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BEIJING, 23 may (Xinhuanet) -- El Tíbet ha vivido un rápido
desarrollo económico y social desde que el Gobierno chino decidió
prestar atención especial a la región autónoma y instar a otras
partes de China a que ayuden al Tíbet a finales de los años 70 del
siglo pasado, según un libro blanco publicado hoy por la Oficina
de Información del Consejo de Estado.
El libro blanco, titulado "Autonomía regional nacional en Tíbet
", indica que entre 1984 y 1994, se llevó a cabo en la región un
total de 43 proyectos en Tíbet, con una inversión de 480 millones
de yuanes (58 millones de dólares USA) provenientes del Estado y
nueve provincias y municipalidades.
Entre 1994 y 2001, el Gobierno Central financió de nuevo 62
proyectos en Tíbet, con una inversión directa valorada en 4,860
millones de yuanes (588 millones de dólares USA). Mientras tanto,
716 proyectos fueron financiados y construidos con asistencia
gratuita de 15 provincias y departamentos centrales a nivel
ministerial, por valor de 3,160 millones de yuanes (382 millones
de dólares USA).
En 2001, las autoridades centrales decidieron fortalecer aún
más el apoyo para el desarrollo del Tíbet, invirtiendo 31,200
millones de yuanes (3,770 millones de dólares USA) en 117
proyectos durante el periodo de la X Plan Quinquenal (2001-2005),
además de 37,900 millones de yuanes (4,580 millones de dólares USA)
de subsidios financieros.
Las estadísticas muestran que durante las últimas cuatro
décadas desde la fundación de la Región Autónoma del Tíbet, un 94.
9 por ciento de los gastos financieros de la región fue de
subsidios concedidos por el Gobierno Central. En los últimos diez
años, más de dos mil cuadros a distintos niveles han sido
seleccionados y enviados a trabajar en Tíbet, junto con
asistencias financieras y materiales de 10,166 millones de yuanes
(1,230 millones de dólares USA), excluidos los fondos destinados a
los 117 proyectos respaldados por el Gobierno Central en el mismo
periodo.
Desde principios de los años 80, el Gobierno chino ha elaborado
una serie de políticas y medidas preferenciales especiales,
relacionadas con los principales problemas en el desarrollo
económico y social del Tíbet, según el libro blanco.
Desde 1965 hasta 2003, el producto nacional bruto de la región
pasó de los 327 millones de yuanes (40 millones de dólares USA) a
18,459 millones de yuanes (2,200 millones de dólares USA), y el
producto interno bruto per cápita aumentó de los 241 yuanes (29
dólares USA) a 6.874 yuanes (831 dólares USA).
No había carreteras en Tíbet en el pasado, pero hoy en día se
ha formado una red de transporte con las carreteras nacionales y
14 carreteras provinciales como líneas troncales, con más de 41,
300 kilómetros de largo abiertos al tráfico. La construcción del
ferrocarril Qinghai-Tíbet se inició en 2001 y se abrirá al tráfico
en 2005.
El nivel material y cultural de los tibetanos se ha mejorado en
gran medida. En el viejo Tíbet, no existían escuelas modernas. Un
95 por ciento de los jóvenes y personas de edad mediana fueron
analfabetos. Hasta finales de 2003, la región tuvo 1,011 escuelas
de distintos tipos y 2,020 centros de enseñanza, con un total de
453,400 estudiantes, y la tasa de analfabetismo descendió hasta
menos del 30 por ciento.
El pueblo tibetano disfruta de una mejor salud que antes. La
tasa de la mortalidad infantil ha descendido del 43 por ciento
antes de 1959 al 3.1 por ciento, y la vida promedio ascendió de 35.
5 años a 67 años. La población tibetana ha aumentado de los 1.1409
millones habitantes antes de 1951 a los 2.7017 millones, indica el
libro blanco. Fin
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