SANTIAGO, 24 jul (Xinhua) -- El Gobierno chileno busca el diálogo bilateral con Estados Unidos para mitigar el impacto del alza de aranceles de 12,5 por ciento impuesto por Estados Unidos, a un grupo de países, los cuales afectarán a exportaciones agroindustriales, forestales y pesqueras de Chile.
Estados Unidos anunció que aplica a Chile el nuevo arancel adicional a partir del 24 de julio por trabajo forzoso, pese a que el país sudamericano asegura contar con una legislación laboral robusta y adherir a los tratados internacionales en materia de trabajo digno.
"El Gobierno de Chile continuará resguardando los intereses del país y de sus exportadores, manteniendo el diálogo y negociaciones con las autoridades estadounidenses, a través de canales institucionales y desplegando las gestiones políticas y técnicas necesarias para seguir avanzando en mejores condiciones de acceso", señaló el jueves un comunicado publicado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) de la Cancillería del país sudamericano.
La Subrei afirmó en el comunicado que el Gobierno chileno busca lograr "la exclusión de productos esenciales de nuestra canasta exportadora en la aplicación de esta medida arancelaria", especialmente los productos alimenticios como frutas, mariscos, salmón, vinos y madera, entre otros.
"El Gobierno de Chile considera que la aplicación de esta medida a nuestro país no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación", argumentó la Administración chilena como reacción a la medida.
De acuerdo con reportes oficiales, el carbonato de litio y cobre refinado, principal producto de exportación chileno, se mantendrán por el momento exentos de tasas adicionales, al igual que otros bienes como plata, yodo, nitrato de potasio, naranjas frescas, kiwis, paltas, semillas, entre otros.
Según la Subrei, son 14 productos que quedarán ajenos a la aplicación de nuevos aranceles, lo que equivale a más del 50 por ciento del valor total de lo importado por Estados Unidos desde Chile.
Entre los gremios productivos, SalmonChile señaló que "Chile es un proveedor estratégico para Estados Unidos y nuestro producto representa más del 40 por ciento del salmón que consumen los estadounidenses, por lo que esta medida también puede terminar afectando una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países".
Por su parte, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) lamentó que no se hayan considerado los argumentos presentados por Chile, "especialmente teniendo en cuenta su trayectoria como socio comercial serio, confiable y cumplidor de sus compromisos internacionales".
En tanto, el presidente de la asociación gremial Frutas de Chile, Iván Marambio, afirmó que la industria presentó antecedentes técnicos, económicos y comerciales para acreditar que la fruta chilena no debe recibir sanciones arancelarias.
"Expusimos que nuestra oferta no compite con la producción estadounidense, sino que la complementa gracias a la producción en contraestación, permitiendo mantener una oferta permanente de fruta fresca durante gran parte del año", sostuvo Marambio.
Asimismo, la industria forestal mostró preocupación. Desde la Corporación Chilena de la Madera (Corma) explicaron que el incremento de costos asociado puede afectar las inversiones y el empleo, por lo que instaron a mantener abierto el diálogo bilateral.
Se sumó también el rubro vitivinícola, cuyos representantes declararon a través de un comunicado que el aumento de aranceles por parte de Estados Unidos deteriora la posición del país austral frente a productos europeos y americanos, además de incrementar el costo para importadores estadounidenses y golpear al mercado del vino.
