LA HABANA, 9 may (Xinhua) -- Claudia Gutiérrez, residente de 30 años en Centro Habana, utiliza los servicios del proyecto de ciclomovilidad Vélo Cuba para desplazarse por La Habana, en medio de la crisis del transporte que atraviesa la isla, agravada por la escasez de combustible tras el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos.
"Si estás en La Habana y necesitas moverte en un tramo corto, esto resulta mucho más rentable que esperar un auto o un ómnibus", comentó Gutiérrez a Xinhua mientras recogía una bicicleta en una estación del proyecto ubicada en La Habana Vieja.
La joven conoció el servicio durante una actividad comunitaria vinculada al yoga y las bicicletas. Desde entonces, utiliza esa opción para realizar trámites y trasladarse por distintos puntos de la ciudad. "Con la bici te mueves y eres libre. No tienes que depender de un motor ni de la disponibilidad de combustible", afirmó.
Las dificultades del transporte público y la reducción del suministro de combustible han impulsado nuevamente el uso de bicicletas en Cuba, donde muchas personas recurren a este medio para ir al trabajo, realizar gestiones o visitar familiares.
En ese contexto, proyectos como Vélo Cuba reportan un aumento en la demanda de servicios de alquiler, reparación y mantenimiento desde enero, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a países que envíen crudo a la isla.
Dorcas Rodríguez, representante de Vélo Cuba, explicó que muchos clientes comenzaron a usar las bicicletas como alternativa cotidiana frente a las dificultades del transporte urbano. "La gente ya no viene solo por ocio, sino para hacer gestiones, ir al trabajo o visitar familiares", señaló.
Rodríguez añadió que la bicicleta representa una opción más económica y flexible para quienes necesitan realizar varios recorridos durante el día y evitar las largas esperas del transporte público.
Marili Torres, coordinadora de ventas y del taller de mecánica, aseguró que desde comienzos de año aumentó la demanda de alquileres. "Muchos clientes rentan bicicletas incluso para ir al trabajo", explicó.
Según Torres, el incremento de usuarios ha acelerado el desgaste de los equipos y dificultado su mantenimiento debido a la escasez de piezas y accesorios, situación que atribuyó al bloqueo estadounidense vigente desde hace más de seis décadas.
Rodríguez señaló que las limitaciones para importar componentes afectan tanto a los emprendimientos de movilidad como a quienes dependen de la bicicleta para enfrentar la crisis del transporte. "Las bicicletas que tenemos actualmente son de 2020 y llevan años de uso intensivo", explicó.
La representante del proyecto indicó que la falta de piezas obliga a los mecánicos a buscar alternativas para extender la vida útil de los equipos y mantener operativos los servicios de alquiler y reparación.
En medio de las dificultades de movilidad que enfrenta Cuba, usuarios como Claudia Gutiérrez consideran que la bicicleta representa una solución práctica para ganar tiempo y autonomía en los desplazamientos diarios. "No tienes que pasar horas esperando un transporte para poder moverte", afirmó.











