MÉXICO, 1 oct (Xinhua) -- Cada día, desde hace 20 años, la Biblioteca Vasconcelos, en la capital mexicana, abre sus puertas a lectores, estudiantes y turistas que encuentran un enorme acervo literario y una oferta cultural que transita imperceptiblemente de la lectura a la música y las artes escénicas.
Su directora, Silvia Alejandre, la define como un "trasatlántico cultural con corazón de ballena", en alusión a Mátrix Móvil, la osamenta de ballena del artista Gabriel Orozco suspendida al centro del edificio, diseñado por el arquitecto Alberto Kalach con una estantería de acero de siete pisos que parece flotar y jardines botánicos que evocan la biodiversidad del país.
"Me gusta plantear los recintos culturales como contenedor y el contenido. Entonces, (en la Vasconcelos) tenemos un contenedor espectacular y un contenido verdaderamente espectacular también, que es el acervo de más de 700.000 libros", dijo Alejandre a Xinhua.
La oferta cultural de la biblioteca incluye presentaciones editoriales, charlas y conferencias; círculos de lectura y talleres de creación literaria; conciertos de todos los géneros, cine y funciones escénicas.
Bajo Mátrix Móvil, un nuevo sistema de iluminación, resultado de una inversión de la Secretaría (ministerio) de Cultura federal, y más de 700 luminarias en todo el inmueble permiten realizar conciertos.
Alejandre sostiene que acercar los libros al público es la esencia del fomento de la lectura y que esa experiencia puede detonar otros lenguajes artísticos.
En un contexto de datos y redes sociales, la directora ve en la inteligencia artificial una herramienta para organizar estadísticas, catalogar y renovar el acervo, que recibirá nuevas donaciones en los próximos meses.
No obstante, advirtió que "para llegar a la literatura el camino solo es uno. Hay que acercarse al libro, hay que escuchar, hay que compartir y hay que concentrarse".
La biblioteca realiza estudios de público para conocer su evolución. Según la directora, la mitad de los visitantes son turistas de paso que, desde la vecina estación Buenavista, se detienen a conocer y descansar en el recinto.
También llegan grupos de estudiantes y niños que buscan libros para sus tareas, a quienes el personal acompaña.
Detrás de esa atención hay un equipo de más de 200 personas, entre las áreas sustantiva, administrativa y bibliotecaria.
"Me he encontrado con compañeras, compañeros que fueron fundadores de la biblioteca, que les tocó abrir las puertas, acomodar los libros, acarrear las cajas y que le tienen mucho amor a la biblioteca, que han profesionalizado su labor y son quienes reciben con calidez a nuestros visitantes", destacó Alejandre, quien asumió la dirección del recinto el 1 de junio, tras unos 20 años en la administración pública de Veracruz.
Sobre su labor y la de sus compañeros de la biblioteca, ponderó que está "para servir y para funcionar, para trabajar a favor de la comunidad. Eso es lo que hacemos todos los días".
La Biblioteca Vasconcelos, inaugurada en 2006, cumplió 20 años de vida recientemente con tres días de actividades entre el 25 y el 27 de septiembre.
La Fiesta de los Libros, con más de 20 editoriales y librerías independientes, y diversas presentaciones musicales, estuvieron entre las principales actividades, al igual que talleres, encuentros y lecturas dramatizadas.
Para Alejandre, el marcado aniversario da paso a un nuevo ciclo que enfrenta con la experiencia y el ánimo de su equipo, así como con el reto permanente de defender el valor de la lectura frente a la vorágine de datos, redes sociales, inteligencia artificial y numerosas fuentes de entretenimiento.
El desafío, precisó la directora, pasa por lograr que los usuarios se sientan cómodos y atendidos, por mantener un espacio limpio, iluminado y ordenado, con actividades de la mejor calidad. Con ese horizonte, dijo, trabaja junto a sus compañeros para definir hacia dónde avanzan las bibliotecas públicas.









