Por Gerardo Laborde
MONTEVIDEO, 24 oct (Xinhua) -- Uruguay puso en marcha medidas de prevención y contingencia ante los posibles efectos del fenómeno climático El Niño, que podría provocar lluvias intensas, miles de desplazados, y pérdidas en la producción agropecuaria, la infraestructura y el turismo.
El fenómeno está asociado a temperaturas inferiores a las habituales durante la primavera y a lluvias por encima de lo normal, principalmente en el norte del país, previsiones que ya se han observado en las últimas semanas, aseguró el doctor en Oceanografía e investigador de la Universidad de la República (Udelar), Marcelo Barreiro.
Por el contrario, en el suroeste del país entre septiembre y noviembre existe una tendencia a precipitaciones por debajo de lo normal, planteó Barreiro en entrevista con la transmisión en internet del diario local "El País".
Sobre el verano, la influencia de El Niño "tiende a debilitarse", aunque se espera que sea "algo más lluvioso de lo normal", fundamentalmente en el norte.
De acuerdo con el último boletín de tendencias climáticas difundido días atrás por el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y la Udelar, El Niño ya está instalado en el océano Pacífico ecuatorial y se espera que alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses.
Según el documento del Inumet y la Udelar, existe más de un 90 por ciento de probabilidad de que El Niño alcance la categoría de muy fuerte entre los trimestres septiembre-octubre-noviembre y octubre-noviembre-diciembre.
El Gobierno de Uruguay prevé que el fenómeno puede generar episodios de lluvia severos, con precipitaciones de 500 milímetros en 30 días, cuando el promedio de lluvias en el país es de 1.200 milímetros por año.
Esta situación puede provocar el desplazamiento de unas 25.000 personas y cuantiosos daños en la producción del agro, la infraestructura y el turismo, alertó la administración del presidente Yamandú Orsi.
La preparación preventiva cobra especial relevancia tras la sequía de 2022-2023, que ocasionó pérdidas superiores a 1.800 millones de dólares en el sector agropecuario, afectó el crecimiento económico y provocó una crisis histórica de abastecimiento de agua potable en el área metropolitana de Montevideo.
En agosto, el Consejo de Ministros anunció que el país dispondrá de créditos contingentes por 750 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para financiar medidas ante la adversidad climática.
Orsi mantuvo reuniones con los intendentes departamentales para asegurar una respuesta del Estado en los diferentes niveles y ha planteado el compromiso de que "los fondos estarán cuando se precisen".
El mandatario opinó que la respuesta estatal debe incluir "elasticidad" para adaptarse a las necesidades que surjan.
El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) instaló un centro logístico y de acopio en el departamento de Durazno, en el centro del país, para la distribución de artículos básicos, alimentos y medicinas en las situaciones de emergencia proyectadas.
Las intendencias departamentales han avanzado en la limpieza de cañadas, arroyos y cursos de agua, además de preparar centros de evacuación en coordinación con el Sinae.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, declaró a mediados de mes el estado de Alerta Institucional ante el fenómeno El Niño, "conscientes de lo que significa para quienes producen enfrentar eventos climáticos extremos", ante lo cual se trabaja "de forma coordinada para anticiparnos y acompañar a los productores".









