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Especial: Máquinas agrícolas de China ayudan a familia brasileña a avanzar hacia la mecanización y la digitalización

spanish.news.cn| 2026-09-19 07:07:30|
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Por Wang Yuyuan y Wu Hao

RÍO DE JANEIRO, 18 sep (Xinhua) -- En el semiárido del estado Río Grande do Norte, en el noreste de Brasil, la cosechadora china ya se ha convertido en indispensable para el agricultor Diano, de la comunidad de Apodi.

El equipo fue llevado en préstamo a una feria de agricultura familiar en Natal, capital del estado, y al día siguiente Diano ya preguntaba cuándo regresaría la máquina.

Diano es uno de los agricultores de la región que se benefician de las máquinas agrícolas chinas. Además de los equipos, tecnologías como el internet de las cosas (IoT), el "big data" y la inteligencia artificial (IA) están llegando a la agricultura familiar a través de la cooperación con equipos chinos.

Estas herramientas ayudan a los agricultores a reducir su dependencia de las condiciones climáticas, tomar decisiones con mayor rapidez y precisión y, en la práctica, elevar la productividad y los ingresos.

Más allá de aumentar la producción, la cooperación se está consolidando como un espacio de intercambio bilateral en el sector agrícola, al mismo tiempo que favorece el cultivo de la amistad entre los participantes chinos y brasileños.

LAS MÁQUINAS CHINAS GANAN TERRENO EN LA AGRICULTURA FAMILIAR DE BRASIL

En septiembre de 2021, una delegación brasileña se reunió en Beijing, capital del país asiático, con la profesora Yang Minli, de la Universidad Agrícola de China (UAC), en busca de soluciones de mecanización para pequeños y medianos productores.

"En aquel encuentro, me di cuenta de que la agricultura familiar es responsable de alrededor del 70 por ciento de los alimentos consumidos por los brasileños. A diferencia de las grandes propiedades mecanizadas del sur del país, muchos pequeños productores de las regiones norte y nordeste todavía no tienen acceso a equipos adecuados y dependen principalmente del trabajo manual", recordó Yang.

Con casi cuatro décadas de experiencia en mecanización agrícola, la profesora vio en la demanda brasileña una oportunidad concreta de cooperación.

Por iniciativa suya, en febrero de 2024 se inauguró en Apodi la primera finca demostrativa de cooperación en mecanización agrícola. El proyecto puso en funcionamiento 31 máquinas chinas en la región.

En la inauguración, más de 1.000 agricultores participaron en demostraciones de tractores y cosechadoras de arroz. "Muchos nunca habían visto tantos equipos pequeños reunidos en un mismo lugar. Se subían a las máquinas, hacían fotos, formulaban preguntas. El entusiasmo era general", recordó Ni Xindong, investigador posdoctoral de la UAC y responsable de la finca de Apodi.

"La mecanización agrícola de China avanzó en un contexto marcado por pequeñas propiedades, áreas dispersas y una gran diversidad de cultivos. Por eso, muchas máquinas chinas son más pequeñas, multifuncionales y flexibles y tienen menores costos operativos, lo que permite atender mejor las necesidades de los agricultores familiares brasileños", explicó Ni.

Para adaptar los equipos a las prácticas locales y a los sistemas de cultivo de la región, la UAC envió estudiantes de posgrado para trabajar directamente en las propiedades, realizar investigaciones y orientar a los productores en el uso de las máquinas.

"Actualmente tenemos cinco integrantes chinos trabajando en Apodi: un investigador posdoctoral y cuatro estudiantes de doctorado", dijo Ni, quien añadió que los conocimientos técnicos y los recursos prácticos de la UAC llegan a la agricultura local a través de la finca piloto.

Según datos del equipo del proyecto, las 31 máquinas instaladas en Apodi ya han beneficiado a unos 1.000 agricultores. El tiempo de trabajo se redujo, en promedio, en un 80 por ciento, mientras que los ingresos de los productores aumentaron entre un 80 y un 90 por ciento.

EL BIG DATA Y LA IA DOTAN DE UN "CEREBRO DIGITAL" A LAS FINCAS BRASILEÑAS

En la Residencia de Ciencia y Tecnología de Brasilia, instalada en la Universidad de Brasilia (UnB), el profesor Sérgio Sauer observa en una pantalla datos que se actualizan continuamente.

Con el apoyo de una plataforma agrícola digital desarrollada por China se puede comprobar, con unos pocos clics, si las máquinas se están utilizando de manera eficiente, analizar la calidad y fertilidad del suelo, seguir los índices de humedad e incluso monitorizar los precios del mercado.

Sauer observa que muchas de las plataformas agrícolas digitales disponibles en Brasil fueron desarrolladas para grandes extensiones de monocultivo y tienen costos elevados.

La realidad de la agricultura familiar, sin embargo, es diferente: propiedades más pequeñas, menor grado de mecanización, terrenos variados y producción diversificada.

"Creemos que los conocimientos técnicos de China constituyen un camino posible para atender la demanda de la agricultura familiar", valoró.

En Apodi, el equipo de Ni ya utiliza algoritmos de IA para ayudar en las decisiones sobre el cultivo de caña de azúcar y soya. La tecnología ayuda a identificar los mejores momentos para determinadas operaciones agrícolas y permite planificar las actividades conjuntamente con los productores locales.

Gláucia Back, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y coordinadora de proyectos de digitalización e IA destinados a la agricultura familiar, visitó China este año.

Durante el viaje, conoció una cooperativa de producción de arroz y trigo y observó de cerca el uso del "big data" y la IA en el campo.

"Estas tecnologías acompañan todas las etapas, desde la preparación del suelo hasta el almacenamiento de los alimentos. Esto es fundamental para la agricultura familiar brasileña y merece ser replicado, adaptado y desarrollado de acuerdo con nuestra realidad", destacó.

Para ella, el principal desafío en Brasil es el bajo nivel de mecanización y conectividad en muchas zonas rurales. "Gran parte de las tecnologías existentes todavía están dirigidas al agronegocio a gran escala. Por eso, la experiencia china con pequeñas propiedades y cultivos diversificados tiene mucho valor para nosotros", añadió.

UNA COOPERACIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE LA TECNOLOGÍA

Durante la visita del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a China el año pasado, el entonces ministro de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar de Brasil, Paulo Teixeira, afirmó que las Residencias de Ciencia y Tecnología China-Brasil sobre Mecanización Agrícola Familiar habían traído nuevas esperanzas a los agricultores brasileños.

Después de más de dos años de desarrollo, la iniciativa funciona como una plataforma de cooperación a largo plazo que reúne pruebas de equipos, perfeccionamiento técnico, formación de profesionales e investigación conjunta.

Investigadores, profesores y estudiantes de ambos países participan en las actividades cotidianas de las Residencias, realizando estudios, probando máquinas y llevando a cabo capacitaciones junto con los agricultores.

"Basándonos en las Residencias, hemos dado un paso adelante al establecer, en colaboración con el Instituto Nacional del Semiárido (INSA) de Brasil, el Laboratorio Brasil-China de Mecanización e Inteligencia Artificial en la Agricultura Familiar", informó Ni, quien añadió que el acuerdo fue firmado bajo el testimonio de los jefes de Estado, lo que demuestra que la experiencia de Apodi ya ha trascendido el ámbito de una simple finca modelo y se ha convertido en una parte esencial de la cooperación agrícola y tecnológica bilateral.

Para los participantes, el alcance de la cooperación va más allá de los equipos y los indicadores de productividad. La experiencia está construyendo un puente duradero entre China y Brasil, dos importantes países del Sur Global, al mismo tiempo que acerca a investigadores, técnicos y agricultores.

Después de casi dos años de trabajo en Apodi, Ni manifestó que ha llegado a considerarla como un nuevo hogar. "Los socios que nos han apoyado durante tanto tiempo y los agricultores que trabajan con nosotros han dejado de ser solamente participantes del proyecto. Se han convertido en parte de nuestra familia", afirmó.

"Tenemos una perspectiva muy buena de esta transferencia de tecnología, pero es mucho más que una transferencia de tecnología; es casi una solidaridad con la agricultura familiar brasileña, que nos permite avanzar también en este campo", afirmó Gláucia Back.

"La experiencia acumulada por China en el apoyo a los pequeños agricultores tiene un valor concreto para la agricultura familiar brasileña", concluyó Ni. "Creo que la cooperación técnica agrícola entre China y Brasil podrá beneficiar a un número cada vez mayor de familias de agricultores".

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