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RIO DE JANEIRO, 17 may (Xinhuanet) -- Diez años después de
iniciadas las obras del Plan de Descontaminación de la Bahía de
Guanabara (PDBG), donde están situadas las ciudades de Niteroi y Rio
de Janeiro, además de otras menores, las aguas continúan más sucias
que en 1994 y las 52 playas que la rodean están mucho peor.
Surgido como una de las consecuencias de la Conferencia de
Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, más conocida como
Eco-92, realizada en Rio de Janeiro en 1992, el PDBG costó hasta
ahora algo más de mil cien millones de dólares, la mitad
proporcionada por organismos internacionales, sin estar ni cerca de
alcanzar su objetivo. Fin
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