KUNMING, 21 abr (Xinhuanet) -- La Garganta del Salto
del Tigre y las Verdes Praderas de Yunshanping, en las bellas y nevadas
montañas de Yulong de la provincia de Yunnan (suroeste de China)
guardan un secreto. Y pocos son los turistas que saben que, hasta
hace no tantos años, el lugar era escogido por los habitantes de la
zona, los Naxi, para poner fin a sus desventuras amorosas.
Los Naxi mantienen su visión de la vida y del mundo
a través de sus tradiciones y sus cánticos religiosos, pero los suicidos
por amor pasaron a ser menos frecuentes tras la fundación de la nueva
China en 1949.
La tradición mandaba que los padres designaran con
quién debían desposarse sus hijos, y el respeto a la autoridad paterna
estaba fuertemente arraigado. Sin embargo, aunque se les obligara a
casarse con el pretendiente elegido por los padres, se permitía que
tuvieran amantes antes del matrimonio.
"Pero algunos jóvenes se negaban a separarse de sus
amados, y era frecuente que optaran por suicidarse juntos siguiendo
siempre el mismo ritual", explicó Yang Fuquan, perteneciente a la etnia
Naxi y subdirector de la Academia de Ciencias Sociales de la
provincia de Yunnan.
Fascinado por las leyendas de enamorados que escuchó
durante su infancia, Yang decidió dedicarse a estudiar su misteriosa
conducta.
Los amantes se vestían con sus mejores galas y se
dirigían a alguna montaña cercana, donde se construían una sencilla morada
de ramas y flores: "Pasaban sus últimos momentos bebiendo, cantando
y bailando. Y se suicidaban lanzándose desde la montaña,
ahorcándose en algún árbol o ingiriendo sustancias venenosas", apuntó Yang.
Los Naxi creían, según muestran las letras de sus
canciones religiosas, que los amantes disfrutaban de una existencia sin
dolor ni preocupaciones en un paraíso que los habitantes situaban en
la montaña Yulong, una montaña sagrada para muchos grupos étnicos de los
alrededores, incluyendo los tibetanos.
Las parejas solían planear su suicidio con mucha
antelación, para cuidar todos los detalles y tener tiempo de despedirse de
sus amigos: "Los amigos mantenían su decisión en secreto, y algunos
incluso terminaban sumándose al ritual", señaló el experto.
Los amantes eran enterrados juntos, ya que los Naxi
tienen la creencia de que en el mundo todo se compone de parejas. Sin
embargo, si los padres de uno de ellos descubrían el plan e lograron
impedirlo, la otra parte (normalmente, la mujer), solía ejecutar el ritual
en soledad: "Se creía que el amante sobreviviente quedaba maldito por no
haber cumplido su palabra", comentó Yang.
Los Naxi han atraído la atención mundial por los
pintorescos paisajes de sus tierras, su música y su religión autóctona, el
" Dongba".
Los casamientos pactados prácticamente
desaparecieron a partir de 1949, y con ellos los suicidios por amor. Sin
embargo, la costumbre se siguió manteniendo en algunas familias, y el
propio Yang Fuquan sufrió la pérdida de un amigo que, al no poder
contraer matrimonio con su amada, decidió suicidarse a la manera de
sus antepasados. Fin