SAO PAULO, 11 sep (Xinhua) -- La visita del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, por tres países sudamericanos, Colombia, Ecuador y Perú, tuvo como objetivo ampliar la influencia política e ideológica de Washington a través de Gobiernos aliados sin perder de vista el próximo evento electoral brasileño, dijeron en entrevistas a Xinhua analistas consultados.
La visita de Rubio ocurre en un momento en el que "por primera vez desde la Guerra Fría el alineamiento geopolítico de un eventual Gobierno brasileño pasó a ser elemento central del debate electoral", dijo el académico Fernando Romero Wimer.
El profesor Wimer consideró que las elecciones brasileñas del 4 de octubre son "las más internacionalizadas desde el fin de la Guerra Fría", debido a la creciente conexión entre la campaña y las disputas internacionales de Washington.
Según el entrevistado, los temas que atraviesan las elecciones brasileñas no se escapan de los intereses de Washington y permean la visita de Rubio a Sudamérica.
Para el profesor de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana, en la triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay, Estados Unidos ha utilizado la seguridad y la lucha contra el crimen organizado como una nueva forma de influencia.
"La militarización ya está en curso. Un elemento central es la reformulación de narcotráfico como narcoterrorismo, lo que amplía la posibilidad legal y operacional de una intervención de Estados Unidos", reseñó".
Por su parte, Cristina Pecequilo, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de Sao Paulo, destacó que "el viaje de Rubio tiene más la función de apoyar a quienes lo apoyan y demostrar a algunas fuerzas políticas dentro de Brasil que, si hubiera un Gobierno de derecha, él incluiría a Brasil en su gira".
"Tenemos al candidato que ocupa el segundo lugar en las encuestas consciente de la necesidad de apoyar a su base, que apoya a Estados Unidos. Por todo esto considero que la influencia está ocurriendo", ahondó.
Los dos analistas recordaron que tanto la visita de Rubio como las elecciones brasileñas pasan por las relaciones entre Brasil y China y la manera como estas no se escapan del interés estadounidense.
Wimer sostuvo que "Washington puede ganar aliados políticos, firmar acuerdos de minería y expandir la cooperación en seguridad, pero no puede sustituir a China como mercado para el cobre peruano, como financiadora de infraestructura o como destino de la soja brasileña".
Pecequilo aseguró que "Estados Unidos no consigue competir con China. Creo que esa es la gran clave" y resumió que "económicamente, si renuncias a China vas a tener muchas dificultades", y declaró que para los sectores económicos es darse un tiro en el propio pie.








