BEIJING, 4 jun (Xinhuanet) -- Wu Guanzhong, uno de
los grandes artistas contemporáneos de China, expone sus obras en la Sala
Miró del centro cultural de la UNESCO en la Plaza de Fontenoy en
París, Francia.
La exposición, que se inauguró el miércoles pasado y que durará hasta
el 17 de junio, es la primera de una serie de exhibiciones que tendrán
lugar en Beijing, Londres, Nueva York, Berlín, Tokio, Singapur, Taipei y
Hong Kong en los próximos cuatro años.
En la gira internacional titulada "Emoción e Innovación: Pinturas en
tinta china de Wu Guanzhong" y patrocinada por el Grupo Dalian Wanda, se
presentarán más de 70 obras realizadas durante las tres últimas décadas
por el artista. Desde comienzos de los años 20, el círculo artístico
de París ha provocado grandes impactos en el desarrollo del arte
tradicional de China a través de un buen número de importantes
artistas chinos, como Xu Beihong (1895-1953), Lin Fengmian
(1900- 1991), Pan Yuliang (1895-1977) y Peng Youxian(1906-1949), que
promovieron varias reformas en diversos aspectos tras concluir
sus estudios en la capital francesa.
Wu, que estudió pintura al óleo en la Academia Nacional de Bellas Artes
de Francia durante tres años y que regresó a China en 1950 para
dedicarse a impartir clases de arte, trabajó en muchas instituciones
prestigiosas, como la Academia Central de Bellas Artes de Beijing, el
Departamento Arquitectónico de la Universidad Qinghua, el Instituto
Pedagógico de Arte de Beijing y la Academia Central de Arte y Diseño.
Como estudiante de Lin Fengmian, Wu siguió el camino de su profesor y
concentró sus esfuerzos en la "combinación de los estilos chinos y
occidentales" en sus enseñanzas, estudios y creación.
"La esencia del arte consiste en expresar las emociones humanas, y
las personas que hablan distintas lenguas pueden tener los mismos
sentimientos, como el calor y el frío, y las pinturas en tinta china y los
óleos occidentales son dos habilidades utilizadas para expresar estas
emociones", señaló Wu. Cuando el pintor y educador llegó a su apogeo
en la pintura al óleo y en los estudios teóricos relacionados cuando tenía
40 años, estalló la "revolución cultural" (1966-1976) y Wu se vio
obligado a dejar sus creaciones artísticas hasta 1972.
Wu empezó a dedicarse a la pintura en tinta china en 1973 y encontró un
nuevo método completamente diferente de las formas tradicionales que
habían dominado la pintura china durante casi un milenio, por lo que
algunos críticos negaron con rotundidad que Wu fuese un pintor de
tinta china, a pesar de su gran influencia. Wu absorbió elementos de la
pintura al óleo, y experimentó cuatro períodos en su exploración de la
pintura tradicional china: la familiarización de las técnicas en los
años 70; el período de la plata en los años 80; el período negro en los
años 90 y el período de integración, explicó el crítico de arte, Jia
Fangzhou. Jia agregó que entre las obras de Wu en los años 70
destacan las composiciones complicadas y los detalles meticulosos y los
colores fuertes, mientras que en los años 80, presenta un estilo
abstracto, simple y de colores claros.
A principios de los años 90 se nota la reaparición del estilo de los
años 70 en sus creaciones, lo que hizo que sus pinturas creasen un mundo
negro. A partir de finales del siglo pasado, el pintor empezó a combinar
las características de sus periodos negro y de plata, y mostró una
buena dominación de los estilos abstractos y de la representación
detallada, opinó Jia. "Como envejezco cada día, todas las tentaciones
y las preocupaciones desaparecen, y estoy recuperando mi corazón puro y
fanático de la juventud. Me siento realmente cómodo ahora , como el
tipo de alivio que siente Buda", dijo el pintor para explicar la
"libertad" mostrada en sus obras.
"Creo que la tradición es un río, no es un río que corre hacia abajo,
sino uno que sube hacia arriba y que choca con otras corrientes y piedras
durante todo el camino", apuntó Wu, que dijo que "la tradición debe
cambiarse con el tiempo, ya que una tradición estancada está condenada a
una muerte silenciosa". Fin