TOKIO, 16 ago (Xinhua) -- Un portavoz de la embajada china en Japón afirmó hoy sábado que las acciones recientes de los líderes políticos japoneses respecto al célebre santuario de Yasukuni constituyen un gran desafío a los resultados de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y al orden internacional de la posguerra.
En respuesta a las preguntas sobre la ofrenda ritual realizada por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, al santuario vinculado con la guerra, así como las visitas efectuadas por varios miembros del Gabinete y altos cargos políticos, el portavoz afirmó que la parte china se opone firmemente y condena de forma severa estos actos, y que ha presentado gestiones solemnes y fuertes protestas ante la parte japonesa.
El santuario Yasukuni es una herramienta espiritual y un símbolo de las guerras de agresión en el extranjero del militarismo japonés, en el cual se consagra a 14 criminales de guerra de Clase A condenados, quienes cargan con la responsabilidad directa de la guerra de agresión llevada a cabo por el país, señaló el portavoz.
El portavoz también añadió que las acciones relevantes de los funcionarios y políticos japoneses se oponen a la justicia histórica y a la conciencia humana, y desafían seriamente los logros de la Segunda Guerra Mundial y del orden internacional de la posguerra.
Asimismo, el portavoz subrayó que este año marca el 80 aniversario del inicio de los Juicios de Tokio, donde se condenó legalmente a los criminales de guerra de Clase A y se ratificaron los resultados de la Guerra Mundial Antifascista.
Reconocer correctamente y reflexionar profundamente sobre el pasado militarista de Japón fue un requisito importante para el reingreso del país en la comunidad internacional después de la guerra, y también forma la base política para el establecimiento y el desarrollo de las relaciones entre China y Japón, precisó el portavoz.
China instó a la parte japonesa a reflexionar profundamente sobre sus crímenes históricos, aprender seriamente de la historia, honrar su compromiso con el desarrollo pacífico, tomar medidas reales para romper con el militarismo, detener acciones peligrosas hacia la "remilitarización" y evitar ponerse a sí misma una vez más en el asiento de los acusados de la historia, agregó el portavoz. Fin













