De los 15 subtipos del virus de la gripe aviar,
la cepa H5N1 es especialmente preocupante por varias razones. Es una cepa que
muta rápidamente y tiene una tendencia demostrada a adquirir genes de virus que
infectan a otras especies animales.
Su capacidad para causar una enfermedad grave
en el hombre ha quedado ya constatada en dos ocasiones. Además, los estudios de
laboratorio realizados han demostrado que los aislados de este virus tienen una
alta patogenicidad y pueden tener se-rios efectos en el hombre.
Las aves que sobreviven a la infección excretan
el virus durante al menos 10 días, oralmente y por las heces, lo que facilita la
ulterior propagación en los mercados de aves de corral vivas y a través de las
aves migratorias.
La epidemia de gripe aviar altamente patógena
causada por la cepa H5N1, que comenzó a mediados de diciembre de 2003 en la
República de Corea y está afectando ahora a otros países asiáticos, representa
por tanto una amenaza especial para la salud pública.
La cepa de H5N1 demostró su capa-cidad de
infectar directamente al hombre en 1997, y ha vuelto a hacerlo en Vietnam en
enero de 2004. La propagación de la infección entre las aves aumenta la
probabilidad de una infección directa del hombre.
Si a medida que pasa el tiempo crece el número
de personas infectadas, aumentará también la probabilidad de que el ser humano,
cuando se vea infectado simultáneamente por cepas de la gripe humana y la gripe
aviar, sirva también de «tubo de ensayo» del que emerja un nuevo subtipo que
posea los suficientes genes humanos para poder transmitirse fácilmente de una
persona a otra. Ese hecho marcaría el inicio de una pandemia de gripe.
(OMS)