier acción que impulse la imposición de sanciones contra Irán
conduciría al alza de los precios del petróleo en el mercado
mundial.
La advertencia iraní tiene su raíz en el estatus del
país como el segundo mayor país exportador de la OPEP (Organización de
Países Exportadores de Petróleo). Una vez impuestas las
sanciones, los ya altos precios de petróleo registrarán sin duda alguna una
considerable subida, afectando la economía global.
Algunos expertos opinan que la guerra no podría
solucionar el problema nuclear iraní, ya que las instalaciones nucleares
del país se encuentran a gran profundidad del suelo y muy esparcidas,
por lo que una destrucción con certeza sería bastante difícil.
Por otro lado, Si Estados Unidos insiste en lanzar
un ataque contra Irán cuando sigue reinando la convulsión en Irak,
suscitaría una nueva protesta antinorteamericana entre los países de
Oriente Medio.
Una posible reacción iraní a un ataque
estadounidense sería entrometerse en el conflicto del vecino Irak, y
estimular a a los grupos radicales musulmanes para que lancen más ataques
terroristas contra Occidente.
Estas consecuencias hacen que Estados Unidos no se
haya decidido todavía por el lanzamiento de un ataque militar con
Irán.
El republicano Trent Lott, miembro del Comité de
Inteligencia del Senado estadounidense, reconoció que Estados Unidos tiene
el poderío militar para librar una guerra contra Irán, pero admitió
la dificultad de lograr una completa victoria.
Por lo tanto, subrayó, "debemos prestar atención,
sobre todo, a las alternativas, antes que a una posible guerra. Fin