LA PAZ, 6 jul (Xinhua) -- Bolivia cerró el primer semestre de este año con un repunte de la inflación, concentrado en enero, mayo y junio, reflejo de una economía que acusa el impacto de la reducción de subsidios a los combustibles y de casi dos meses de bloqueos de carreteras que alteraron el abastecimiento de alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales en el país.
Los datos publicados el fin de semana por el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 2,15 por ciento en junio, la mayor variación mensual del año, apenas por encima del 2,13 por ciento registrado en mayo.
Bolivia registró en enero una inflación de 1,31 por ciento, tras la eliminación del subsidio a los hidrocarburos aprobada en diciembre de 2025.
Los meses de mayo y junio contrastan con el comportamiento moderado observado entre febrero y abril y elevaron la inflación acumulada del primer semestre hasta el 4,82 por ciento, mientras que la variación interanual alcanzó el 9,23 por ciento.
Sobre estos datos, el economista y gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, atribuyó el fuerte incremento de los precios en mayo y junio al impacto de los prolongados bloqueos de carreteras y movilizaciones sociales desarrollados entre mayo y junio, que afectaron en especial a las regiones del occidente boliviano y dificultaron el transporte de mercancías hacia los principales centros urbanos.
"La mayor presión inflacionaria coincide con los meses en que el país enfrentó mayores dificultades logísticas y de abastecimiento", explicó Rodríguez a Xinhua, al señalar que las ciudades más afectadas por los bloqueos registraron también los mayores incrementos de precios.
Durante mayo y junio, las protestas que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira interrumpieron durante más de siete semanas el tránsito por las principales rutas nacionales, con lo que quedaron prácticamente aisladas a ciudades como La Paz, El Alto y Oruro con dificultades para el ingreso regular de alimentos, combustibles y medicamentos.
El informe del INE mostró que el encarecimiento se concentró principalmente en alimentos, transporte y servicios de consumo cotidiano.
Las divisiones que más incidieron en la inflación de junio fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas, Alimentos consumidos fuera del hogar, Transporte, Comunicaciones, Vivienda y servicios básicos, además de Educación y Salud.
Entre los productos con mayores aumentos en junio destacaron el plátano o banano, con un alza del 38,84 por ciento; el tomate con el 20,05; la carne de pollo con el 5,66; el precio del almuerzo con el 3,28, y la carne de res sin hueso con el 3,08.
El incremento respondió, en gran medida, a las dificultades para transportar alimentos desde las zonas productoras hacia los mercados urbanos.
Gary Rodríguez advirtió que el segundo semestre estará marcado por el desafío de recuperar la confianza de inversionistas y productores, reactivar las exportaciones y reconstruir la imagen económica del país tras una prolongada crisis social y política que dejó pérdidas millonarias.
Afirmó que el reporte del INE constituye la primera radiografía oficial del comportamiento de los precios tras el levantamiento de los bloqueos y ofrece una referencia sobre los retos que enfrentará Bolivia para contener la inflación y estabilizar el costo de vida durante la segunda mitad de este año.











