MOSCÚ, 4 may (Xinhua) -- El Juicio de Tokio contra criminales de guerra japoneses sentó las bases del derecho penal internacional moderno y del orden mundial de posguerra, afirmaron expertos rusos en vísperas del 80º aniversario de la apertura del tribunal, al tiempo que criticaron los intentos de restar importancia a su significado.
Entre el 3 de mayo de 1946 y el 12 de noviembre de 1948, el Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente juzgó a los criminales de guerra japoneses de clase A por su papel en la Segunda Guerra Mundial, en una serie de procesos internacionales celebrados en Tokio, conocidos como el "Juicio de Tokio".
"El Juicio de Tokio documentó las atrocidades masivas cometidas por el Ejército Imperial Japonés en Asia, entre ellas la Masacre de Nanjing, ejecuciones en masa y otros crímenes graves", señaló Anatoly Koshkin, miembro de la Academia de Ciencias Naturales de Rusia e integrante del Consejo Ejecutivo de la Asociación Rusa de Historiadores de la Segunda Guerra Mundial.
"Representa un hito judicial contra líderes militares y políticos japoneses acusados de crímenes de la Segunda Guerra Mundial", añadió.
Koshkin subrayó además que el tribunal tuvo un carácter universal. "Se creía ampliamente que los veredictos contra los instigadores de la guerra actuarían como una barrera frente al resurgimiento del fascismo, el nazismo y el militarismo", afirmó.
Dmitry Streltsov, investigador principal del Centro de Estudios Japoneses del Instituto de China y Asia Contemporánea, adscrito a la Academia de Ciencias de Rusia, se hizo eco de esta valoración.
"El Juicio de Tokio fue un acontecimiento trascendental. Puso al descubierto la degradación moral del liderazgo japonés y la magnitud de los crímenes del militarismo japonés contra los pueblos asiáticos. En cierta medida, reafirmó el sentido de la justicia entre las naciones víctimas de la agresión japonesa", indicó.
Streltsov destacó que el orden internacional de posguerra se construyó en gran medida sobre esa noción de justicia histórica, lo que reforzó sus fundamentos morales y jurídicos.
Ambos expertos coincidieron en que la importancia del juicio va más allá del castigo a individuos, ya que estableció normas esenciales del derecho internacional y valores compartidos de la civilización humana.
Aun así, también señalaron limitaciones. No todos los criminales de guerra fueron llevados ante la justicia y algunos, incluidos responsables de experimentos con armas químicas y biológicas, eludieron el castigo y encontraron refugio en Estados Unidos.
Koshkin advirtió que en la actualidad existe una reticencia en Japón a confrontar plenamente las atrocidades de la guerra y alertó sobre tendencias que podrían apuntar a una reactivación del militarismo.
"Japón está retomando el camino de la militarización. Ciertas fuerzas intentan revertir los resultados de la Segunda Guerra Mundial y cuestionar la legitimidad del Juicio de Tokio, calificándolo como 'un tribunal de vencedores sobre vencidos'. Son tendencias muy peligrosas que requieren una firme oposición", concluyó el académico. Fin








