BEIJING, 28 sep (Xinhuanet) -- China celebra esta
noche el tradicional Festival del Medio Otoño, importante ocasión de
reunión familiar y de amigos.
Los festejos por la Fiesta del Medio Otoño se
realizan el decimoquinto día del octavo mes del calendario lunar y debe su
nombre a que coincide, precisamente, a mediados de otoño. Ese
día, los chinos tienen la costumbre de contemplar la luna llena de la
noche y comer pastel de luna.
Entre las historias sobre su creación, existe una
que se remonta más de dos milenios en el pasado.
En la antigüedad, para rogar a la divinidad
celestial buenas cosechas, los soberanos solían efectuar interpretaciones
musicales dedicadas a la luna en una noche del octavo mes.
Como no hay mejor noche que la de luna llena para
referirse al mencionado astro, el día escogido para la celebración fue
siempre decimoquinto del calendario lunar. Fue así que creció entre los
chinos el hábito de contemplar la luna llena en el octavo mes.
En China existe un dicho popular: al mediar el otoño
es cuando más brilla la luna. La costumbre de comer los pasteles de luna
se remonta a la dinastía Zhou (siglo XI AC.), con su origen en una
ceremonia de ofrecimiento de sacrificios a la "reina de la
noche".
La torta lunar es redonda, representa la reunión
familiar, además de la felicidad y satisfacción completa. Con el
transcurso del tiempo su elaboración depara un producto mucho más sabroso,
un manjar exquisito para los ciudadanos nacionales.
El dulce presenta rellenos diversos, como puré de
azufaifa, pipas y pepitas, nuez, puré de soya roja, azucar, cacao,
chocolate, sésamo, jamón, entre otros.
Para esta fiesta, los chinos han inventado muchas
leyendas mitológicas.
Entre el pueblo se difunde el cuento de que en la
luna vive una dama, que era esposa de Hou Yi, personaje mitológico que
derribó con sus flechas nueve de los diez soles que existían en su tiempo
y perjudicaban los cultivos.
La reina de la corte celestial, para premiarlo, le
dio un remedio capaz de hacerlo inmortal. Pero la dama, conocida con el
nombre Chang'e, lo probó a espaldas de él y, como consecuencia,
despegó de la Tierra volando hasta la luna y se quedó allí para
siempre.
Según la leyenda, la dama pasó a ser dueña del
Alcázar de la Luna donde hay un conejo de color de jade que la acompaña y
machaca materias medicinales todos los días, y Wugang, otro
personaje mitológico.
En esta noche, la luna aparece en todo su esplendor
y la familia entera se reúne para contemparla mientras degusta la
torta lunar. Y los versos del gran poeta Su Shi (1037-1101) que se
leen: Ojalá mi ser querido sano y salvo, en este momento comparta
conmigo la luna, aunque nos separa una distancia de mil li, son los
más conocidos para los chinos. Fin