SANTIAGO, 4 nov (Xinhua) -- Académicos de Chile y China destacaron este miércoles las oportunidades de cooperación bilateral para promover el desarrollo y reducir las desigualdades de la población, durante un seminario realizado en Santiago con motivo del 40º aniversario de la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo.
El encuentro, denominado "Aprendizaje mutuo y el desarrollo común entre China y Chile", tuvo lugar en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile y contó con la participación de una delegación del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales (ILAS-CASS, sus siglas en inglés) y de la Fundación China para el Desarrollo de los Derechos Humanos.
En la actividad se compartieron perspectivas sobre las políticas de desarrollo, acciones para reducir la pobreza y los desafíos que enfrentan ambos países para avanzar hacia un crecimiento que integre las necesidades de sus habitantes.
La doctora en Ciencia Política e investigadora del Centro Milenio sobre el Impacto de China en América Latina y el Caribe, Andrea Freites, identificó la transición energética como uno de los ámbitos con mayor potencial para profundizar los vínculos.
"Chile particularmente concentra grandes recursos o minerales críticos como el litio, pero también otros recursos que le hacen posicionarse, le hacen tener una centralidad en esta transición. Y China es central para lograr estos objetivos", dijo Freites a Xinhua.
La académica señaló que esta cooperación debe considerar especialmente las necesidades de los territorios rurales y de aquellos que han quedado rezagados en los procesos de crecimiento económico.
En su interpretación del derecho al desarrollo, Freites destacó el artículo 2 de la Declaración de la ONU, que sitúa a la persona humana en el centro de las políticas y plantea la importancia de su participación en todo ámbito.
Por su parte, el director del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Federico Rojas de Galarreta, recordó que el seminario, organizado con motivo de la adopción de la Declaración de la ONU, forma parte de las actividades contempladas en un acuerdo suscrito por las instituciones presentes en 2025.
Aseguró que Chile fue un importante impulsor de la iniciativa internacional y que su propósito fue poner a las personas en el núcleo de las políticas de desarrollo, con el propósito de promover el avance social.
Desde la delegación china, la vicedirectora del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales, Yue Yunxia, planteó que el derecho al desarrollo comprende distintas dimensiones de la vida humana y constituye un espacio para el aprendizaje mutuo entre ambos países.
"Cuando hablamos del derecho de desarrollo, no solo en términos de la materia, sino un concepto que se expande a la minería, agricultura, tecnología y también para ir más allá del comercio, con relaciones entre las universidades e institutos entre los dos países", señaló en su intervención.
Yue agregó que existen oportunidades para establecer vínculos académicos y centros de pensamiento en ámbitos como la economía verde y digital.
En tanto, el vicepresidente ejecutivo y secretario general de la Fundación China para el Desarrollo de los Derechos Humanos, Li Hongkui, destacó la trayectoria de las relaciones bilaterales y las coincidencias en materia de desarrollo.
"En este aniversario de la aprobación de la Declaración de la ONU, el objetivo es la búsqueda de cómo fortalecer aún más el intercambio de ideas y la cooperación práctica entre los dos países", sostuvo el funcionario.
El embajador de China en Chile, Niu Qingbao, también participó en el evento y señaló que la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, aprobada en 1986, reconoció por primera vez el desarrollo como un derecho humano inalienable.
El diplomático explicó que "este derecho comprende la participación económica, política, social y cultural, así como la posibilidad de contribuir al desarrollo y beneficiarse de sus resultados".
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo el 4 de diciembre de 1986, mediante la resolución 41/128. El documento reconoce el desarrollo como un derecho humano inalienable y establece que toda persona y todos los pueblos deben poder participar, contribuir y beneficiarse de los procesos económicos, sociales, culturales y políticos.
Asimismo, establece que la persona humana debe ser el sujeto central del desarrollo y que los Estados tienen el deber de formular políticas orientadas a mejorar el bienestar de toda la población.









