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(Multimedia) Enfoque de China: China busca mayor impulso hacia la prosperidad con la entrada del proceso de modernización en una década crucial

spanish.news.cn| 2026-03-12 15:04:15|
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Esta foto, tomada el 12 de agosto de 2024, muestra los rascacielos del distrito comercial central en Beijing, la capital de China. (Xinhua/Li Xin)

BEIJING, 12 mar (Xinhua) -- Para la segunda economía más grande del mundo, se está perfilando un nuevo plan de desarrollo hasta 2030, con la presentación del borrador del XV Plan Quinquenal al máximo órgano legislativo de China para su consideración en su sesión anual, que concluye hoy jueves.

El período abarcado por el XV Plan Quinquenal es ampliamente considerado como crucial, ya que el país entra en la última década de su esfuerzo por alcanzar básicamente la modernización socialista para 2035. Más allá de ese hito, China aspira a convertirse en un gran país socialista moderno en todos los aspectos para mediados de siglo.

A medida que avanza hacia la modernización, China está poniendo un gran énfasis en garantizar que el crecimiento económico genere beneficios más amplios y equilibrados para toda la sociedad, lo cual constituye un principio plasmado en el llamado del borrador del plan a lograr un progreso sólido hacia la prosperidad común para todos.

La búsqueda de la prosperidad común, con objetivos de abordar el desarrollo desigual e insuficiente, ampliar el tamaño del grupo de ingresos medios y mejorar el acceso a los servicios públicos esenciales para 1.400 millones de personas, se presenta como un rasgo distintivo de la modernización china, diferenciándola de los modelos de desarrollo occidentales.

La prosperidad común también representa la respuesta de la China socialista a las presiones que han alimentado la creciente brecha salarial y han sobrecargado los sistemas de seguridad social en muchas economías capitalistas avanzadas.

Este enfoque refleja la arraigada filosofía centrada en las personas del gobernante Partido Comunista de China (PCCh), que sitúa el bienestar humano, en lugar de la maximización de la rentabilidad del capital, en el centro de la modernización, afirmó Yin Jun, subdirector del centro de investigación de la modernización de la Universidad de Pekín.

Para reforzar esta filosofía, el PCCh lanzó en febrero una campaña educativa de cinco meses para fomentar una visión correcta del desempeño de la gobernanza, instando a los miembros y funcionarios del Partido a centrarse en servir al interés público y mejorar las condiciones de vida de la población, rechazando, al mismo tiempo, el cortoplacismo y el espectáculo.

Bajo esta filosofía de gobernanza, los proyectos sin retorno financiero inmediato pueden avanzar si mejoran la vida de la gente. En el centro del país, se construyó un puente colgante que une dos aldeas remotas a través de un cañón para facilitar el acceso de los residentes al mundo exterior. Hoy en día, su espectacular paisaje atrae turistas, generando nuevos ingresos para los habitantes locales.

Estos ejemplos ilustran cómo la búsqueda de la prosperidad común en China busca garantizar que los beneficios del desarrollo lleguen a todos.

El borrador también exige la finalización básica de una red ferroviaria de alta velocidad más conectada, con ocho rutas principales verticales y ocho horizontales, junto con el sistema nacional de autopistas, en el nuevo ciclo quinquenal. Esto conectará mejor las regiones desarrolladas con las menos desarrolladas, facilitando el flujo de recursos y ayudando a distribuir los beneficios del crecimiento de manera más equitativa.

Contrariamente a las representaciones occidentales que lo presentan como un igualitarismo o una redistribución que debilita los incentivos del mercado, el enfoque busca expandir la "tarta" de la economía y, al mismo tiempo, mejorar la distribución.

Desde el inicio de la reforma y apertura, a finales de la década de 1970, China ha impulsado esta visión permitiendo que algunas regiones y grupos prosperen primero, alentándolos a impulsar a otros en el camino.

Con el tiempo, este enfoque ha permitido al país mantener su posición como la segunda economía más grande del mundo, fomentar el mayor grupo de ingresos medios a nivel mundial y mejorar constantemente los estándares de la vida.

El borrador describe un camino más claro para que China impulse el nuevo ciclo de planificación, con la reducción de las disparidades regionales y entre las zonas urbanas y rurales como una prioridad de la agenda.

Lograr la prosperidad común en un país tan vasto y diverso como China presenta enormes desafíos, manifestó Yin.

Las zonas rurales, donde viven aproximadamente 450 millones de personas, representan el frente más apremiante. El borrador dedica toda una sección a presentar y explicar estrategias para acelerar la modernización agrícola y rural e impulsar la revitalización rural integral.

Durante el período del XIV Plan Quinquenal (2021-2025), tras el logro histórico de la eliminación de la pobreza absoluta en 2021, se consiguieron avances tangibles en la consolidación de dichos logros y el impulso a la revitalización rural, con un crecimiento de los ingresos rurales más rápido que en las zonas urbanas.

Guo Qingli, legisladora nacional de la provincia de Liaoning y cultivadora de hortalizas, ha presenciado los cambios de primera mano. "Los invernaderos inteligentes con control de temperatura y una logística de cadena de frío más rápida ahora entregan nuestras hortalizas frescas a todo el país, lo que casi ha duplicado los ingresos de los campesinos en los últimos cinco años", explicó.

A partir de este progreso, el borrador propone ampliar el apoyo a la industria y al empleo para fomentar un crecimiento autosostenible más sólido, a la vez que se moderniza la infraestructura rural y se aumentan los ingresos del campesinado.

China también ha hecho hincapié en la necesidad de redirigir una mayor inversión hacia el capital humano, junto con el gasto tradicional en infraestructura física.

Al priorizar la inversión en las personas y garantizar que los insumos materiales contribuyan al desarrollo humano, el país busca convertir su dividendo demográfico en un dividendo de talento y liberar el motor interno de la prosperidad común, analizó Zhang Rong, legislador nacional de la provincia de Fujian y secretario del PCCh en la Universidad de Xiamen.

El empleo es fundamental para la estrategia de prosperidad común, ya que sirve como base del crecimiento, la distribución de los ingresos y la movilidad social. En 2025, China creó 12,67 millones de nuevos empleos urbanos, y la tasa de desempleo urbano calculada mediante encuesta promedió el 5,2 por ciento, lo que refleja la estabilidad general del mercado laboral.

El borrador prioriza "el empleo de alta calidad y suficiente" para la mejora de los medios de vida, destacando no solo la creación de empleo, sino también los sistemas de formación profesional que apoyan el desarrollo de habilidades en todos los grupos de edad.

Estas políticas se acompañarán de esfuerzos para configurar una distribución del ingreso más "ovalada". Los mecanismos de mercado seguirán recompensando el trabajo, las habilidades y la innovación, a la vez que se fortalecerá la redistribución a través de los impuestos, la seguridad social y las transferencias.

Los servicios públicos ocupan un lugar destacado en el borrador del plan. La educación, la atención sanitaria y el cuidado a los adultos mayores se consideran bienes públicos esenciales. A diferencia de los sistemas donde estos servicios están fuertemente mercantilizados, China busca mantener un papel público más fuerte, con el objetivo de compartir los beneficios del desarrollo de forma más amplia, indicó Zhang.

De 2021 a 2025, más del 70 por ciento del presupuesto público general de China se destinó a mejorar los medios de vida. El borrador del plan para el próximo lustro destaca 20 indicadores clave para el desarrollo económico y social, siete de los cuales se centran en el empleo, los ingresos, la educación, la atención sanitaria, los servicios de cuidado infantil y de personas de la tercera edad, y la esperanza de vida, lo que refleja una transición de la prestación básica a una asistencia social de mayor calidad. También describe importantes proyectos diseñados para abordar las necesidades públicas apremiantes en estas áreas.

Los servicios públicos llegarán más profundamente a las comunidades, se extenderán más a las zonas rurales y priorizarán las regiones remotas y los grupos desfavorecidos, según el borrador. Las redes de seguridad social ofrecerán una mayor protección a las poblaciones vulnerables, incluidos los niños y las personas con discapacidad.

Décadas de esfuerzos para promover la prosperidad común han dado como resultado avances en el desarrollo inclusivo. China opera actualmente el sistema educativo, la red de atención médica y el sistema de seguridad social más grandes del mundo, además de un amplio sistema de apoyo a la vivienda urbana. Sin embargo, los cambios demográficos, la transformación industrial y las crecientes expectativas de la ciudadanía exigen una adaptación continua de las políticas.

"Una vez que China alcance la prosperidad común, se espera que el aumento de los ingresos y la existencia de un grupo de ingresos medios más amplio creen un vasto mercado de consumo, lo cual impulsará la economía mundial de forma sostenida", puntualizó Li Kai, profesor de economía de la Universidad de Xiamen.

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