Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 7 jul (Xinhua) -- China demuestra que no basta con tener recursos para lograr el desarrollo territorial, sino que también hay que articular capacidades, planificar y formar personas, destacó el especialista chileno en relaciones internacionales, Felipe Hernández.
El experto, que trabaja como ejecutivo de Asuntos Internacionales de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo de Los Ríos, una región del sur de Chile, participó entre mayo y junio pasado en el Seminario sobre Cooperación Económica y Comercial y Desarrollo en el Marco de la Iniciativa para el Desarrollo Global, organizado por Shandong Foreign Trade Vocational College, en la provincia oriental china de Shandong.
"El principal aprendizaje es que el desarrollo territorial necesita intención, método y continuidad. China muestra que no basta con tener recursos, historia o potencial. Hay que articular capacidades, planificar, formar personas, conectar educación, producción, infraestructura, innovación, logística y comercio exterior. Y hay que sostener esas decisiones en el tiempo", comentó Hernández a Xinhua.
Asimismo, subrayó que China le dejó la sensación de "haber visto una magnitud que impresiona, pero también la de comprender que todo gran proceso de desarrollo comienza con una decisión colectiva de avanzar. En nuestros territorios, el desafío es transformar esa admiración en trabajo concreto, en redes, en proyectos y en cooperación real".
Apuntó que es importante la cooperación entre territorios chilenos y provincias chinas como Shandong o Yunnan porque "puede complementar la diplomacia tradicional y acercarla a las necesidades concretas de las comunidades".
A su vez, planteó que se debe trabajar en conjunto con la agroindustria, el comercio y la agregación de valor porque para territorios del sur de Chile, que tienen estas características, "la experiencia china en logística, comercio electrónico, procesamiento de alimentos, apertura de mercados y planificación puede ser muy inspiradora".
Hernández también recalcó que es clave vincular educación y desarrollo porque, como observó en China, la formación de capacidades "no está separada del desarrollo económico, sino conectada con él".
"Esa relación entre instituciones vocacionales, comercio exterior, industria, logística e innovación es algo que América Latina debe mirar con mucha atención", dijo el experto chileno.
"China es un actor central de la economía mundial, pero también es una civilización milenaria, un país con una enorme capacidad de planificación y una experiencia muy valiosa para quienes observamos cómo el desarrollo, la educación, la logística, el comercio exterior y la proyección internacional pueden articularse desde los territorios", reflexionó.
Hernández estuvo 21 días en Qingdao, provincia de Shandong, y también visitó Shanghai y Linyi, "ciudades que muestran distintas dimensiones del desarrollo chino".
"China impresiona por la escala de su desarrollo, pero sobre todo por la coherencia de su proceso. Uno percibe que detrás de sus puertos, trenes, avenidas, centros logísticos, parques industriales, ecosistemas digitales e instituciones educativas existe una visión de largo plazo. No es solo crecimiento material. Es una forma muy seria de pensar el futuro", aseveró.
El experto chileno confesó que hubo momentos en los que se sintió "realmente atónito frente a la magnificencia de lo que estaba observando".
"No solo por el tamaño de las ciudades o por la modernidad de la infraestructura, sino por la escala del esfuerzo colectivo que hay detrás. Uno se para frente a esos puertos, esas avenidas, esos trenes, esos centros logísticos y esa capacidad de organización y siente una mezcla de admiración y humildad", indicó.
Por esta razón, reflexionó, "Ver China desde dentro permite comprender que el desarrollo no es una casualidad ni un milagro espontáneo. Es el resultado de planificación, disciplina, continuidad, formación de capacidades, confianza institucional y visión de largo plazo".
"Creo que el futuro de la relación entre China y América Latina no dependerá solamente de los grandes acuerdos. Dependerá también de nuestra capacidad para construir puentes más densos y humanos. Puentes entre empresas, universidades, regiones, jóvenes profesionales, instituciones culturales, gobiernos locales y comunidades", sentenció.











