
(Xinhua/Pan Xu)
BEIJING, 7 sep (Xinhua) -- China emitió hoy lunes su primera directriz nacional para impulsar el desarrollo de alta calidad de industrias de larga tradición, como la seda, el té y la porcelana, con el objetivo de contar para 2028 con 50 empresas líderes, cuyos respectivos ingresos anuales superen los 10.000 millones de yuanes (unos 1.480 millones de dólares).
La directriz, publicada conjuntamente por el Ministerio de Industria y Tecnología Informática (MITI) y otros cinco departamentos gubernamentales, también busca consolidar 100 marcas nacionales de consumo y crear varios clústeres industriales con una producción anual superior a los 100.000 millones de yuanes para 2028, así como fomentar empresas de talla mundial y marcas de renombre para 2030, a medida que estas industrias asciendan en la cadena de valor global.
El desarrollo de industrias consolidadas con profundas características chinas, que incluyen también la medicina tradicional china, la elaboración de bebidas alcohólicas, la artesanía y los "cuatro tesoros del estudio" (pincel, barra de tinta, papel y tintero), constituye una vía eficaz para ampliar la demanda interna y estimular el consumo, además de ser una manera importante para transmitir la civilización china y fortalecer la confianza cultural, según el documento.
Los sectores representativos de estas industrias tradicionales cuentan actualmente con unas 25.000 empresas de tamaño designado (empresas industriales con ingresos anuales superiores a 20 millones de yuanes), que emplean a cerca de 3,5 millones de personas y generan unos 8 billones de yuanes en ingresos anuales, señaló hoy lunes en conferencia de prensa Xie Yuansheng, viceministro del MITI.
"Las industrias de larga tradición son la cristalización de la civilización china y tesoros nacionales", destacó el viceministro.
La directriz llega en un momento en que China busca transformar su patrimonio cultural en competitividad de mercado. Feng Haicang, funcionario del departamento de industria de bienes de consumo del MITI, destacó que alrededor del 90 por ciento de los productos de seda de China se exportan, pero principalmente como materias primas o productos fabricados para terceros, lo que limita la capacidad de las marcas nacionales para fijar precios en el mercado global.
Con el fin de ayudar a estas industrias clásicas a adoptar la innovación sin perder la tradición, la directriz propone crear "cerebros industriales" en las principales zonas de producción, aplicar la inteligencia artificial para desentrañar las técnicas de la artesanía tradicional y construir fábricas de té, farmacias, hornos y plantas de elaboración de bebidas inteligentes y digitalizadas.
"Adoptar la IA no significa abandonar la artesanía antigua, sino dotar a las técnicas milenarias de alas tecnológicas", declaró Xie. En el sector de la producción de seda tejida, el diseño asistido por inteligencia artificial permite ahora generar miles de patrones en cuestión de minutos, añadió.
En cuanto al consumo, Xie señaló que los clientes chinos están pasando de "comprar más productos" a "buscar mejores servicios y experiencias", ante lo cual la revitalización de estas industrias requiere esfuerzos coordinados en materia de productos, entornos y canales para lograr que la artesanía tradicional "cobre vida, se haga viral y llegue a todos los hogares".
Concretamente, la directriz fomenta la integración de las industrias del patrimonio cultural con los sectores de la cultura, el turismo, el bienestar y la revitalización rural. Asimismo, respalda el lanzamiento mundial de marcas tradicionales, el acceso a canales libres de impuestos y el reconocimiento internacional del cálculo de la huella de carbono para productos de seda, té y porcelana.
Se espera que esta iniciativa forme parte de esfuerzos más amplios de China por ampliar la demanda interna, objetivo que la Conferencia Central de Trabajo Económico definió como la máxima prioridad para este año.
El país celebrará la primera exposición nacional de industrias tradicionales a finales de octubre en la ciudad de Hangzhou, en el este de China, indicó Xie.
