Por José Gabriel Martínez y Ricardo Montoya
TONALÁ, México, 9 may (Xinhua) -- En los talleres artesanales del municipio mexicano de Tonalá, donde el barro bruñido, el barro petatillo y las figuras de nahuales forman parte de una tradición artesanal transmitida por generaciones, el fútbol encontró un nuevo lenguaje plástico de cara a la Copa Mundial de 2026.
El Concurso Municipal "Manos de Barro; Espíritu Mundial 2026", organizado por el Instituto Tonalteca de las Artesanías (Itonar) de Tonalá, fusionó la pasión futbolera y la identidad artesanal del conocido municipio del estado de Jalisco (occidente) en una misma narrativa visual.
Ello, en un contexto marcado por la próxima justa mundialista que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en México, Canadá y Estados Unidos, de la cual la capital jalisciense, Guadalajara, será una de las tres ciudades sedes mexicanas.
La premiación del certamen, realizada el viernes, reunió piezas concursantes inspiradas en balones, jugadores, símbolos mundialistas y elementos de la cultura popular tonalteca, elaboradas bajo técnicas tradicionales del municipio.
El primer lugar lo consiguió el artesano Ubaldo Macías, para quien el concurso representó la posibilidad de unir dos universos profundamente arraigados en su vida cotidiana: la cerámica y el fútbol.
"A mí me gusta mucho participar en los certámenes de cerámica y ahora el tema se me hizo muy bonito. Yo soy futbolero, me gusta mucho el fútbol y traté de que mi creación tuviera la esencia de lo que viene siendo la artesanía de Tonalá con el fútbol", dijo a Xinhua.
"Hice una mezcla dentro de mi técnica, que es una de las técnicas más tradicionales del municipio, y parece que lo logramos", añadió.
La convocatoria impulsó a los artesanos a explorar nuevos lenguajes creativos sin abandonar las raíces iconográficas que distinguen a Tonalá, considerado uno de los principales centros artesanales de México.
El director de Cultura del municipio, Roberto Pérez, explicó que la iniciativa surgió para proyectar el trabajo de los artesanos locales en el marco de la máxima competencia futbolística internacional.
"Esta convocatoria para este certamen nace de la intención de poder visibilizar todo el talento que hay en los artesanos y las artesanas del municipio de Tonalá, en el marco de la máxima justa deportiva del planeta", explicó Pérez.
El funcionario destacó que Guadalajara es una de las sedes mundialistas de México, junto con los municipios que conforman su zona metropolitana, como Tonalá, por lo que eventos como el concurso "Manos de Barro; Espíritu Mundial 2026" permiten visibilizar y potenciar el "gran talento local".
De acuerdo con Pérez, la convocatoria reunió a más de 50 artesanos especializados en técnicas como barro petatillo, barro bruñido, barro bandera, barro negro y cerámica contemporánea, reflejando la diversidad creativa del municipio.
Más allá del carácter competitivo, el certamen funcionó como un ejercicio de reinterpretación cultural en el que símbolos tradicionales tonaltecas convivieron con la iconografía del fútbol global.
"Hablar de fútbol, por lo menos en el municipio de Tonalá, y me atrevo a decir particularmente la zona oriente del área metropolitana de Guadalajara, es algo muy importante", ponderó Pérez.
"Tonalá es un municipio muy futbolero, pero también muy enraizado a su cultura popular, a su cultura comunitaria, a elementos iconográficos muy importantes como los nahuales, la flor de Tonalá, el sol. Entonces, la conjunción de estos elementos con el fútbol, con los balones, con todo lo que implica el mundial, pues es el resultado precisamente del concurso, la fusión de estos elementos", señaló.
Para los artesanos, este tipo de convocatorias representa además una plataforma de proyección económica y artística en vísperas de un evento que atraerá millones de visitantes internacionales a la región.
"Es muy importante este tipo de concursos porque nos motivan a hacer algo que no hacemos cotidianamente, tratamos de hacer algo un poquito diferente y le metemos un poquito más de calidad. A mí me ha rendido fruto porque de esa manera es como me he dado a conocer con mis clientes", comentó Macías.
Según analizó, aunque solo tres participantes lograron que sus creaciones fueran premiadas, el haber participado en el concurso les puede ayudar a vender su obra y hacer más conocidas sus piezas.
"Siempre para los artesanos es muy importante este tipo de eventos", subrayó Macías.
Entre hornos, esmaltes y balones convertidos en piezas de barro, con la premiación del concurso y la exhibición y venta de las obras participantes desde este sábado en el Museo Nacional de la Cerámica, Tonalá comenzó a moldear su propia manera de vivir el Mundial, resignificando la tradición artesanal que le ha dado identidad ante México y el mundo en una fusión con el más universal de los deportes.












