SAN SALVADOR, 21 sep (Xinhua) -- La cooperación entre China y El Salvador, tras ocho años del establecimiento de relaciones diplomáticas bilaterales, ha comenzado a adquirir una dimensión cotidiana para miles de salvadoreños que encuentran en proyectos de infraestructura, servicios públicos, cultura y turismo nuevas oportunidades para mejorar sus condiciones de vida y ampliar sus perspectivas.
Desde una planta potabilizadora en el lago de Ilopango que permitirá garantizar el suministro de agua a unas 250.000 personas, hasta la Biblioteca Nacional de El Salvador y la construcción del muelle turístico del puerto de La Libertad, los proyectos materializan una cooperación que tiene entre sus principales beneficiarios a personas que viven y trabajan en las comunidades donde se desarrollan.
En la zona donde funciona la planta potabilizadora, Gabriel Cervano, de 35 años, trabaja desde hace dos años para la empresa china Hebei Construction. Vive a medio kilómetro de la instalación y ha podido observar de cerca su construcción y puesta en funcionamiento.
"Son muchas oportunidades para los salvadoreños. Una de ellas es empleo y muchos beneficios para muchos salvadoreños", dijo a Xinhua.
El proyecto, explicó, también genera puestos relacionados con el mantenimiento, las áreas verdes y la operación de maquinaria. Pero el principal impacto esperado por su familia y vecinos está relacionado con un servicio esencial.
"Da agua limpia y muy saludable", señaló Cervano, quien recordó que anteriormente el suministro podía llegar una vez por semana o incluso tardar más.
"Ahora están muy contentos porque todos los días podrán hacer todos sus quehaceres en la casa, tener su ropa limpia y darse una buena ducha, un buen baño", relató.
La planta, añadió, representa también una muestra del trabajo conjunto entre ambos países.
"Gracias al Gobierno de China y, junto con la mano del Gobierno de El Salvador, pues han hecho un excelente trabajo", dijo.
En la capital salvadoreña, San Salvador, la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES) se ha convertido en un espacio de estudio, lectura y acercamiento a otras culturas para personas de distintas edades y ocupaciones.
Jimmy Castillo, vendedor de 44 años, comienza su jornada alrededor de la 1:00 hora local en el mercado principal de la ciudad. Después de trabajar durante la mañana, cada día se dirige a la biblioteca.
"Me como mis pupusas (comida a base de maíz o arroz) y de ahí me vengo para acá a estudiar mi rato", contó.
Su rutina se ha convertido en una visita diaria.
"Todos los días. Me gusta porque aquí hay una gran paz", expresó.
Castillo, quien comenzó a trabajar desde los nueve años, considera que la biblioteca ofrece oportunidades que no estuvieron disponibles para su generación.
"Desde que abrieron esto me gustó porque, sinceramente, ha venido a dar muchas oportunidades", aseveró.
Los libros y materiales sobre China también le han permitido aproximarse a la cultura, agricultura, tecnología y paisajes del país asiático.
"Más que todo, me gusta ver libros de las cosas del espacio, libros de cómo viven los chinos, de cómo viven en su país", relató.
A poco más de 30 kilómetros de San Salvador, en el puerto de La Libertad, la cooperación también ha tenido una expresión vinculada con el turismo y la generación de empleo.
Juan Mejía, gerente administrativo del restaurante "Legends at the Pier", explicó que la construcción del muelle convirtió un espacio anteriormente desordenado en un nuevo atractivo turístico.
"Una vez hecho el proyecto, se convirtió en un punto turístico nuevo, más llamativo para los salvadoreños y para los extranjeros. Ha permitido también la apertura de nuevos puestos de empleo y generado que más personas conozcan no solamente el puerto de La Libertad, sino toda la zona", señaló.
El restaurante abrió sus puertas en noviembre de 2024 y actualmente cuenta con 43 trabajadores, todos procedentes de la zona del Puerto de La Libertad.
"Tenemos 43 familias que están siendo apoyadas con la empleabilidad que se está brindando. Ha tenido un impacto bastante grande dentro de la comunidad", explicó Mejía.
El nuevo espacio también ha ampliado las posibilidades de esparcimiento familiar y ha contribuido a atraer visitantes nacionales y extranjeros, mientras las actividades culturales, gastronómicas y musicales, realizadas periódicamente, ayudan a mantener el flujo turístico durante distintas épocas del año.
Para Moisés Fabián, comerciante de mariscos de 32 años y habitante de la zona, el nuevo muelle ha generado una atracción adicional para el sector.
"El nuevo muelle lo que ha hecho es venir a hacer una atracción extra para nuestro sector del Puerto de La Libertad, en la cual se ha reflejado en el aumento de turistas", explicó.
Su negocio recibe tanto clientes nacionales como extranjeros, incluidos visitantes de Estados Unidos y personas procedentes de China.
Más allá de las cifras y de las obras físicas, los testimonios recogidos muestran una cooperación que se expresa en experiencias concretas como la disponibilidad diaria de agua, la existencia de espacios gratuitos y bien equipados para estudiar, empleos para habitantes locales y nuevos lugares para el turismo y la convivencia.
Mejía considera que estos proyectos pueden abrir, además, nuevas áreas de colaboración bilateral.
"Nos permite también a nosotros abrir puertas, no solamente en la parte de inversión, sino en la creación de nuevos vínculos que nos pueden permitir desarrollarnos mucho más en la parte de educación, en la parte de tecnología", analizó.










