La brillante literatura antigua de China se remonta a
épocas muy remotas y es una reliquia cultural preciosa. El Libro de los Cantos
(Shi Jing), primera antología de la poesía china, recopilada en el siglo VI
a.n.e., recoge 305 poemas de principios de la dinastía Zhou del Oeste (1046
aprox.-770 a.n.e.) al Período de Primavera y Otoño. En el período de los Reinos
Combatientes (770-221 a.n.e.), Quyuan escribió Chuci. Las dos obras son
consideradas como las dos primeras cumbres de la historia literaria china.
En los tiempos posteriores aparecieron las prosas
sencillas de la dinastía Qin (221--207 a.n.e) y Hanfu (prosa rítmica) de la
dinastía Han (206a.n.e--220n.e), así como Yuefu y canciones populares de las
postrimerías de Han, todos los cuales representaban la fisonomía literaria de
tal época. De ellos, los Registros Históricos de Sima Qian y Los Pavos Reales
Vuelan hacia el Sureste, son obras famosas que han gozado de popularidad a
través de los siglos.
En las dinastías Wei (220--265n.e.) y Jin (265--420n.e.),
los poemas del político y literato Cao Cao y sus hijos Cao Pi y Cao Zhi
representaban una bandera de la literatura progresista para los sucesores. En la
dinastía Tang (618--907), la creación poética llegó a su apogeo y aún se
conservan, hasta hoy día, más de 50.000 poemas de miles de autores, entre los
cuales sobresalían Li Bai, Du Fu y Bai Juyi. En la dinastía Song (960--1179),
los poetas se dividieron en dos escuelas: Liu Yong y Li Qingzhao representaban
la llamada "escuela lírica" y Su Shi y Xin Qiji la "escuela desenvuelta". En la
dinastía Yuan (1171-1368), el drama satírico constituía el más brillante fruto
literario de la época.
La Injusticia de Dou E de Guan Hanqing y El Pabellón
Occidental de Wang Shifu eran obras maestras que se ha venido difundiendo de
generación en generación. En las dinastías Ming (1368--1644) y Qing (1644--1911)
aparecieron varias novelas de renombre, como la Crónica de los Tres Reinos de
Luo Guanzhong, A la Orilla del Agua de Shi Nai´an, la Peregrinación al Oestes de
Wu Cheng´en y el Sueño de las Mansiones Rojas de Cao Xueqin. Son cuatro
renombradas novelas clásicas chinas que han gozado de fama hasta hoy. Su
abundante contenido, profondo pensamiento y excelente estilo llevaron la
creación de la novela clásica a la cumbre.
El Movimiento Cultural por la Nueva Democracia,
iniciado en la década del 20 del siglo XX, llevaba desde su principio el
pensamiento antiimperialista y antifeudal. Los autores progresistas
representados por Lu Xun, iniciaron la literatura moderna de China. La Verdadera
Historia de A Q de Lu Xun, La Diosa de Guo Moruo, Medianoche de Mao Dun,
Familia, Primavera y Otoño de Ba Jin, El Muchacho de Ricksha de Lao She y La
Tempestad y La Salida del Sol de Cao yu, eran obras excelentes de ese
período.
Con la fundación de la Nueva China en 1949, la
literatura china entró a su período contemporáneo. En los primeros tiempos, las
obras literarias reflejaban principalmente las duras luchas y enormes
sacrificios del pueblo chino en el período de la liberación, así como sus
contribuciones desinteresadas a la construcción socialista del país. Durante la
"revolución cultural" (1966-1976), la literatura sufrió graves perjuicios y
presentó un cuadro de empobrecimiento. A partir de la campaña de reforma y
apertura, iniciada en 1978, la literatura recobró su vigor.
Fin