BRASILIA, 6 nov (Xinhua) -- El gobierno de Brasil, a través del Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), aprobó hoy viernes una resolución que establece las directrices de la elaboración de una Hoja de Ruta Nacional para la reducción gradual de la dependencia de combustibles fósiles en el país.
La iniciativa responde a una directiva del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y "refuerza el compromiso brasileño con el enfrentamiento al cambio climático, el desarrollo sostenible y la seguridad energética", señaló el Gobierno en un comunicado.
El texto también reconoció la necesidad de acelerar los esfuerzos globales para reducir las emisiones provenientes del uso de combustibles fósiles, principal causa del calentamiento global.
"La iniciativa representa una estrategia de desarrollo para Brasil, que concilia los compromisos climáticos con la seguridad energética, la soberanía nacional, la competitividad de la economía y la reducción de las desigualdades sociales y regionales", agregó.
Brasil llega a la 31ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se realizará la próxima semana en Turquía, con resultados en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente por la disminución de la deforestación, la mayor fuente histórica de emisiones del país.
Datos del Balance Energético Nacional (BEN, 2026) señalan que la matriz energética brasileña alcanzó un 49,5 por ciento de fuentes renovables en 2025, muy superior al promedio global del 14,5 por ciento (en 2023).
La matriz eléctrica brasileña cercana al 80 por ciento de fuentes renovables, en la cual destacan las plantas hidroeléctricas que produjeron el 51,2 por ciento, la eólica el 14,9 por ciento y la solar el 11,4 por ciento.
El CNPE también aprobó el Plan Nacional de Transición Energética (Plante), que reúne las acciones que se ejecutarán en los próximos cuatro años en conformidad con la construcción de la Hoja de Ruta Nacional.
La orientación del presidente Lula da Silva es que esa transición se realice de manera planificada, considerando no solo los compromisos ambientales, sino también los impactos económicos, sociales y tecnológicos. Fin












