Por Carina López y Pool Contreras
MÉXICO, 6 jul (Xinhua) -- Un algoritmo desarrollado en México permite detectar daños estructurales en edificios afectados por sismos antes de que representen un riesgo para la población, mediante un sistema de monitoreo que identifica fallas ocultas sin necesidad de desmontar elementos de la construcción.
Se trata del método "Rigideces Base", el cual detecta las zonas dañadas en una construcción o aquellas que han perdido rigidez en columnas o vigas mediante sensores que registran el comportamiento dinámico de la estructura, lo cual contribuye a prevenir colapsos.
De acuerdo con el desarrollador del algoritmo, Ramsés Rodríguez Rocha, esta herramienta permite establecer soluciones de reforzamiento o, en casos extremos, la demolición de la estructura para no poner en riesgo la vida de las personas, además de disminuir las pérdidas económicas.
"Supongamos que tembló, podemos llegar, tomar decisiones, aplicar el método y este nos diría qué elementos se han dañado y en qué magnitud y con eso podemos tomar decisiones tipo semáforo, rojo, amarillo y verde", explicó el investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
En este contexto, el color verde indica que el edificio cuenta con una buena salud estructural y un porcentaje mínimo de daños. El amarillo señala un daño moderado, sugiriendo la evacuación del inmueble para una revisión más detallada o, en su defecto, la necesidad de reforzamiento. Por último, el rojo representa una condición de demolición.
Rodríguez Rocha dijo a Xinhua que el proceso requiere unas tres horas para realizar las mediciones dinámicas mediante sensores instalados temporalmente en la estructura y una hora adicional para procesar la información y obtener los resultados.
El investigador precisó que existen dos modalidades de medición: la primera consiste en instalar acelerómetros de manera temporal para obtener información sobre el comportamiento dinámico de la estructura, mientras que la segunda implica mantener sensores instalados de manera permanente para monitorear continuamente la salud estructural del inmueble.
Este método se caracteriza por no ser destructivo ni afectar la integridad del inmueble y permite determinar la existencia de daños, incluso si están ocultos.
A diferencia de una inspección visual, la cual requiere que una persona acuda al sitio a revisar, observar y retirar elementos como el plafón, este procedimiento permite identificar si una viga se encuentra dañada, sin necesidad de una inspección ocular directa.
Rodríguez Rocha recomendó utilizar el algoritmo en edificios con antigüedad de 15 años en adelante, así como en construcciones que hayan sido sometidas a un sismo de alta densidad o que hayan cambiado de uso, por lo que ofreció aplicar su método en edificaciones como una aportación a la sociedad.
Señaló que la herramienta puede aplicarse de manera prioritaria en inmuebles localizados en zonas de mayor riesgo sísmico de la Ciudad de México y extenderse a otros países de América Latina con elevada actividad sísmica, como una herramienta para fortalecer la prevención de desastres.
México se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a la interacción de cinco placas tectónicas: la placa de Norteamérica, la de Cocos, la del Pacífico, la de Rivera y la placa del Caribe.
Esta herramienta tecnológica, mencionó Rodríguez Rocha, ya fue utilizada en un hotel en California, Estados Unidos, donde se cotejaron los resultados del algoritmo con la ubicación de grietas en ese edificio, y recientemente fue aplicada en un edificio del IPN.
Además, el especialista indicó que México está a la vanguardia en la detección de daños en edificios y, aunque existen otros métodos en el mundo, estos no son tan precisos y solo detectan daños por nivel.
La tecnología desarrollada en México representa una alternativa para fortalecer la prevención de riesgos en edificaciones ubicadas en zonas de alta actividad sísmica.











