CHENGDU, 22 jun (Xinhuanet) --
Como las obras clásicas taoístas de los famosos filósofos de la
antigua China, Laozi y Zhuangzi, tienen cada vez más lectores en todo el
mundo, la montaña Qingcheng, en el suroeste del país, se considera una
tierra sagrada y uno de los lugares de nacimiento del taoísmo, lo que ha
atraído a muchos visitantes.
A principios de este mes, la Asociación del Taoísmo de
China celebró, junto con dos de sus filiales locales, el Festival de la
Cultura Taoísta de China, en la montaña Qingcheng, un destino
turístico ubicada a 73 kilómetros de Chengdu, capital de la
provincia suroccidental de Sichuan.
Durante el festival, de seis días de duración, se
presentaron espectáculos de música taoísta, artes marciales, y arte
culinario y del té, en una serie de actividades que incluyeron un foro
internacional sobre la cultura taoísta, una velada nocturna,
representaciones de artes marciales y exhibiciones de reliquias.

El evento atrajo a más de cien mil investigadores en
cultura y pensamiento taoístas, creyentes de esta religión, así como
visitantes procedentes de la parte continental de China, Estados
Unidos, Canadá y Singapur, según las autoridades taoístas
locales. El taoísmo, que es la única religión que nació y creció en
China, se desarrolló de forma gradual en una religión organizada
durante el reino del emperador Shun Di, de la dinastía Han del Este
(125-144).
Considerado como uno de los pilares espirituales de las
clases dominantes feudales, el taoísmo, que cuenta con muchas sectas, ha
ejercido una gran inflencia sobre la política, la economía y la
cultura de China.
Durante más de mil años, la montaña Qingcheng (que
significa ciudad verde en chino), situada en la ciudad de Dujiangyan y
famosa por su abundante vegetación, ha sido el centro del
taoísmo, donde pasó sus últimos años el creador de la filosofía
taoista, Laozi, que vivió aproximadamente antes del año 400 A.C., por lo
que la legendaria montaña ha sido calificada como la "tierra de
la tranquilidad bajo el paraíso".
La Presa de Dujiangyan también está localizada en la
ciudad del mismo nombre, a sólo diez kilómetros de la montaña
Qingcheng, y es una maravilla científica de 2,260 años de antigüedad
que representa el valor y los pensamientos de Confucio, que siempre
adoptaba una actitud positiva y práctica, en contraste con la
filosofía pesimista del taoísmo. La presa es un sistema de
riego, construido bajo la dirección de Li Bing, gobernador de Sichuan en
el año 250 A.C., con la ayuda de su hijo.
El proyecto de riego, situado en el curso medio y
superior del río Minjiang, a 57 kilómetros al noroeste de Chengdu, está
compuesto principalmente por tres edificios: "Yu Zui" (boca del pez)
con el dique, "Baopinkou" (boca de jarra preciosa ) y el canal para
descarga de crecidas de "Feisha" (arena volante). El gran proyecto de
control hidráulico irrigó más de 120,000 hectáreas de tierras y protegió a
Sichuan de las inundaciones.
Las áreas irrigadas se han extendido hasta la
fecha a casi 660,000 hectáreas, que incluyen 36 distritos y
ciudades. Existe una gran zona de parque alrededor de la Presa de
Dujiangyan, que cuenta con varios templos y pabellones. La
montaña Qingcheng y la Presa de Dujiangyan fueron incluidas conjuntamente
en la Lista del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 29 de
noviembre del año 2000. Fin