Pato laqueado de Beijing
Es un manjar de fama mundial,
exclusivo de la capital china y procedido del “pato asado” de hace 1.500 años.
Apreciado como uno de los mejores platos,
se llama “pato al fuego” en Principios de la culinaria, libro redactado en 1330
por Hu Sihui, dietista de la cocina imperial de la corte Yuan.
Se trataba de un alimento asado, cuya
preparación era así: se extirpaban las entrañas al pato, se llenaba el abdomen
con una mezcla de estómago de oveja picado, cilantro, cebolla y sal y, luego, se
asaba el cuerpo del pato sobre el carbón vegetal. Pero hoy día se usa sólo el
pato cebado a la fuerza que se cría en las afueras de Beijing.
Antes de pasar el ave a la horquilla
suspendida en un horno giratorio, se la despluma y lava y se le sacan las
tripas, se le infla aire entre la piel y la carne para separarlas, y se unta el
cuerpo con jarabe de malta y se lo pone a secar a la sombra. Así, el pato se
torna de color rojo intenso, cual si fuese barnizado con laca roja.
Debido a ello, algunos extranjeros lo
dicen con humor “pato laqueado”. Luego, se vierte agua hirviendo en su cavidad y
se la echa fuera después del asado. Se emplea como combustible la madera del
azufaifo, el duraznero o el peral, la cual es dura, se quema con poco humo y
huele a aroma.
El fuego no debe ser alto. Al cabo de 40
minutos de horneo, el pato tiene la piel chamuscada pero tierna y la carne
plena. Para servírselo, el comensal debe obrar con parsimonia: coge una tortilla
delgada, pone unas rebanadas de carne de pato encima, la unta con salsa dulce y
espesa, le añade unos trocitos de tallo blanco de cebolla y la arrolla antes de
llevársela a la boca.
Esta delicia es crujiente y exquisita,
pero no grasosa al paladar. Antes de asar el pato, el cocinero, si es
inteligente, quizá prepare un fiambre con el corazón, el hígado, los riñones,
las alas y las patas del ave, o un plato caliente con el corazón, la lengua y
los riñones fritos y rociados de sal con aceite y semillas de xantoxilo paleada
a fuego, y aproveche los huesos para preparar un caldo rico.
Un maestro de alta cocina incluso es
capaz de emplear las partes del pato para aderezar hasta más de 80 platos
calientes y fiambres y formar con ellos un “banquete de pato
completo”.
Chaogan (crema de vísceras)
Es una crema de aspecto aceitoso y sabor
denso pero no grasiento, preparada con tripas de cerdo. Su historia
en Beijing es larga y dicen que se originó del “hígado estofado” y el “pulmón
sofrito”, alimentos de gusto popular en la dinastía Song (960-1279). Más tarde,
en el periodo 1862-1875 de la dinastía Qing, el restaurante Hui Xian Ju se las
ingenió para aderezarlo sin usar almidón. Por lo tanto, a la sazón corría en
Beijing un dicho así: “Chaogan sin almidón, trabajo que agota los sesos”.
Para disfrutar esta crema, hay que
sorberla poco a poco y comer empanaditas al mismo tiempo.
Durante la dinastía Qing (1644-1911) se
vendía chaogan en las tiendas de comida ligera y también lo vendían los
cocineros individuales que andaban por los callejones porteando estufa y otros
utensilios con una pértiga al hombro. El número uno de tales tiendas en Beijing
era Hui Xian Ju, localizada al sur de Qianmen.
En diciembre de 1997, la Asociación China
de Arte Culinaria confirió al chaogan del restaurante Tian Xing Ju de Beijing el
título de “tentempiés chino famoso” en el primer concurso nacional por ella
auspiciado.
Embutido
En Historia de los palacios de
Ming, de Liu Ruoyu (1541-?), hay una descripción detallada de este piscolabis.
El embutido de Beijing es fresco, tierno y crujiente, sienta bien al paladar,
sabe a sal y picante y huele a aroma.
Durante el reinado del Emperador Guangxu
(1875-1909) de la dinastía Qing, el restaurante Fu Xing Ju gozaba de gran fama
por este producto, de ahí que la gente apodara a su dueño Pu “Pu del embutido”.
Dicen que el embutido elaborado por él gustaba mucho a la Emperatriz viuda Cixi.
En ese tiempo se vendían embutidos
preparados con fécula y levadura roja en las ferias de templo. Los más tempranos
eran elaborados con el intestino delgado del cerdo y rellenados con la fécula
del mungo y la levadura roja. Una vez pasados a vapor, se volvían blancos por
fuera y rosados por dentro.
Más tarde, debido a que el intestino
delgado del cerdo no se casaba bien con la fécula del mungo, se cambió a usar
solamente ésta y darle forma de intestino, pero se conservó el nombre de
“embutido”. Y más adelante, se remplazó la fécula del mungo por otros
ingredientes, y el color resultó menos hermoso.
En el Beijing de los viejos días, el
mejor embutido era del restaurante Ju Xian Ju, localizado en la Avenida
Chang’an.
Baodu
Es un tentempiés famoso de Beijing. Su
aparición está descrita a más tardar en libros del periodo del
Emperador Qianlong (trono de 1736 a 1796) de la dinastía Qing. En general lo
aderezaban y vendían los beijineses de la etnia hui.
El baodu se prepara con la carne picada
del vientre de oveja y salteada en aceite a fuego alto. En Beijing, entre los
maestros más conocidos de este alimentos destacan Shi de Tianqiao, Wang del
Mercado Dong’an y Zhang de Houmen. Anteriormente, la elaboración del baodu era
más sofisticada que ahora.
Se escogía la mejor parte del abdomen de
la oveja y se la cortaba en formas de placa, calabaza, píldora, champiñón y
semilla para la elección de los clientes, y el tiempo de la carne en la olla
podía ser largo o corto dependiendo de sus formas. En los últimos años, debido a
la fuerte demanda y al escaso suministro, se ha dejado de hacer diferencia entre
las partes del material.
El baodu debe ser fresco, por lo cual el
salteado ha de ser justo en tiempo, de modo que aquél salga tierno y crujiente.
Si el cliente sabe tomar, tomará unos 100
gramos de licor y comerá dos tortas que acaban de salir del horno. Los
beijineses viejos dicen que conviene más disfrutar baodu a principios del otoño.
Chatang
Es una crema de mijo con azúcar y
zumo de flor de osmanto, su color tira a amarillo de almendra y su sabor es fino
y durable. El libro Melodía Zhuzhici de la capital, editado entre los siglos
XIII y XIX durante la dinastía Qing, dice: “En la mañana temprano se toma una
taza de sopa de arroz dulce y después chatang y miancha (papilla de harina de
arroz y trigo)”.
Por tradición los beijineses prefieren el
chatang del restaurante Ju Yuan Zhai localizado al sur de Qianmen y el de la
tienda Li en Tianqiao.
Douzhi
Es un piscolabis de fama de Beijing
también. Se trata de una bebida fermentada verdusca y más agria que
dulce, cocida con granos pulverizados del mungo. De costumbre se toma en
invierno y primavera y gusta sobremanera a los beijineses oriundos.
En los viejos tiempos se vendían
douzhi crudo y douzhi cocido. Los mercaderes que empujaban carretas con cubas lo
vendían crudo junto con tofu picante; y los que lo vendían cocido porteaban con
una pértiga al hombro la olla de douzhi en un lado de ésta y alimentos tales
como rosca, anillo y verdura salada y picante en el
otro.(CIIC)