BEIJING, 12 sep (Xinhua) -- En los pabellones de países latinoamericanos como Brasil, Cuba, México y Perú en la edición 2026 de la Feria Internacional de Comercio de Servicios de China (CIFTIS, por sus siglas en inglés), incontables visitantes se congregan cada día para apreciar y comprar artesanías, café y otros productos, así como para explorar la posibilidad de construir nexos comerciales.
"Llevamos muchos años participando en la CIFTIS. Aquí se reúne una gran cantidad de comerciantes e inversores, y es una ventana y plataforma que las empresas mexicanas deben aprovechar para buscar más oportunidades de negocio", dice Víctor Cadena, vice presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de México en China (MEXCHAM).
Este año, MEXCHAM llevó al evento a ocho empresas, que abarcan sectores como adquisiciones (procurement), comercio, servicios legales, parques industriales, manufactura, consultoría de negocios y servicios logísticos.
En diálogo con Xinhua, Cadena compartió la nutrida agenda de la cámara en las últimas dos semanas, con certámenes como la Feria Internacional de Pequeñas y Medianas Empresas de China, en Guangzhou, con 20 compañías y 40 delegados, y una feria de bebidas alcohólicas en Shanxi, en la que México fue país invitado de honor.
"Estas son solo algunas de nuestras actividades recientes, y la próxima semana tenemos un seminario México-China en Shenzhen y otro en Zhuhai", reveló el empresario, quien afirmó que MEXCHAM es "muy optimista sobre el crecimiento del comercio y la inversión entre ambos países".
La CIFTIS de este año, inaugurada el 9 de septiembre y que concluirá mañana domingo, ha atraído a la capital china a 90 países y regiones y organizaciones internacionales y más de 1.800 empresas. Representantes políticos y empresariales de numerosos países latinoamericanos y caribeños también fueron invitados para establecer contactos con socios chinos en ámbitos como la economía, el turismo y la cultura, y también para explorar el potencial del mercado de servicios entre China y la región.
En los últimos años, China se ha consolidado como el segundo socio comercial de América Latina y como el primer socio comercial de países como Chile, Brasil y Perú. En los últimos años, la cooperación pragmática entre China y Latinoamérica se ha acelerado y profundizado. En 2024, el volumen comercial entre China y la región superó por primera vez los 500.000 millones de dólares.
En paralelo a la CIFTIS 2026, una veintena de diplomáticos latinoamericanos y caribeños y representantes empresariales chinos asistieron, el 11 de septiembre, a una mesa redonda para buscar oportunidades de cooperación.
En el evento, los asistentes coincidieron en subrayar el impulso de la cooperación sino-latinoamericana y la tendencia de la transformación del comercio tradicional a otros ámbitos, como la coordinación de cadenas industriales, la capacitación en tecnología digital, la transición hacia un desarrollo ecológico y bajo en carbono y el soporte de sistemas de servicios, entre otros.
Cadena destacó que actualmente más de 2.500 empresas chinas operan en México y que hay un cúmulo importante de empresas de servicios. "Estamos muy confiados en que el comercio y la inversión van a seguir prosperando, y, como Cámara de Comercio de México en China, tenemos una visión de largo plazo", aseguró.
Un poco más al sur, en Colombia, un grupo de empresas chinas participan en proyectos de infraestructura, electricidad, comunicaciones, movilidad eléctrica y equipos médicos, y en cuanto a Chile, Andrés Gebauer Millas, consejero comercial de la embajada de ese país en China, destacó el gran potencial en la cooperación en el sector ecológico.
"Chile produce 21 millones de toneladas de residuos cada año, con una tasa de reciclaje inferior al 5 por ciento, lo cual supone una gran oportunidad estructural para las empresas de reciclaje de baterías chinas", manifestó Millas en su intervención.
El ámbito de la cooperación cultural es otro en el que se nota un gran dinamismo. En el pabellón de Perú en la CIFTIS, los productos creativos basados con elementos culturales latinoamericanos desarrollados por empresas chinas son muy populares entre los visitantes.
Zhao Fei, gerente general de Letian Zhiyou (Beijing) Cultural Development Co., Ltd., que participa por quinta vez en la feria, presenta este año accesorios hechos con alas de mariposas amazónicas, como la famosa morfo azul, además de artículos tradicionales, como muñecas de alpaca y café peruano.
Según Zhao, la compra de mariposas disecadas desde los zoocriaderos en las selvas amazónicas peruanas contribuye a aumentar los ingresos de las familias locales y, por otro lado, un toque cultural añadido en el diseño de los artículos relacionados ayuda a que los chinos conozcan más la cultura y la naturaleza del país andino.
"Claro, también deseamos encontrar más socios comerciales", afirma el empresario.
Durante la mesa redonda también habló Yao Sai, fundador del Centro de Cooperación Internacional Puente Dorado de la Ruta de la Seda, quien afirmó que, en el futuro, China y América Latina y el Caribe deben seguir profundizando la coordinación de sus cadenas industriales y de suministro, y promoviendo la transformación del modelo comercial de "yo tengo, usted compra" a otro nuevo de integración profunda de la cadena industrial basado en "desarrollo conjunto, fabricación local y exploración conjunta del mercado global".
Al mismo tiempo, Yao sugirió que ambas partes continúen expandiendo nuevos espacios para el comercio de servicios, tomando el comercio de servicios digitales como herramienta de penetración para impulsar la diversificación de la estructura comercial de servicios entre China y la región latinoamericana.








