TOKIO, 17 ago (Xinhuanet)
-- Un experto japonés ha hallado una serie de documentos sobre la Unidad
731 del ejército agresor japonés que condujo la cruel guerra
bacteriológica en China durante la Segunda Guerra Mundial y causó la
muerte de muchísimos chinos, informó hoy Tokyo News.
Los dos documentos declasificados fueron encontrados
en los Archivos Nacionales de Estados Unidos por Keiichi Tsuneishi,
profesor de la Univrsidad Kanagawa y experto en armas biológicas
y químicas.
Uno de los documentos de máximo secreto es un
informe sobre la guerra bacteriológica por el jefe del Estado Mayor de la
Comisión de Oriente Lejano, fechado 17 de julio de 1917, compilado por el
general de brigada Charles Willoughby, jefe de la unidad de
inteligencia "G2" de las fuerzas de ocupación de postguerra
encabezada por Estados Unidos en Japón.
El otro es una carta fechada el 22 de julio del
mismo año que Willoughby envió al general de división S.J.Chamberlin,
director de inteligencia del Estado Mayor del Departamento de Guerra
estadounidense, para ilustrar la necesidad del continuo uso de
fondos confidenciales sin restricciones para conseguir dicha
inteligencia.
De acuerdo con Tokyo News, además de los dos
documentos, Tsuneishi también descubrió un libro secreto en la biblioteca
del congreso nacional japonesa: "Informes del desarrollo de
prevención epidémica para academia médica de las fuerzas terrestres".
Los informes en el libro revelan que la Unidad 731,
establecida por el Ejército Japonés Imperial en 1936, desarrolló muchas
armas biológicas aplicando plagas, ántrax y otras bacterias, y ejecutó
experimentos humanos durante la guerra, muestra el diario.
Con sede en los suburbios de Harbin, ciudad de la
provincia nororiental china de Heilongjiang, la unidad llevó a cabo una
guerra bacteriológica en varios lugares en China y usaron a chinos en
experimentos humanos, dejando a decenas de miles de personas muertas y
heridas. Fin

270,000
chinos víctimas de armas biológicas durante II Guerra Mundial