Por Victoria Argüello
BUENOS AIRES, 17 abr (Xinhua) -- Argentina celebró hoy viernes el Día Mundial del Malbec con una propuesta en la ciudad de Buenos Aires que tuvo como protagonista a su cepa insignia, a través de una muestra que combinó vinos de distintas regiones del país con productos gastronómicos locales.
La actividad en el marco del programa "Cocina Abierta: edición Malbec" reunió a decenas de bodegas argentinas que presentaron sus etiquetas junto a alimentos elaborados a base de vino y acompañantes tradicionales, en una experiencia orientada a mostrar la diversidad productiva y cultural que rodea al Malbec en el país.
El evento se realizó en el Palacio Libertad, antigua sede del correo central, y formó parte del programa gubernamental "GustAR", una iniciativa de organismos nacionales vinculados al turismo, la cultura y la agricultura, que busca promover el patrimonio gastronómico argentino.
El encuentro incluyó vinos de la región de Cuyo (oeste), principal zona vitivinícola de la nación sudamericana, así como etiquetas del noroeste argentino, como Salta y Catamarca, reconocidas por sus vinos de altura.
También participaron propuestas de la región patagónica (sur), particularmente de la provincia de Río Negro, junto a productos provenientes de Tierra del Fuego (sur) y de la provincia de Buenos Aires.
Entre las bodegas aistentes destacaron Valle del Indio, de la provincia de Mendoza; Bodega Búbica, Corral de Palos y Pietro in Bramassole, de San Luis; Valle de la Puerta, de La Rioja, y las bodegas Altobelli, de Salta, y Saravia Wines, de Catamarca.
Por la región patagónica participaron las bodegas Familia Dellanzo y Moschini, ambas de Río Negro, a las que se sumaron productos regionales como cacao y chocolate de Tierra del Fuego.
Entre la oferta gastronómica se encontraron propuestas elaboradas a base de vinos de distintas regiones como los alfajores Alfawine.
La iniciativa propuso un recorrido federal a través de degustaciones y charlas que permitieron conocer la historia de esta cepa, sus procesos de producción y su diversidad según regiones.
Los asistentes también pudieron explorar distintas rutas del vino, descubrir las características de los vinos de altura y patagónicos, y participar en experiencias de maridaje con productos como quesos, embutidos y dulces regionales.
Sebastián Simón, director general de Turismo en Casa de Salta, la oficina de representación de esta provincia en Buenos Aires, destacó a Xinhua las particularidades del vino de altura, caracterizado por desarrollarse en condiciones climáticas y geográficas exigentes que aportan identidad y diversidad a la producción argentina.
"Pudimos dar una charla sobre experiencias turísticas en la ruta del vino de Salta, hablar sobre la intensidad de la uva, el sabor que tiene en nuestro Valle Alto, donde es una uva con una cáscara muy gruesa y, por ende, una fruta con mucho sabor", expresó.
"Nuestra provincia está posicionada con muchos productos turísticos, como la vuelta a los Valles Calchaquíes, pero seguimos creando junto al sector privado nuevas experiencias para incentivar más visitas", añadió Simón.
Por su parte, Daniel Alberto Ramondetta, representante de las bodegas Familia Dellanzo y Moschini, ambas de la provincia patagónica de Río Negro, señaló a Xinhua el potencial turístico de la región, donde la producción vitivinícola se articula con experiencias vinculadas al territorio.
"Las dos bodegas están en el Alto Valle de Río Negro y una de las cosas que estamos impulsando además de los vinos es también el camino o la ruta del vino de Río Negro, para que los turistas puedan visitar las bodegas, alojarse en ellas y disfrutar de todos estos vinos", comentó.
Considerada la cepa insignia del país, el Malbec se ha consolidado como una variedad emblemática del vino argentino, tanto por su presencia en el mercado interno como en las exportaciones.
Según datos recientes del Instituto Nacional de Vitivinicultura, esta variedad representa el 23,9 por ciento de la superficie total de vid en Argentina y lidera el consumo interno y las exportaciones de vinos varietales.
Al cierre de 2025, el país registró 46.890 hectáreas cultivadas de Malbec, lo que la posiciona como la cepa más extendida y con el 42,6 por ciento de las variedades tintas aptas para la elaboración de vinos.
Así, el Día Mundial del Malbec se consolida año a año como una oportunidad para celebrar no solo a una cepa, sino también a las historias, regiones y saberes que definen la cultura vitivinícola argentina.








