BEIJING, 31 oct (Xinhua) -- La historia del consumo en China se contó por años a través de las bolsas de compras. Ahora, se mide cada vez más en entradas para conciertos, itinerarios de viaje, servicios de salud y dispositivos inteligentes. Más que un cambio en los gustos, esta transformación representa un punto de inflexión estructural que está redefiniendo la forma de entender el gasto de los hogares.
Durante los primeros tres trimestres de 2026, las ventas minoristas totales de bienes y servicios en China aumentaron un 2,6 por ciento interanual. En particular, las ventas minoristas de servicios crecieron un 5 por ciento, 4 puntos porcentuales más rápido que las ventas de bienes.
Los expertos señalaron que, aunque el ritmo de crecimiento pueda parecer moderado, su escala y calidad resultan significativas. El consumo interno aportó cerca de la mitad del crecimiento económico e impulsó en 2,1 puntos porcentuales el crecimiento del producto interno bruto (PIB).
De forma particular, los motores económicos están cambiando. Los tradicionales impulsores de alto consumo, incluyendo el gasto relacionado con la vivienda y los bienes duraderos, están dando paso a otros nuevos como el consumo de servicios, los bienes de consumo de gama más alta y los productos ecológicos e inteligentes.
Ante esta realidad, el Buró Nacional de Estadísticas dio a conocer en junio de este año un nuevo medidor: las ventas minoristas totales de bienes y servicios, que se ha erigido como un importante indicador de las tendencias del consumo.
El impulso más profundo proviene de un salto histórico en la etapa de desarrollo. La experiencia internacional muestra que, una vez que el PIB per cápita se aproxima al umbral de los 15.000 dólares, las estructuras de consumo suelen pasar de patrones liderados por los bienes a otros orientados a los servicios, detalló Wang Yiming, exvicepresidente del Centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado, quien destacó que China se encuentra en una fase clave de esta transición.
El gasto durante los períodos vacacionales ha puesto de relieve esta tendencia. Durante las siete jornadas de vacaciones por el Día Nacional de este año, los viajes turísticos nacionales y el gasto total aumentaron un 6,3 y un 4,3 por ciento interanual, respectivamente.
Incluso la observación de aves está contribuyendo a este impulso. En el estuario del río Amarillo, en la provincia oriental china de Shandong, los visitantes acuden cada año durante la temporada migratoria para contemplar las espectaculares "olas de aves".
Según las autoridades locales, los sitios de observación de aves de la zona reciben unos 400.000 visitantes cada año durante la temporada, lo que genera más de 300 millones de yuanes (unos 44,7 millones de dólares) en ingresos por alojamiento, restauración y productos culturales y creativos. En medio de este auge, la ocupación hotelera ha aumentado más de un 10 por ciento interanual.
El consumo de servicios no está simplemente sustituyendo al gasto en bienes, sino que está reequilibrando la estructura del consumo en un nivel superior. Los servicios relacionados con los viajes, la cultura, los deportes, la salud y la información están creciendo con mayor rapidez, al tiempo que se estimula la demanda de equipos para actividades al aire libre, dispositivos inteligentes portátiles y productos relacionados con la salud.
Las marcas deportivas internacionales también se están beneficiando. Los ingresos de Amer Sports en China aumentaron un 35,5 por ciento interanual en el segundo trimestre de 2026, mientras que las ventas directas al consumidor se dispararon un 52 por ciento. Ejecutivos de la empresa señalaron que China sigue siendo uno de sus mercados más productivos y rentables, impulsado por la demanda de calzado para carreras de rendimiento, carreras por senderos y uso cotidiano.
Con una población de más de 1.400 millones de habitantes y una demanda cada vez más segmentada, el mercado chino ofrece amplio margen para que la oferta de servicios se expanda, se renueve y mejore, lo que refleja la mejora de las necesidades de la población.
China ha rechazado conscientemente la fórmula del "dinero lanzado desde helicópteros", que infla temporalmente los datos de consumo, pero provoca graves secuelas inflacionarias a largo plazo y un deterioro de las finanzas públicas, escribió el comentarista Bi Jianlu en un artículo publicado en el sitio web Foreign Policy in Focus.
En cambio, el país ha presentado su primer plan quinquenal dedicado exclusivamente a la expansión del consumo. El plan incluyó el "fortalecimiento de la capacidad de consumo" como un capítulo independiente, con disposiciones sistemáticas en materia de empleo, crecimiento de los ingresos, seguridad social y servicios públicos.
El objetivo no es solo alentar a la población a gastar hoy, sino también construir una estructura institucional en la que las personas se sientan lo suficientemente seguras como para gastar mañana, señalaron los analistas.
El crecimiento del consumo se produce de manera natural cuando los ingresos cuentan con respaldo, existen redes de seguridad social y mejora el entorno empresarial.
Iniciativas chinas como los programas de recambio de bienes de consumo están cobrando impulso. Desde comienzos de 2026, el programa ha respaldado 250 millones de compras, generando ventas de productos por un valor total de dos billones de yuanes.
Sin embargo, persisten desafíos. Aún está por verse el ritmo de recuperación del consumo de los hogares y aún se necesita tiempo para que la mejora de las expectativas de ingresos se traduzca en una mayor disposición a gastar. Otra cuestión clave es si la calidad de los servicios puede mantenerse a la altura de una demanda en proceso de mejora.
La fricción entre una oferta sólida y una demanda poco dinámica no es, en esencia, un problema de exceso absoluto de oferta o de insuficiencia de la demanda, sino un desajuste provocado por la transición de la etapa y el modelo de desarrollo, señala un comentario publicado en la revista Qiushi, una publicación insignia del Comité Central del Partido Comunista de China.
"Mediante la profundización constante de la reforma y el fomento de un crecimiento más impulsado por la demanda interna, el consumo y factores endógenos, este desajuste puede resolverse de manera fundamental", de acuerdo con el texto.










