BUENOS AIRES, 21 abr (Xinhua) -- Gianinna Maradona, la segunda hija del fallecido exfutbolista argentino Diego Armando Maradona acusó hoy martes a los médicos que lo atendían de haber manipulado a la familia.
Al declarar en la tercera audiencia del juicio por la muerte del exdelantero, en los tribunales de San Isidro, en la periferia al norte de Buenos Aires, la mujer apuntó contra Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz, el neurocirujano, la psiquiatra y el psicólogo, respectivamente, que son juzgados por el "homicidio" de Diego Maradona, junto a otros cuatro profesionales de la salud.
"Yo confié lamentablemente en estos tres seres, que lo que hicieron fue manipularnos", advirtió Gianinna, de 36 años, la segunda hija de Maradona fruto del matrimonio con Claudia Villafañe.
La testigo habló durante más de seis horas ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro, a cargo del segundo debate por el caso, ya que el primero fue anulado.
En ese sentido, habló de cuando lo externaron de la Clínica Olivos, el 11 de noviembre de 2020, tras ser operado de la cabeza por un hematoma subdural, ocho días después de la intervención quirúrgica.
"Luque nos dice que lo mejor era una internación domiciliaria seria. Ese audio de Leopoldo Luque no me lo puedo olvidar en mi vida", sostuvo Gianinna.
Al respecto, añadió: "Nos explica que si eso no funcionaba, tenía la otra opción, pero que primero probemos con la internación domiciliaria, que en ese momento era lo mejor".
"No se decidió de un día para el otro. Con el diario del lunes, escuchando los audios, no podía imaginar que estaban planeando otra cosa", manifestó.
Maradona falleció a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 en una propiedad rentada en el barrio privado San Andrés, en Benavídez, partido de Tigre, a raíz de una descompensación cardíaca.
De acuerdo a los fiscales Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, el equipo médico que trató al exdelantero fue "deficiente", "temerario" e "indiferente" en su accionar, ya que "no hizo nada" para evitar su muerte.
Luque, de 45 años, insiste en señalar es que él no era su médico de cabecera, algo que la familia Maradona desmiente.
"Yo no tenía que conseguir el médico clínico, pero me quieren poner esa responsabilidad. De ningún punto de vista me voy a hacer cargo", contrapuso Gianinna.
En ese sentido reprochó que "Luque podría haber dado un paso al costado si lo sobrepasaba, hoy ya es tarde".
La hija de Maradona calificó al neurocirujano como "un gran actor, el rey de la manipulación" y, entre lágrimas, enfatizó que, tras la muerte de su padre, "no tenía ganas de vivir. Yo tengo un hijo y me dolía que escuchara esto, pero yo me quería morir".









