QUITO, 27 ago (Xinhuanet) -- Las provincias de Orellana
y Sucumbíos amenazaron hoy con suspender de nuevo su actividad petrolera
por la renuencia de las transnacionales a firmar el pacto, avalado por el
gobierno de Ecuador, que levantó una huelga regional.
Los representantes de Orellana y Sucumbíos que
negociaron el acuerdo comunicarán la situación a las autoridades de las
provincias para tomar una decisión ante ese rechazo que podría ser una
nueva huelga en la zona, dijeron autoridades regionales.
Entre las medidas a considerar figura la
reactivación de la huelga general en Orellana y Sucumbíos, dijo el
gobernante de la segunda provincia, Guillermo Muñoz, sobre el paro de 11
días entre el lunes 15 y el jueves pasado que paralizó las aún suspendidas
exportaciones de petróleo.
La actitud de las transnacionales es "una
humillación, una falta de respeto al pueblo ecuatoriano y al gobierno
nacional", expresó Muñoz, a la prensa en la capital Quito, donde el
gobierno, las transnacionales y los delegados de esas dos provincias
alcanzaron el convenio entre el lunes y jueves pasados.
El acuerdo prevé en sus principales medidas el
asfaltamiento de 260 kilómetros de carreteras y el aumento de 3 a 16
puntos porcentuales en la aportación fiscal a esas provincias por la
explotación del crudo, el principal producto de exportación de
Ecuador por representa 35 por ciento de los ingresos nacionales.
El alcalde de la capital sucumbiana de Nueva Loja,
Máximo Abad, consideró "inadmisible" la actitud de las transnacionales
hacia el pacto, que estipula también el compromiso de esas empresas de
contratar mano de obra y servicios locales en la actividad petrolera
y la construcción de obras sociales en las dos provincias.
Las transnacionales han adoptado una actitud
"prepotente" que "humilla" a las provincias de Orellana y Sucumbíos, que
están sumidas en la pobreza en medio de una gran riqueza petrolera, pero
también al gobierno nacional porque es una partes firmantes,
coincidieron Muñoz y Abad, citados en medios locales de
comunicación.
Los representantes de Orellana y Sucumbíos, ambas en
el noroeste de Ecuador, dijeron que regresarán a sus provincias para
plantear la situación a las autoridades locales y tomar en conjunto una
decisión ante la apatía y humillación de las empresas petroleras
extranjeras. Fin