TOKIO, 27 feb (Xinhua) -- Académicos, políticos de la oposición y comentaristas japoneses expresaron el jueves su preocupación por la trayectoria política cada vez más derechista de la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, advirtiendo que la dirección actual es peligrosa y merece un amplio escrutinio público.
En un seminario celebrado en Tokio el jueves por la tarde, Kumiko Haba, profesora emérita de la Universidad Aoyama Gakuin, expresó su alarma por lo que considera una creciente tendencia hacia la derecha en la política y la sociedad japonesas, y pidió a diversos sectores que se mantengan alerta.
Mizuho Fukushima, miembro de la Cámara de Consejeros y líder del opositor Partido Socialdemócrata, afirmó que eran sorprendentes y preocupantes las medidas de Takaichi para levantar el límite de cinco categorías a la exportación de armas, revisar los tres documentos de seguridad nacional de Japón, incluida la Estrategia de Seguridad Nacional, y prepararse para una "guerra a largo plazo".
El comentarista político Makoto Sataka afirmó que el ascenso al poder de Takaichi como líder de tendencia derechista ha creado una situación muy peligrosa.
La abogada Hitomi Sugiura también criticó las declaraciones de la primera ministra sobre Taiwan y su impulso para ampliar la capacidad militar de Japón, afirmando que tales acciones no benefician a los intereses de Japón. Añadió que Japón debe reflexionar seriamente sobre sus guerras de agresión pasadas y valorar la relación que ha construido con China.
En una reunión de la Dieta (Parlamento japonés) celebrada el 7 de noviembre del año pasado, Takaichi afirmó que el "uso de la fuerza contra Taiwan" por la parte continental de China podría constituir una "situación que amenace la supervivencia" de Japón. En un discurso político pronunciado el 20 de febrero, reiteró su firme determinación de revisar la Constitución y esbozó planes para reforzar de manera fundamental las capacidades de defensa de Japón, ampliar las exportaciones de armas letales y mejorar las funciones de inteligencia nacional, lo que ha suscitado críticas y preocupaciones en toda la sociedad japonesa.









