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BUENOS AIRES, 18 abr (Xinhuanet) -- El ex astro del fútbol
ecuménico Diego Armando Maradona, que desapareció tempranamente de
la práctica profesional activa de esa disciplina deportiva tiene
tras de sí una larga saga de episodios escandalosos, muchos de
ellos, relacionados con el consumo de drogas.
En esta ciudad, los primeros indicios llegaron a partir de la
prensa extranjera que, desde Nápoles, Italia, el 6 de abril de
1991, informó que la Federación italiana de Fútbol lo había
suspendido porque un control de dopaje resultó positivo después de
un encuentro entre el Napoli y el Bari.
Meses más tarde, la justicia ordinaria napolitana lo condenó a
14 meses de prisión en suspenso porque lo encontró culpable de
posesión y cesión de cocaína por lo que el gestor de que el Napoli
volviera a las primeras posiciones futbolísticas tuvo que pagar 3
mil 175 dólares en concepto de multa.
Adorado por los "tifosi" (denominación que en Italia se da a
los simpatizantes de las formaciones deportivas), sin embargo,
Diego dejó la península para volver -- casi tangueramente -- a su
Buenos Aires querido que, a pesar del afecto, no logró sacarlo del
infierno.
Fue detenido nuevamente, en este caso en el porteño barrio de
Caballito, dentro del marco de un operativo policial que lo
arrestó por "tenencia de estupefacientes" que, sin embargo, eran
para su "uso personal".
La detención pegó en esta ciudad como un explosivo de altísimo
poder ya que la imagen del 10 más famoso del fútbol mundial,
atontado por los efectos de las drogas que había consumido cuando
era trasladado por dos agentes policiales impresionó con fuerzas
en las retinas de sus admiradores.
Entonces, se vio obligado a pagar una caución real a la
justicia cercana a los 20 mil dólares como condición para
permanecer en libertad y sufrió un fuerte embargo sobre sus bienes
y la justicia ordenó que se sometiera a un tratamiento para su
desintoxicación.
A pesar de la fuerte repercusión social que tuvo aquel suceso
que dio varias veces la vuelta al mundo en forma de noticia, la
justicia local lo sobreseyó cuando faltaban ocho semanas apenas
para que comenzara a disputarse el Mundial de Fútbol 92' en los
Estados Unidos.
Fue una verdadera complicación para la Asociación del Fútbol
Argentino (AFA) lograr que se lo autorizara a ingresar en aquel
país que impide la entrada de drogadependientes.
Y fue en aquel momento histórico, en el que diego Armando
pretendía una reivindicación con su público, que en un nuevo
control antidopaje, el consumo de efedrina fue detectado después
que el seleccionado nacional le ganara a Nigeria por dos goles
contra uno.
Para evitar prejuicios mayores a la AFA, el titular de la
entidad, Julio Grondona, lo retiró de aquella competencia y la
Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) lo suspendió
por un período de 15 meses.
Para sorpresa de una buena parte de esta sociedad, cuando el ex
presidente Carlos Menem (1989 - 1999) ejercía la primera
magistratura, inauguró junto a él una campaña de prevención contra
las adicciones a la que se denominó "Sol sin drogas" dando lugar a
una fuerte polémica.
El escándalo -- que fue de envergadura -- lo llevó a que
decidiera internarse en la localidad suiza de Clarens, en la
clínica La Prairie, donde inició un nuevo tratamiento para
intentar salir de sus adicciones.
El tiempo quiso que se registraran nuevos episodios, dramáticos
en casi todos los casos, que lo tuvieron como protagonista en
Punta del Este, Uruguay; y, Santiago, en Chile.
En la primera de esas localidades, con un cuadro de sobredosis,
debió ser internado con urgencia; en tanto que en la capital
trasandina padeció de un cuadro hipertensivo repentino cuando era
entrevistado para la televisión chilena y, nuevamente, fue alojado
en una clínica que, en este caso, fue el Sanatorio Otamendi.
Sin que se perdiera la relación privilegiada con la afición,
desde la capitanía del primer equipo de fútbol del Club Atlético
Boca Juniors (CABJ), después de haber jugado también para Newells
Old Boys de Rosario, protagonizó un nuevo caso de doping positivo.
Fue al término de un encuentro con Argentino Juniors -- el 28
de agosto de 1997 -- que fue el club en donde Maradona comenzó su
carrera deportiva en la más baja de las categorías de esta
disciplina: "cebollita".
El 25 de octubre de ese mismo año dejó el fútbol aunque este
nunca lo dejó a él. Diego Armando Maradona, después de participar
de un clásico entre Boca y su más tradicional rival, River Plate,
colgó los botines para siempre.
De allí en más, es historia reciente de internaciones,
tratamientos, su residencia en Cuba casi en forma permanente ya
que tomó la ciudadanía cubana, su divorcio, el reconocimiento de
uno de sus hijos extramatrimoniales -- Diego Sinagra, en Italia --
el divorcio de su mujer y madre de sus dos hijas matrimoniales,
Dalma y Gianinna.
Su nueva afición deportiva, el golf que lo practica con tanto
énfasis y dedicación como lo ha hecho con el fútbol, su paso y
estadía en China para encarar nuevos negocios y su reciente
regreso a la Argentina después de separarse de su manager por
muchos años, Guillermo Coppola, también en medio de un escándalo.
Hace pocos días, en uno de los programas de televisión con más
audiencia en este país, que conduce Susana Giménez, Diego -- con
más que notable exceso de peso y dificultades marcadas para
respirar e incluso expresarse -- se presentó junto a sus hijas y,
con ellas abrazadas, realizó un escaso mea culpa.
Por estas horas, Diego -- con una multitud aguardando en la
puerta de su nuevo lugar de internación -- y rodeado de sus
familiares, está en manos de un destino que aun está buscando y
transcurre con enorme dramatismo. Fin
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