BEIJING, 22 jul (Xinhuanet) -- La gente siempre
dice: el lago Shichahai es el símbolo del viejo Beijing. Es la zona donde
se concentran el paisaje natural y las reliquias históricas, así
como las costumbres populares.
Además, es la cuna de Beijing, que se caracteriza
por la concentración de Siheyuan (patio cuadrangular con habitaciones a
su alrededor) y Hutong (callejuela típica de Beijing), y la
divulgación de las leyendas y anécdotas de famosas personalidades de
la historia.
El lago Shichahai sirvió de puerto en la dinastía
Yuan (1206- 1368) para que anclaran los barcos que transportaban artículos
a través del Gran Canal Sur-Norte. Pero debido a la reducción del
caudal, la extensión del lago disminuyó hasta dividirse finalmente en
tres partes, el lago occidental, el delantero y el trasero.
La zona del lago Shichahai se convirtió en uno de
los 25 barrios históricos bajo protección municipal.
Entre los lugares famosos de sus alrededores
sobresalen los siguientes: la antigua mansión del príncipe Yixin, las de
la señora Soong Ching Ling, de Guo Moruo (famoso poeta) y de Mei
Lanfang (maestro de ópera de Beijing), la Torre del Tambor y la
Campana, la Torre de la Flecha de la Puerta Desheng, el Monasterio de
Guanghua, el Templo de Huitong, el Pabellón de Huixian, entre otros.
Los visitantes pueden tomar el triciclo (un medio de
transporte tradicional de Beijing) y recorrer la orilla oeste del lago
Shichahai hasta la Torre del Tambor y la Campana, donde se puede
contemplar el antiguo barrio urbano y los Hutong desde lo alto de la
torre.
Después pueden visitar los siguientes Hutong
típicos: Guanfang sur y norte, Jinshi grande y pequeño, y el Jing
delantero y trasero.
Para conocer la vida de los beijineses de a pie hay
que charlar con ellos. Si se quiere ver una vivienda aristócrata, es
recomendable ir a la antigua morada del príncipe Yixin en la
calle Liuyin, que también se llamó "pabellón rojo con jardín de amplia
vista". Es la mayor vivienda después del Palacio Imperial, muy
lujosa y bien conservada.
La mansión de Soong Ching Ling, difunta presidenta
honoraria del país, fue anteriormente la vivienda de un funcionario de la
dinastía Qing (1644-1911) y después perteneció al rey Zaifeng, padre
de Puyi (último emperador de China).
La vivienda es un jardín privado con una superficie
de unos 20, 000 metros cuadrados, donde hay una montaña artificial, agua y
un corredor. En el patio hay dos manzanos silvestres de cien años de
edad.
En pleno otoño, el peso de la frutas hace inclinar
sus ramas. En una gran jaula, que alguna vez colocó la señora de la casa,
todavía se crían muchas palomas, que brindan cierto aire de vida al
tranquilo jardín.
La mansión de Mei Lanfang es un lindo Siheyuan, cuya
sala delantera, sala de lectura, dormitorio y sala de estar todavía
mantienen su estado original, de cuando el maestro las habitaba. Lo
más atractivo son las fotos de la actuación del maestro en el
escenario.
En verano, los turistas pueden tomar una antigua
embarcación de remos para tener una idea de la vida cotidiana de las
familias cercanas. El barco, de siete metros de largo y 1.7 de ancho, fue
reproducido de acuerdo con un modelo sureño confeccionado de pura
madera.
En la noche, con el farol encendido en el barco y la
música folclórica interpretada por una señorita beijinesa, los turistas
pueden probar meriendas y carne asada.
Shichahai ha dejado de ser sólo un lago, para
convertirse en emblema de la vida urbana de Beijing. La gente lo admira
porque concentra buena parte de la esencia de la cultura tradicional de
la antigua Beijing.
Al mismo tiempo, bajo el estímulo de la oleada de
modernización, se instalaron en la calle cafeterías, restaurantes, bares,
librerías y tiendas de confecciones. Allí se puede disfrutar
algún café, bebidas, comidas rápidas, incluidas la estadounidense y la
tailandesa, platos de Yunnan y de Hunan, etc.
Las diferentes construcciones tradicionales de la
calle son una viva encarnación de la cultura local, que combina lo
tradicional, lo moderno y algo de las tendencias internacionales. Es, por
así decirlo, un retrato sintetizado de Beijing. Fin