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Lago Shichahai, símbolo del viejo Beijing
  22.07.2004 Actualizado a las 19:01:51
 

     BEIJING, 22 jul (Xinhuanet) -- La gente siempre dice: el lago  Shichahai es el símbolo del viejo Beijing. Es la zona donde se  concentran el paisaje natural y las reliquias históricas, así como las costumbres populares.  

     Además, es la cuna de Beijing, que se caracteriza por la  concentración de Siheyuan (patio cuadrangular con habitaciones a  su alrededor) y Hutong (callejuela típica de Beijing), y la  divulgación de las leyendas y anécdotas de famosas personalidades  de la historia. 

     El lago Shichahai sirvió de puerto en la dinastía Yuan (1206- 1368) para que anclaran los barcos que transportaban artículos a  través del Gran Canal Sur-Norte. Pero debido a la reducción del  caudal, la extensión del lago disminuyó hasta dividirse finalmente en tres partes, el lago occidental, el delantero y el trasero. 

     La zona del lago Shichahai se convirtió en uno de los 25  barrios históricos bajo protección municipal.  

     Entre los lugares famosos de sus alrededores sobresalen los  siguientes: la antigua mansión del príncipe Yixin, las de la  señora Soong Ching Ling, de Guo Moruo (famoso poeta) y de Mei  Lanfang (maestro de ópera de Beijing), la Torre del Tambor y la  Campana, la Torre de la Flecha de la Puerta Desheng, el Monasterio de Guanghua, el Templo de Huitong, el Pabellón de Huixian, entre  otros. 

     Los visitantes pueden tomar el triciclo (un medio de transporte tradicional de Beijing) y recorrer la orilla oeste del lago  Shichahai hasta la Torre del Tambor y la Campana, donde se puede  contemplar el antiguo barrio urbano y los Hutong desde lo alto de  la torre.  

     Después pueden visitar los siguientes Hutong típicos: Guanfang  sur y norte, Jinshi grande y pequeño, y el Jing delantero y  trasero. 

     Para conocer la vida de los beijineses de a pie hay que  charlar con ellos. Si se quiere ver una vivienda aristócrata, es  recomendable ir a la antigua morada del príncipe Yixin en la calle Liuyin, que también se llamó "pabellón rojo con jardín de amplia  vista". Es la mayor vivienda después del Palacio Imperial, muy  lujosa y bien conservada. 

     La mansión de Soong Ching Ling, difunta presidenta honoraria  del país, fue anteriormente la vivienda de un funcionario de la  dinastía Qing (1644-1911) y después perteneció al rey Zaifeng,  padre de Puyi (último emperador de China).  

     La vivienda es un jardín privado con una superficie de unos 20, 000 metros cuadrados, donde hay una montaña artificial, agua y un  corredor. En el patio hay dos manzanos silvestres de cien años de  edad.  

     En pleno otoño, el peso de la frutas hace inclinar sus ramas. En una gran jaula, que alguna vez colocó la señora de la casa,  todavía se crían muchas palomas, que brindan cierto aire de vida  al tranquilo jardín. 

     La mansión de Mei Lanfang es un lindo Siheyuan, cuya sala  delantera, sala de lectura, dormitorio y sala de estar todavía  mantienen su estado original, de cuando el maestro las habitaba.  Lo más atractivo son las fotos de la actuación del maestro en el  escenario. 

     En verano, los turistas pueden tomar una antigua embarcación de remos para tener una idea de la vida cotidiana de las familias  cercanas. El barco, de siete metros de largo y 1.7 de ancho, fue  reproducido de acuerdo con un modelo sureño confeccionado de pura  madera.  

     En la noche, con el farol encendido en el barco y la música  folclórica interpretada por una señorita beijinesa, los turistas  pueden probar meriendas y carne asada.  

     Shichahai ha dejado de ser sólo un lago, para convertirse en  emblema de la vida urbana de Beijing. La gente lo admira porque  concentra buena parte de la esencia de la cultura tradicional de  la antigua Beijing.  

     Al mismo tiempo, bajo el estímulo de la oleada de modernización, se instalaron en la calle cafeterías, restaurantes, bares,  librerías y tiendas de confecciones. Allí se puede disfrutar algún café, bebidas, comidas rápidas, incluidas la estadounidense y la  tailandesa, platos de Yunnan y de Hunan, etc.  

     Las diferentes construcciones tradicionales de la calle son una viva encarnación de la cultura local, que combina lo tradicional,  lo moderno y algo de las tendencias internacionales. Es, por así  decirlo, un retrato sintetizado de Beijing. Fin